lunes, 25 de febrero de 2013

Esa niña de ojos verdes


"Verde es la vestidura de nuestras sierras y campiñas


Y el verde.
LLama de amor y síntesis -¡ay azul y amarillo!-.
Y se abrían las hojas
de aquel árbol, llegando casi a un cielo perdido.
Recientes primaveras, entre un bosque de brazos
tendidos a una altura.

Verde.
Toda la gracia única de la tierra en tu nombre.

Elena Martín Vivaldi



prendida por los broches de las campesinas habitaciones blancas;

Desde mi ventana,
¡campo de Baeza,
a la luna clara!

¡Montes de Cazorla,
Aznaitín y Mágina!

¡De luna y de piedra
también los cachorros
de Sierra Morena!

Antonio Machado


limoneros en flor son los árboles preferidos de los andaluces

El encanto de aquella tierra llana,
Extendida como una mano abierta,
Adonde el limonero encima de la fuente
Suspendía su fruto entre el ramaje.

Luis Cernuda


y blancas son nuestras villas y antiguas ciudades de blancos caseríos con verdes rejerías orladas de jazmines. 



Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Juan Ramón Jiménez


Pura y blanca como un niño, es la Andalucía renaciente que en nuestro regazo se calienta”

Blas Infante


El Sur que crece con su Támesis
de agua y aceite, con su cántaro
de brasas en la campiña que se estira.

Tierra que acoge el nombre de la nieve
y el impulso del fuego,
el estampido del trueno y el grito de las gaviotas.

Francisco Morales Lomas