lunes, 22 de septiembre de 2014

Aprender enseñando


¿Y si las historias para niños fueran de lectura obligatoria para los adultos?
¿Seríamos realmente capaces de aprender lo que, desde hace tanto tiempo, venimos enseñando?





El cuento más largo

En tiempos muy, muy remotos, hubo un rey llamado Andriambahoaka que tenía una hija única en edad ya de casarse. Según la tradición, a los padres les tocaba elegir el esposo de su hija. Unos confiaban simplemente en que el destino se cumpliera. Para otros, la inteligencia y la sabiduría debían ser las cualidades indispensables para el futuro yerno. Para el rey Andriambahoaka, no eran ni la fuerza ni la astucia los requisitos más meritorios, sino el talento para contar el cuento más largo.

Todos sabían que el rey era muy aficionado a los cuentos, y no pocas veces pasaba la tarde con sus sirvientes y sus cortesanos contando relatos e historias. El rey convocó entonces a sus súbditos para decirles:
- Aquel hombre que sepa relatar el cuento más largo se casará con mi única hija. Debe ser un solo cuento, que empezará a la puesta del sol y se acabará al día siguiente, a la salida del sol.




2014, centenario de la llegada de Karen Blixen a Kenia