viernes, 31 de octubre de 2014

Ánimas



La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.

Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.

Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.





Hacía ya un buen rato que le dolía la cintura y el cuello. Por enésima vez dirigió su mirada al salpicadero y observó que el reloj no funcionaba. Resopló, un tanto fastidiado, pensando en si podría arreglarse con más o menos trabajo. Finalmente decidió que, aunque a él le jodiera mirar el teléfono cada vez que quisiera saber la hora, la avería costaría mucho más de lo que representaba en sí un simple reloj. Tosió y con un gesto brusco volvió a quitar el aire acondicionado. Se encontraba de un humor de perros, molesto por aquel viaje, molesto por tener que llevar aquel coche, molesto por cada camión que retenía su paso y molesto porque necesitaba una ducha que no podría darse antes de entrevistarse con un cliente al que no se acercaría demasiado por temor a apestarlo. Sacó un cigarrillo del paquete, se lo llevó a la boca y recordó que su novia no quería que fumara en su coche.



lunes, 13 de octubre de 2014

Dentro del espejo




La mirada que podemos tener cada uno de nosotros viene condicionada por infinidad de cosas. Nos influye la música que escuchamos, las películas que vemos, los artistas que conocemos… Hay tantas cosas que es difícil de definir de una manera concreta, pero creo que ahí reside el atractivo de todo este tipo de historias. La fotografía capta esas imágenes y eso da paso a un abanico sumamente amplio de posibilidades. Cada persona que utiliza una cámara está viendo una cosa diferente… y ahí es donde radica el atractivo y la riqueza de la fotografía.