martes, 29 de octubre de 2013

GRANDES miedos



No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.

El gato negro
  

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.

 El cuervo




¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

El corazón delator  





209 comentarios:

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Irene Ruiz Montero dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Todo el mundo sabe que ver un gato negro atrae la mala suerte ¿no?, pues bien, ayer mismo vi yo tres. Tres grandes y orondos gatos que se pasearon delante mía moviendo la cola con elegancia en las más lúgubres calles de Londres. Recuerdo muy bien que uno de ellos se subió a un viejo muro medio derruido y derramó su profunda mirada en mis asustadizos ojos. Entonces, aunque el gato no movió su hocico lo más mínimo, escuché como con voz tranquila me decía:
-Tal vez al alba o tal vez de noche pero ni por un segundo dudes que mañana llegarás vivo para ver otro amanecer.
Y por eso, estoy aquí desde que el reloj del Big Ben tocó la media noche esperando mi muerte sumiso y acurrucado en la calle donde ayer lo estaba el gato.

Marta Rodriguez Ridalgo dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Entonces fui a abrir y vi un hombre feo con un cuervo que quería matarme yo en ese instante me asuste muchísimo e intente escaparme por la ventana de mi habitación, pero no llegé a tiempo y el pájaro empezó a picarme la cabeza se acerco el hombre y saco un cuchillo. Yo vi el móvil en la cama y lo cogí y llame a la policía . No me creyeron pensaban que estaba loca o simplemente quería gastarles una broma y colgaron. El hombre me alcanzó y no pudiéndome escapar me clavó el cuchillo y me mató. A la mañana siguiente como todas las mañanas fue mi vecina buscarme y me encontró muerta. Ella se quedo aterrorizada y llamó a la policía con mucha urgencia. Cuando llegó supieron que no se trataba de una mentira pero el hombre feo y su cuervo habían desaparecido para siempre. FIN

Cristina Munuera Moreno dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Aquí por lo que parece vive el espíritu del hombre que por lo que me han contado es que el vivía aquí, donde fue asesinado por un ladrón. Él haber muerto allí quedo atrapado en la casa.

Adrián Muñoz dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
El jueves pasado cuándo salia a pasear, me encontré con un viejo amigo al cual no veía desde hacia muchísimo tiempo. Este me contó un hecho, el cual no me gusto. Decía que ,me tenia que contar algo importante, que hubo pasado en mi infancia.
Un día, cuando yo tenia cinco años, murió mi madre, pero yo no lo sabia. Ese día iba yo al colegio tranquilo y sin saber nada, hasta que me di cuenta de todas las miradas y palabras ocultas que todo el mundo decía... Empece a sospechar algo, pero la gente seguía sin contarme nada, lo que a mi empece a resultarme muy extraño e incomodo, total que mi cabeza se dislocó y empece a gritar como un loco de donde provenían todos aquellos susurros y miradas ocultas, por lo que me trataron como lo cual. Desde el momento en que me entere empece a no salir de casa y no querer estar con nadie, hasta transcurridos veinte años, cuando afrontado el trauma salgo a la calle y todas esas miradas siguen ahí, tratándome como un loco
, lo cual no soy después de haber afrontado la muerte de mi madre y decidido haber salido a la calle.
Por esto es por lo cual mi amigo me había parado, para decirme que después de aguantar el trauma de que mi madre empezara a estar enferma y después muriera, todos me trataban como un loco...
Pero como he dicho al principio sigo siendo normal, puedo oirlo y captarlo todo, sin excepciones, ya que no soy por lo que me tratan.
Ya sabemos que la gente habla sin saber...

Carlos Rodríguez Gutiérrez dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Todo empezó una fría tarde de invierno,estaba cayendo la noche en París, y las callejuelas en las que yo vivía empezaban a oscurecerse. Al entrar bien la noche, se oyó un grito, de una mujer. Aquella noche fue muy silenciosa, no se oía nada. Al día siguiente en el piso de enfrente había un cartel en el cual ponía que la chica que vivía en esta casa había fallecido.
El tiempo pasaba, y nadie se acordaba de ella, hasta que al año siguiente, en el mismo día del asesinato, empecé a sentir algo extraño, como si la chica estuviera en esa cara y me llamara, no pude resistir la tentación de ir. Llegué y abrí la puerta que estaba medio rota, entré. Dentro estaba todo tapado con sábanas blancas, había muchísimo polvo y un aire misterioso.. Sentía escalofríos, como si alguien me tocara, pero claramente.. ¿Quién abría conmigo en esa casa deshabitada? Yo se que no estoy loco, pero la vi. Vi a esa chica. Vi como una especie de sombra la mataba, como le sacaba el corazón y lo dejaba bajo una parte del parqué. Estuve un minuto en silencio, y de repente, al llegar la media noche, sentí los latidos de un corazón cercanos a mí. Me puse muy nervioso. Era como si el corazón de la chica estuviese latiendo bajo mis pies. No pude aguantar. Levanté el parqué y, mi imaginación creo una ilusión del corazón, aún palpitando. No pude aguantar la tentación de cogerlo, y en ese breve instante, algo me empujó para abajo, lo cual me creó graves heridas al rasgarme mucho. Creía que no saldría de esa pesadilla creada por mi imaginación. Llegó el día y amanecí allí, un grupo de chicos que pasaba por allí me sacaron y llevaron a un hospital, donde me ingresaron hasta que se curaron mis heridas. Más tarde, al contar lo ocurrido me trataron de loco, ¿pero yo loco? Imposible. Yo conté lo que me pasó, pero nadie me vio, y por ese simple detalle, aquí estoy, en este loquero ingresado, sin poder salir de esta rara habitación, donde estoy con mis amigos, estos seres tan raros que sufren problemas. ¿También serán de mi mente? Imposible, está claro.

-Último escrito del loco de la habitación 101 antes de morir.

Noelia Sampedro Sequera dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Terriblemente asustada a estas altas horas de la noche, mee dirigí con cautela y sin hacer ruido al andar hacia la puerta. Miré por la mirilla pero no había nadie.
Teniendo una batalla interior sobre si abrir la puerta o no, oí unos pasos muy pesados y perezosos en el interior de mi casa. Me daba mido darme la vuelta, porque sabía que tenía a esa persona a menos de medio metro. Sentí que un escalofrío me recorría la columna vertebral de arriba a abajo. Esa persona dijo:
-Hermana, no puedo dormir, ¿me cuentas un cuento, por favor?
Salté por el susto y cuando vi a mi hermana sentí que el alivio me recorría por dentro y al ver que todo habían sido imaginaciones mías.
Acosté a mi hermana y cuando iba camino de mi cuarto oí un débil sonido procedente de la puerta.
Me estremecí, y me fui a mi cuarto corriendo.

Azahara Poyatos Reina dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Fui somnoliento a la entrada y abrí la puerta. Era bastante extraño. Había una carta. La abrí y sólo había un papel blanco. Extrañado, cerré la puerta y busqué una linterna para alumbrar si había algo oculto en ese misterioso papel.
Mientras exploraba el folio, se oyeron unos pasos en el salón. Inmediatamente registré la casa de arriba a abajo sin encontrar ni siquiera un estúpido ratón.
Me senté en el sofá y encendí la televisión. Mientras estaba viendo una película de acción, de reojo vi que alguien pasaba por el pasillo que iba de la entrada al comedor. Volví a registrar la casa hasta debajo de las camas y no había nada. Volví al salón y me quedé sentado al loro de si pasaba lo mínimo. Tras media hora no pasó nada, pero oí algo aterrador y extraño, era una voz escalofriante que me llamaba. Armado de un pincho de las chimeneas, pasé por la cocina y me olvidé de una linterna. Al darme la vuelta, había una figura negra allí. Me quedé aterrorizado y corrí lo más que pude hacia ninguna parte. Solo quería que esa cosa dejara de seguirme. Subí hacia ariiba y me escondí debajo de una cama. Ese monstruo no sabía donde estaba. Era totalmente negro, con extremidades largas y sin cara. Empecé a hiperventilar del terror que tenía. Pude escapar e intenté llamar a la policía, pero no había línea. La puerta de salida estaba cerrada por dentro y no tenía las llaves, habían desaparecido. Esa cosa me encontró y me persiguió. Intentando escapar se me cayó la linterna, y se prendió fuego. No se cómo pero se prendió. La misteriosa carta del principio estaba dentro de mi chaqueta. Separado de la cosa por el fuego saqué la carta, y parecía que el ser ese estaba interesado en la carta. No paraba de señalarla. Entonces la tiré al fuego. La cosa se transformó en un hombre y todo el fuego desapareció. Se acercó a mi y me dijo que se transformó en un monstruo porque encontró en su casa un libro muy curioso y empezó a leerlo. Me llevó al salón y me señaló el libro que me iba a leer. Era el libro con el que se transformó en el monstruo. Al transformarse en el monstruo el libro se transporta a otro lugar para atraer a otra víctima. Él se dio cuenta de que lo tenia yo y vino a salvarme. Si coges una carta totalmente en blanco y lo quema la persona que nuevamente tiene el libro, se quita el hechizo.

Ana Santiago López dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
El dueño de la posada se levantó para ver quién era el hombre o la mujer que había llamado a la puerta.
Cuando la abrió se encontró a un hombre con un aspecto de una persona bastante pobre.
El dueño de la posada le preguntó qué quería, a lo que el hombre contestó que buscaba alojamiento en su posada durante algún tiempo.
La proposición le interesó al posadero ya que se encontraba muy solo. Acertó ya que con el paso del tiempo se hicieron buenos amigos.
Un día, cuando terminaron de cenar cada uno se fue a su habitación y cuando el dueño de la posada estaba profundamente dormido, el muchacho pobre fue muy sigiloso a su habitación y sin dejar huellas lo mató.
Desde ese momento el hombre pobre se convirtió en rico de una manera no muy honrada.

Paco Ballesta Martinez dijo...

Una triste medianoche, Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más batido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
De pronto una señora entristecida y con una bata llamo a la puerta de la señora ella tan ilusa abrió la puerta, la muchacha pedía refugio porque en la calle hacía mucho frío, entonces la señora por lastima le dejo pasar,le dio de comer y le dejo ropa para que se vistiera.La chica le pidió que si podía pasar esa noche que no tenia donde dormí la muchacha le dejo que se quedara a media noche la chica se levanto desesperada buscando algo y de pronto se presento en el cuarto de la muchacha y la mato desde entonces esa casa cada ves que entra alguien suceden cosas raras.

Sergio Ballesta Cuevas dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Mi muerte llegará por unas consecuencias graves que cometí.Un día estaba conduciendo mi coche por calles muy peligrosas,donde se cruzaban niños,y donde los coches iban a una velocidad bastante alta,pos yo era unos de esos maleantes que iban con el coche a gran velocidad, atropellé a un niño, y no cualquier niño, sino a un niño gitano.Sus padres eran muy peligrosos,traficaban y mataban, el niño se lo dijo a sus padres, sus padres estaban desesperados por encontrarme,el niño iba caminando con sus padres y el niño me vio y se lo dijo a sus padres.Ellos se quedaron con mi cara,y vieron por la noche, me acorralaron y me empezaron a pegar con palos,fregonas y me tiraron una caja de limones,no se andaron con rodeos y me pegaron siete tiros en el pecho y caí desplomado y morí.

José Luis Pulido López dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Al poco rato me asomé a la puerta y vi un gato negro chico.A este gato lo dejaron en mi puerta porque su dueño no lo quería y me lo quedé.Lo que yo no sabía es que este gato,era un gato endemoniado que al cabo del tiempo empezó a darme problemas.Un día me lo encontré en el sillón como si le hubiera dado un lapsus.De repente saltó contra mi y empezó a arañarme,tenía los ojos rojos y tenía mucho miedo.Me contaron que este gato provenía de una familia en la que su casa había espíritus malignos.Al final acabé matando al gato porque no quería que en mi casa pasara nada.

Alicia Caler Yelamos dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
una noche de tinieblas un a un niño durmiendo se le apareció una persona con una sabana blanca el cual le decía que iba a morir al despertar a la mañana siguiente , este niño ya no podía dormir pero tampoco habría los ojos porque si se despertaba se moría como había dicho el fantasma . Asustado llamo a su madre y se lo contó , la madre le dijo que había sido una broma de su hermano mayor por ser halowin

Samuel Martinez Sanchez. dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.

La oscuridad se hacia inminente. Cómo olvidar cuando de chico me ponía una venda en los ojos y jugaba a encontrar mis cosas sin ver. Cómo olvidar cuando trataba se sortear obstáculos en la más completa oscuridad. Y ahora todo era real. Ya no era un simple juego. ¡¿Dónde estaba?! Tanteaba las paredes. Estaban húmedas, y el algunos trechos sentía como la pintura se descascaraba.
Los ojos me ardían. Era un dolor como nunca había sentido. Pero tenía que salir.
Seguí avanzando.
Sentí algo pegajoso en mi mano derecha. No sé por qué, pero lo probé. tenia un sabor salado, y como a óxido. Era sangre.
¿A dónde me dirigía? ¿Cómo había llegado aquí?
Ya nada de eso importaba. Sólo quería salir.
Una mano tomó mis brazos. Y yo sentí un dolor insoportable en el cuello. No podía gritar.
Ya no, llego el triste final de esta mi vida, la que nunca quise apreciar.

Sergio Montero de la Torre dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Trabajo como detective privado, aunque hace años trabajaba para la policía alemana. Yo por aquel entonces tenía un serio problema con la bebida debido a mi divorcio.
La cuestión es que estábamos investigando un caso de violaciones y asesinatos en serie y habíamos descubierto al culpable; un muchacho de apenas diecisiete años.
Aquel dichoso día en el que lo tuve cara a cara y vi el infierno en sus ojos. Aquel dichoso día en el que supe que ese muchacho no iría a la cárcel. Aquel dichoso día en el que disparé mi pistola.
Le eché la culpa a la bebida, y por ello me despidieron, aunque no me arrepiento de haberlo hecho.
Ahora, años más tarde, el recuerdo me persigue, me atormenta.
Él está acechando y no tardará en darme caza.

Vicente Ortega Gutierrez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Me gustaría perdonar a la gente que me ofendió un buen día .Yo mañana muero por un gran mal que hice a una persona conocida para mi .La verdad es que mi muerte me la merezco . Cada vez me veo más pálido .Algo veo detrás mía .¿Quien es ? ¿A que vienes ?Salgo corriendo para la calle con mucha ligereza. Pero noto que me sigue me vuelvo a parar pero entonces se para el que me sigue .Me voy acercando poco a poco pero cada vez que me acerco se aleja quien sera . De repente me encuentro a un anciano que esta muy mal. El hombre tiene mala cara se le nota ,de repente el hombre empeora .Lo cojo y me lo llevo a su casa cuando de repente vuelvo a notar la persona . Era el mismo presentimiento un escalofrío que me envuelve a mi por lo . Que yo ahora no me asusto y de veo que era la misma muerte que venia a por el hombre mayor .Pero yo creyendo que me iba a llevar de repente se muere el hombre cuando ahora siento las pisadas de una persona que se acerca creyendo que era familiar del hombre y se abre la puerta y era a quien le hice mi gran mal y yo creía que me iba a perdonar por lo que hice .Yo creía me perdono cuando me esta dando un abrazo para disculparme .Me clava una cuchillo en la espalda y me deja desangrando en me dio de la habitación y muero a los cinco minutos

Rocío García González dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más. Pero no podía estar tranquilo oyendo ese misterioso ruido. Decidí ir a ver quien era. De pronto, un silencio guardaba la casa entera, no se oía un alma; abrí la puerta y no había nadie. Tras descubrir que todo estaba desierto, fui a mi habitación, aunque el miedo me vencía por momentos y no estaba totalmente tranquilo, quise acostarme y reconciliar el sueño, ya que al día siguiente me esperaba una dura campaña en el trabajo. Después de un buen rato dando vueltas en la cama con los ojos cerrados, me dije a mi mismo, leeré un rato aquel curioso libro. Cuando me disponía a abrir la primera oja, un profundo golpe posiblemente del salón, atormentó mis oídos. Es en ese momento cuando me dí cuenta que en verdad el miedo me superaba, que aquel ruido extraño que oí era alguien dentro de mi casa. No tenía valor para ir, pero no tenía otro remedio sino quería morir en mi propia casa. Cojí una linterna de la mesita, una pequeña estatua del escritorio y salí de la habitación. Poco a poco, con pasitos cortos y sigilosos, intentando disimular lo máximo posible, me adentré en el salón y de pronto vi una enorme sombra oscura. Terror es lo que sentía en ese momento, estaba temblando, pero no podía hacer ni un mínimo movimiento o aquel personaje me vería. Sin que la pequeña luz me diera en el cuerpo, para ocultar mi sombra, me acerqué a él, lo único que pensé en ese momento era abalanzarle la estatua que sostenía mi mano en su cabeza. Y un milagro salvó aquella escalofriante situación. El “monstruo” que yo pensaba que era, giró, me miró y encendió la luz. Es ahí cuando vi que aquel personaje que tanto miedo había causado en mi persona era mi hermano, buscando un libro en la estantería del salón.

Sonia Toribio Serrano dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Desde hace unos pocos meses empezé a sentirme mal,era un dolor extraño,jamás habia tenido algo parecido.No tenía a quien contarselo,decidí irme al hospital,me hicieron una serie de pruebas.No pasaron ni tres días cuando me llamaron,querían hablar conmigo lo antes posible,era algo serio.Sin perder un minuto,me dirijí al hospital y me dijeron que tenía un cáncer que iva demasiado deprisa, y no había nada que hacer,es fulminante.El médico me dijo que me quedaba una semana de vida.Escribo esta historia para que se entere todo mi alrededor y que me perdonéis por no haberlo contado,y deciros que aprovechéis vuestras vidas al máximo,porque no sabéis cuando os tocará.

Eva Gómez Medina dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más. Me dirigí hacia la puerta y la abrí, era mi hermano, por decirlo de alguna manera, porque él era adoptado, y después de un mes en Madrid, volvía a casa. Siempre lo había encontrado raro, cuando terminaba de ducharse dejaba grandes restos de piel en la ducha y siempre tenía las venas marcadas de un color azul, las cuales se notaban mucho más ya que su piel era igual que la nieve, de blanca y fría, no se le notaba el iris pues sus ojos eran negros como el carbón y su cabeza era ovalada, tampoco solía dormir, siempre se hacía el dormido. El libro de ciencia antigua hablaba sobre otra vida fuera de nuestro planeta Tierra, y todas las investigaciones que habían hecho anteriormente. ¿Es normal que las personas tengan las características de mi hermano adoptado? ¿podría ser este alguien de otro planeta? No lo se, ni lo sabré, solo él sabe la verdad.

Javier Muñoz Hidalgo dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Abrí la puerta, y no, no era un simple visitante. Sabía que venía a por mi, pero que podía hacer, ¿correr?, no, no lo creo, me alcanzaría, ¿gritar?, para qué, nadie tendría tiempo de venir a socorrerme, lo único que pude hacer fue seguirlo, tal y como el quería.
Me guió hasta un claro en el bosque próximo a mi mansión, se sentó, y comenzó a hablar: Bien, sabes a lo que vengo y si intentas algo, tienes las de perder. Por lo que a mi respecta, me da igual como lo hagas, pero has de llevarlo a cabo.
Después de decir esto desapareció.
Tenía que hacerlo, pero no sabía como, por lo que fue a verla, sabiendo que tendría que acabar matándola. Eramos o ella o yo. Sin más rodeos fui a por ella y cuando me disponía a hacerlo dudé un instante. Fue mi perdición, había fracasado, ya se había percatado de mi presencia y se esfumó.
Desde entonces cada día debo de ir a ver al amo y aguantar sus torturas, con la esperanza, de algún día, pagar mi deuda.

Verónica Cano Aceituno dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.

Me senté en la cama, en silencio, por si se volvían a oír los golpes. Decidí levantarme para mirar por la ventana y asegurarme de que no había nadie tras la puerta. Así era, la calle estaba solitaria, solo se oía el horrible chiflido del viento que azotaba las hojas de los arboles y las calles de la ciudad. Era una noche de tormenta y frío.

Volví a la cama e intenté dormir, pero el miedo me podía. Era la sexta noche que pasaba en esa casa y hasta entonces nada extraño había ocurrido en ella. ¿Por qué esa noche? ¿Sería quizás mi gran afición por las historias de miedo que me estaban jugando una mala pasada? ¿O ese libro que me dejó intrigado y que no puedo sacar de mi cabeza desde el día que comencé a leerlo?

Eché valor, y fui a comprobar que todo estaba en su lugar. Llegué al final de aquel largo pasillo que une mi habitación con el salón. Fue ahí cuando todo mi miedo desapareció, comprobando que lo que producía esos extraños ruidos era una ventana que nos habíamos dejado abierta y que se abría y cerraba constantemente a causa del fuerte viento.

Mariajosé peña moreno dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Dicen que los fantasmas no existen y yo
tampoco lo creo,pensaba mientras me dirigía a comprobar quien era.
Abrí aquella puerta y pensé que chirriaría por falta de aceite en sus bisagras como era normal,pero no se escuchó el mínimo sonido agudo,eso era extraño,también lo era el encontrarme
tras la puerta una mujer cuya vestimenta era para dormir.
Me quedé helada en ese instante como lo parecía ella por su pálida piel,en ese momento solo quería ausentarme de su
acachada y deprimida presencia que sabía que me iba a desvelar toda la noche.
Me preguntó que si podía entrar.Me planteé esta pregunta varios instantes porque no la conocía de nada, pero sin embargo algo me impulsó a dejarla pasar.No podía creer que fuera tan confiada y valiente al hacer esto aunque en el fondo estaba aterrada pero
tal vez fue su mirada penetrante y expresiva pidiendo ayuda.
La invité a sentarse y a tomarse algo pero me dijo que no tenía tiempo, me explicó con claridad sin embargo no la terminé de creer,me contó que era un fantasma,que estaba muerta en vida y que recurrió a mí porque el número de mi puerta fue el día en que la asesinaron.Sin que siguiera ablando capte su intención,burlarse de mí aprovechándose de que este número era el trece,el cual dicen que da mala suerte.Intenté echarla de mi casa pero como como bien decía ella era un fantasma, cosa que no creía hasta que atravesó la pared.Quedé totalmente
impactada y con la mirada puesta en ella mirándola de arriba a bajo.
Le pedí que me desvelara lo que ella
necesitaba,le dije que le ayudaría si estaba en mi mano y que después se largara.Me dio las gracias , y continuó explicándome,me dijo que necesitaba mi ayuda para hacer justicia su asesinato
y que solo así descansaría en paz.
Le dije que lo intentaría, contándolo ala policía.Ella mismo me dio las pruebas necesarias para declarar culpable al asesino.
Hice tal cual me dijo y planeamos y todo encajaba,al menos eso decían los policías e investigadores que intentaban dar con el paradero del asesino.me preguntaron como sabía todo esto y les dije que si se lo contaba no
me creerían.Me preguntaron que como me lo podrían agradecer,pero no les pedí nada,me bastó con el orgullo y la satisfacción de haber ayudado a tal misteriosa mujer que se marchó sin decir adiós,solo dejó una pluma y papel encima de la mesa de mi salón.
Entendí que lo que quería era que diera a conocer la autenticidad de los fantasmas,cosa que como he dicho al principio no creía hasta ahora.

Ángel Serrano Gordo dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Estaba adormilado y las ganas de levantarme a abrir la puerta no existían, pero la incertidumbre por saber de quién se trataba me corroía. Cada minuto que seguía sentando en mi sillón, los golpes se volvían más intensos y más repetitivos, causándome tal dolor de cabeza, que empecé a correr hacia el portal para conseguir el cese de los golpes. Cuando llegué, abrí la puerta rápidamente y para mi sorpresa no encontré nada. Solo la soledad de la noche y el paisaje alumbrado por la luz de la Luna. Pensé en la posibilidad de que hubiera sido una imaginación mía, pero aquellos golpes fueron muy reales.
Cerré la puerta y camine hasta mi dormitorio disponiéndome a dormir. Los golpes comenzaron de nuevo pero no procedían del portal, los podía escuchar detrás de mí. Averigüé de dónde venían, salían de la habitación de mis difuntos padres, que fallecieron en un accidente de coche, a partir de eso mi vida cambió, me sumí en una vida lúgubre sin ninguna alegría. Entré desesperado intentando averiguar el origen de los golpes, pero no encontré nada solo la mecedora de mi madre moviéndose como si alguien estuviera sentado en ella. Las posibilidades de que se tratara de algún ser sobrenatural me invadieron. Había leído muchos libros en los cuales los protagonistas eran seres fantasmagóricos y era un tema que siempre me había llamado la atención, pero pensé que nunca me pasaría a mí. Fui rápido a la biblioteca donde guardaba todos mis libros y me dispuse a buscar información sobre de qué podrían tratarse esos golpes. Encontré en un libro viejo, que podía tratarse de una forma de aviso sobre la muerte de alguien cercano a ese fantasma. El único fantasma que podía habitar en mi casa era el de uno de mis padres, y su única familia era yo y mi hermano, el cual se fue nada más morir ellos. De pronto escuche el ruido de un cristal roto, venia del salón. Cuando llegué vi una nota en el suelo que decía: “Tú tuviste la culpa”. Solo existía una persona que podía haber escrito esa nota, mi hermano, quien siempre me culpó de la muerte de mis padres, ya que fue por mí por lo que cogieron el coche. Mi hermano nunca me perdonó. Cuando me giré para ver si algo estaba fuera de su lugar, lo vi, era él, y sostenía en su mano una pistola. Intenté razonar con él pero nada servía, estaba dispuesto a matarme. Me acerqué para arrebatarle la pistola pero tras mi primer paso su pistola se disparó, el aviso de mis padres no sirvió de nada, nunca pensé que moriría a manos de mi hermano.

Fran Bareas Moreno dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más. Entonces, me levanté de la cama y me dirigí hacia la puerta, cuando agarré el fío pomo de acero para abrirla, un escalofrío recorrió mi espalda… como si algo malo fuera a pasar. Aunque un poco nervioso, me decidí a abrir la puerta… no había nadie… habrá sido un gamberro, -me dije- Al volver a la cama para seguir durmiendo, vi que el libro ya no estaba… en ese momento algo pasó por la ventana, como si una niebla muy espesa que forma una silueta estuviera acechando la casa. Habrán sido imaginaciones mías –pensé- Una vez en la cama intentando dormir, oí caerse algo… era un montón de cristal resquebrajándose… ahí fue donde me asusté de verdad. Al ir al sitio de donde provenía el ruido, vi toda la vajilla de cristal rota, junto con el dichoso libro destrozado en el suelo... parecía que unas garras se hubieran cebado con él. Como si no fuera todo lo suficientemente extraño y aterrador ya, me volvió a dar ese escalofrío, pero esta vez era como si alguien estuviera detrás de mí. Me giré, y vi esa silueta bajando lentamente por las escaleras del desván… intenté huir pero no podía moverme… era como si mis pies fueran de cemento y pesaran una tonelada… Cuando la silueta estaba justo delante de mí, me engulló. No recuerdo nada más… Al amanecer me desperté tirado en el suelo, pálido y empapado en sudor… estaba muy enfermo, entonces decidí no volver a pisar esa casa…

Mari Carmen Alcaraz Aceituno dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.

Todo empezó hace unos meses,yo estaba muy feliz con mi familia,todo era perfecto.Hasta que ocurrió,un día me detectaron cáncer,mi vida se derrumbó.Con mi sueldo no me llegaba para pagar los tratamientos y me tiraba los días pensando que podía hacer.

Tras largas semanas de desesperación pensé en meterme en el narcotráfico,lo conseguí sin que nadie supiera nada,deje a mi familia y me lo tomé todo muy enserio,era un mundo peligroso en el que día a día tienes que tener valor y siempre sabiendo que en cualquier momento puedes morir pero dejaba todo eso a un lado y sólo pensaba en poder pagarme esos tratamientos y salir sano y salvo de todo.
Pude pagarme los tratamientos poco a poco,me iba recuperando y veía las cosas de otra manera,pero pensaba que todo terminaría pronto y no fue así,no me había dado cuenta hasta ahora en el mundo que me había metido,un mundo en el que todos los días muere muchisima gente y no es fácil salir de él.

Me metí en muchos líos y aunque pude salir de bastantes este no era como los demás,me estaban buscando y no iban a parar hasta no terminar con esto.
Fue en ese momento cuando pensé en todo lo que había hecho,había dejado a mi familia,les había engañado,había perdido años de felicidad sin estar con ellos por no pensar bien.Ahora le pido perdón a toda mi familia,a la gente que me quiere y se que me merezco todo lo que me está pasando.

Sea hoy o mañana moriré,y seguramente mucho antes por una bala en la cabeza que por esta enfermedad.

María García López dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Era una noche fría de Halloween,yo iba disfrazado con unos amigos más a una fiesta,llegamos a aquella fiesta todo iba genial nos lo estábamos pasándonoslo muy bien pero llegó las 3 de la madrugada,y tuve que volver a mi casa si no mis padres se enfadarían conmigo.Mientras estaba esperando a mis padres,vi a una chica ella se acercó a mi,estuvimos hablando durante un rato...Y ya no me acuerdo sinceramente de nada mas solo que...desperté en la puerta de una casa muy oscura,tenebrosa que no vivía nadie porque tenia aspecto de estar abandonada.Yo me pregunte ¿qué hago aquí? ¿quién me trajo hasta aquí?,de pronto vi de nuevo a esa chica,que la verdad tenía una piel muy paĺida podría ser porque iba disfrazada de fantasma imaginé,me miró fijamente y sin mediar palabra se metió en esa casa corriendo,yo me asusté esa mirada me inquietó mucho,que raro la chica que me estaba cayendo genial me estaba empezando a asustar,entonces empezó a llover y tuve que refugiarme en esa casa,una vez dentro dije:¿Hola,hay alguién? y solo escuché un golpe en la pared me gire muy asustado y dije,-no me gastes bromas y sal ya esto está muy oscuro y no me gusta nada,entonces en un pasillo se encendió una vela fuí hasta donde estaba esa vela y cuando llegue se apagó,cada vez me estaba asustando mas todo me parecía tan tenebroso encima en la noche de Halloween y esa chica se me venía a la cabeza esa cara tan sumamente pálida,de repente se escucho como un pequeño grito diciendo ven,no lo escuché bien porque era un medio grito muy bajito,me dirigí hacia donde oí ese grito y se escuchó un trueno del exterior,no podía aguantar mas necesitaba ya salir de esa casa pero a donde iba a ir,si no sabía ni como había llegado hasta esa casa,pero a mi eso me daba igual ya me buscaría yo algo para llegar hasta casa,salí corriendo de esa casa y cuando iba por la carretera la chica que conocí me paro,yo le dije porfavor dejame quiero ir a mi casa,mis padres estarán preocupados por mi,ella me dijo:solo dejame que te cuente mi verdad,confía en mi.Yo no entendía nada ¿qué verdad?.Entonces me contó su verdad,no me lo podía creer era un fantasma,ahora entiendo esa piel tan pálida y claro no iba disfrazada de fantasma pues ella era un fantasma,yo me entró ganas de salir corriendo,me temblaba todo el cuerpo creía que me iba a desmayar,cuando me dijo que tenía yo un don que yo podría ver y hablar con personajes del mas allá sin que me hicieran daño y que estaría protegido no me lo creía,entonces me dijo:mira este aparato de aquí,sirve para saber si hay fantasmas o no cazan su energía mira compruébalo conmigo,cogí ese aparato que en realidad era un sensor de movimiento y justamente lo encendí y una luz amarilla me decía donde estaba el fantasma junto con el pitido que se oía,lo comprobé era un fantasma lo que tenía delante y comprobé que tenia un don,que yo nunca habría imaginado.De pronto el sensor ya no pitaba,ni se iluminaba nada el fantasma se había marchado.Solo escuché el pito del coche de mis padres,que pasaron a recogerme.
Desde ese día,me dedicó a ir a lugares misteriosos,donde hay leyendas escondidas en busca de fantasmas,de comunicarme con ellos y si están atrapados por su historia yo poderlos liberar y que descansen en paz.Por eso me llaman loco,¿porque me dediqué a eso? Solo es una profesión más y yo soy muy feliz con lo que hago,y hasta el día que deje de existir seguiré ejerciendo esta profesión que tanto me gusta.De echo tengo a muchísimos compañeros que ejercen también esta profesión y lo creáis o no cada día aprendo más del mundo del mas allá.

José Domingo Luque Lara dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Todo comenzó la noche pasada estaba paseando por el parque del centro de mi ciudad,era de noche estaba todo tan tranquilo que se escuchaban la hojas de los arboles.
Me senté en uno de los bancos de este parque.Estaba tan relajado que
no podía ni moverme,de pronto un señor se acerco y se sentó junto ami, pasaron unos minutos asta que me atreví a hablar. Hola hace buena noche hoy verdad? -si respondio pero hoy sera la ultima. estas palabras hicieron que me diera un escalofrío en todo el cuerpo.Antes de que me atreviese a preguntarle el por que de esa frase.El hombre ya no estaba, me levante del banco y me fui a casa lentamente. En casa estaba pensando todo el tiempo en la frase de ese señor.Pasaban las horas y seguía sin encontrar respuesta.Y como no podía dormir me dispuse a escribir esto por si mañana he muerto puedan saber como empezó todo.

Maria Amparo Fernández Ortega dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Cuando era pequeño, salí una noche camino hacía el cementerio, para ayudar a mi tío que trabajaba allí. Esa noche era la más fría y oscura de todas, en las calles no había ni un alma , parecía que a los habitantes del pueblo se los había tragado la tierra.
No le di importancia a las calles y seguí mi camino , llegando al cementerio se oían ruidos muy raros, tampoco le di importancia y seguí. Al llegar escuché a mi tío gritar , fui corriendo a buscarlo y cuando lo encontré me di cuenta de que estaba muerto. Salí corriendo de ese lugar y escuchaba voces que me seguían culpándome de la muerte de mi tío.

A raíz de esa noche nunca volví a ser el mismo...

Laura Gutiérrez Calzado dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más. Me levanté pensando, que mis padres siempre me dicen que no abra la puerta a nadie ,pero algo me decía que la abriera. La abrí, y vi a un hombre con una capucha negra que apenas se le veía la cara, y sólo me dio un papel doblado, y se fue. Cerré la puerta y miré (que es lo que ponia en ese papel), lo abrí y decía que la muerte venía en camino .Yo me asusté un poco, pero no le hice mucho caso, pensé que sólo, era un broma barata de algún gracioso, y me acosté. A la mañana siguiente volví a escuchar unos fuertes golpes en la puerta y me levanté, mientras iba pensando por el camino si abrir, o no; en eso en que abrí, y era la policia que decía que mis padres y mi hermana habían fallecido en un accidente de coche. En ese momento pensé que aquel hombre sólo me estaba avisando de que mi familia se iba a morir. Desde aquel momento me dí cuenta de que no todas las personas que se acercan a tu casa a altas horas de la noche vienen a hacer daño.

María Gutiérrez . dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Todo empezó aquella mañana de Enero, era una de las más frías con diferencia.El nublado cielo de Sheffield quería indicarme que algo iba a suceder,pero mis ilusiones no dejaron que llegase aquel aviso hasta que fue demasiado tarde.No sabía que el reencuentro con mi prometida tendría ese desenlace o, tal vez ,no quería saberlo...
Al llegar al café de Madame Le Blanc ,Maude estaba allí.Como de costumbre,había llegado antes de tiempo.
Me saludó ,con un beso en la mejilla y un ''hola'' con su gracioso acento de Yorkshire.Pero su mirada era distinta,de hecho ,no había nada igual en ella.
La tarde fue agradable,ella hablaba como si no pasara nada e incluso creí la mentira.
Al anochecer dimos un paseo (si mal no lo recuerdo)por la plaza del pueblo, hasta que me pidió que la acompañara hasta un callejón,pues tenía algo que decirme.
Al llegar a la estrecha calle,me pareció verla vacilar un rato antes de soltar la gran noticia:
-George,estoy en cinta.
¿Cómo pude ser tan estúpido?,¿cómo pude pensar por un momento que iba a tener un hijo con una mujer con la que aún no había mantenido relaciones?
-Verás,hace unos meses conocí al socio de mi padre y...él es dueño de una gran empresa y...pensé que me podría dar un mejor futuro que un periodista como tú... Pero,George ,sabes que te querré siem...
No dejé que terminara la frase ,no quería escuchar esa gran mentira. Juro que no estaba en mis cabales cuando agarré fuertemente el cuchillo de caza que siempre llevo conmigo,y le atesté las puñaladas como si de un ciervo se tratase. Al menos veinte fueron las veces que clavé el arma en su piel, veinte fueron las veces que pensé en clavármelo a mí mismo y veinte días pasaron hasta que encontraron el cuerpo y echaran la culpa a un viejo vagabundo cercano a esa zona. Yo llevaba diecinueve días en mi casa de Norfolk ,pero aún recordaba el espanto que me produjo ver los labios rojos,por los que yo lo habría dado todo,tornarse blancos,sin vida. Y aún mas recordaba aquel gato negro que no paraba de mirarme con esos ojos verdes,casi blancos,por los que perdía el sueño.
Volví al trabajo el 10 de Febrero.
Y recuerdo que ese mismo día ,a las nueve de la mañana,levanté la mirada de mi máquina de escribir y lo ví,el mismo gato,me observaba .
A partir de ese día,comezó a seguirme a todos lados,a casa,al trabajo,incluso en sueños.
No espero tampoco que me entienda nadie ,pero creo que es simplemente mi conienia,obligándome a confesar.
Meteré esta carta en un sobre y la dejaré en la comisaría más cercana.
Para mañana,cuando la lean ,yo estaré mirando la soga en la que dejaré descansar mi alma de la culpa ,el remordimiento y con la que cometeré un triple homicidio...
Espero poder descansar y no volver a ver jamás a ese maldito gato negro.

Isabel María López Pareja dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.

Pero a escasos minutos volvió a sonar, pero cada vez con más intensidad, entonces decidí levantarme de la cama e ir averiguar quién era, andando despacio y sigilosamente por mi largo y oscuro pasillo.
Llegué a la puerta principal y los golpes se volvieron a repetir con muchísima más intensidad. Derepente baje las escalares de mi casa sigilosamente y descalza, para averiguar de una vez y por todas, quien era esa persona tan misteriosa que me tenía con el alma en vilo toda la noche.
Tras el gran susto que pasé, al final descubrí quien era. Estaba siendo mi hermana mayor que venía desorientada tras una larga noche de fiesta.

Cristina García Armenteros dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Seguí meditando entre mis pensamientos perdidos, pero algo no me dejaba, esos golpes seguían no eran tan fuertes tenues y profundos como los de antes, pero seguían hay, empecé a pensar que era mi subconsciente, pero la curiosidad me llamaba y salí a comprobar que era ese molesto ruido. Mientras me iba acercando mas fuerte me palpitaba el corazón, la piel se me puso de gallina, toque el pomo de mi puerta suavemente, como si algo me dijese que lo que hay detrás de la puerta pudiera asustarme, gire el pomo lentamente mientras abría la puerta di un paso hacia atrás, me quede impactado, la verdad es que me esperaba cualquier cosa menos aquello, un pobre hombre en los huesos con la boca tan seca que le sangraba estaba tumbado frente a mi puerta, para que mentir, me asuste tanto que pensé en cerrar la puerta, pero él me agarró del pie, tenía la piel tan áspera y rasgosa y las uñas tan largas que me las hincó y comencé a sangrar, me temblaba todo, había escuchado tantas historias de enfermedades raras que pensé que ese pobre hombre podría tener cualquiera, me fije en sus ojos tenia las pupilas tan dilatas que el iris ni se le veía, de pronto se levanto de un salto y me intento tirar le di un patada y cerré la puerta, empezó a golpearla con mucha fuerza, no podría estar mas asustado, de repente mi móvil sonó lo descolgué y no se escuchaba nada, al ir a colgar se escucho una voz era mi vecino, que había visto por la mirilla a ese indigente en mi puerta, me explico que hay ladrones que se hacen pasar por ellos, con alguna enfermedad grabe que no deje que me tocara me podría contagiar. Rato después de que yo estuviese tan asustado y me tuviera que tomar alguna que otra tila, llego la policía, lo detuvo y lo llevaron al hospital, tenia una enfermedad bastante contagiosa por ello me llevaron para hacerme pruebas, gracias a dios yo no tenia nada, pero me tire unos meses tan atemorizado que me aconsejaron ir a psicólogo, decían que estaba loco por que veía a indigentes como el de aquella noche por todos lados, pero mi miedo de aquella noche seguía en mi cuerpo y nada ni nadie me lo puede quitar.

Mª Isabel Galaso Cruz dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Sucedió hace unos 12 años,en una mañana fría de Diciembre donde salia de mi casa a toda prisa por el sencillo motivo de que llegaba tarde al último día de colegio.
Al entrar a clase,me senté en mi sitio y coloqué cada uno de mis lápices ordenados encima de la mesa,cada unos de los niños estaban saltando y gritando en el pasillo,estaban felices porque nos daban las vacaciones de Navidad,en cambio yo estaba serio,triste y algo incómodo pero la razón del porqué estaba así lo desconocía.Cuando sonó el timbre del recreo salí lentamente,muy lentamente de la clase para dirigirme al servicio.Al llegar,me pare enfrente del espejo y empecé a mirarme de una forma algo extraña,inclinando la cabeza horizontalmente de izquierda a derecha,de repente los ojos se agrandaban cada vez más y poco a poco se ponían rojos e inflamados, las bolsas se acumulaban donde se podía ver que una pequeña gota de sangre iba recorriendo mi mejilla como si de un río se tratase.
Dí media vuelta y salí de aquel infierno que me atormentaba,llegué al recreo corriendo como si alguien me persiguiera y gritando: -¡NO! ¡YO NO HE SIDO! ¡NO HE SIDO!
Unas de las profesoras que se encontraban allí me paró enseguida, me preguntó que me pasaba y yo le contesté con toda tranquilidad: -Nada,señorita Harrison,no me pasa absolutamente nada,está todo en orden.
Aquella profesora miró con una cara de asombro que me sonrió y me tocó el pelo.
Al sonar de nuevo el timbre para entrar a la siguiente clase,me notaba de nuevo algo raro y con dolor muy fuerte de cabeza,me dirigí de nuevo al baño pero esta vez no me paré para verme en el espejo,entré directamente al servicio,cerré la puerta y me puse encima del retrete.Al pasar unos cuantos minutos unos voces se acumulaban en mi mente diciéndome: -HAS SIDO TÚ.En ese mismo instante me levanté y empecé a arañar la puerta pero a la vez escribía la frase ´´YO NO HE SIDO`` y susurrando lo mismo que iba escribiendo.
La señorita Harrison se dirigía hacia mi tocando la puerta y diciendo que porqué me encontraba ahí y yo de nuevo le contesté:-Nada,señorita Harrison,no estoy haciendo nada.En ese momento abrí la puerta y me abalancé hacia ella a la vez mirándola y sonriéndole,la profesora giró la cabeza y vió toda la puerta llena de escrituras y mis uñas llenas de sangre.(unas horas más tarde...)
Estoy dentro de mi habitación,con todas la ventanas cerradas y sin entrar ni una sola grieta de luz,allí me encontraba solo,sentado en la cama y balanceándome sin parar.(12 años más tarde...)
¿Os ha gustado mi historia? ¿Que os parece? ¿No estoy loco verdad? ya lo sabía.
Me encuentro en la misma situación en la que me encontraba hace 12 años,ahora tengo 24,nosé la razón del porqué estoy así,si yo soy una persona normal,con una vida normal,,con una mente normal...¡AH! por cierto ¿Os he contado me historia?

Noelia Arias Muñoz dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Era una noche fría de invierno, yo me dirigía hacia mi habitación, cuando de repente como todas las noches sentí un ruido, este no era un ruido normal era la voz de una persona en concreto la de un niño, era extraño esto nunca me había pasado.Pensé, ¿Y si ese niño necesita ayuda? o quizás sea una alucinación mía, todo era tan extraño mi enfermedad no podía ser escuchar voces y ruidos ¿Y si mi casa esta embrujada? Ante la duda decidí acostarme y al día siguiente irme al campo donde allí nada podría estar embrujado.
Al día siguiente cogí mis cosas para ir al campo , pero antes de abrir la puerta volví a sentir la voz, ante el miedo abrí la puerta y no fuí al campo sino a la biblioteca a buscar información sobre mi casa, esto no podía seguir así la cosa se me escapaba de las manos.
Cuando llegué busqué la información y efectivamente ponía que mi casa estaba construida sobre un antiguo cementerio indio también ponía que la antigua familia que vivía ahí se suicidaron la mujer y los hijos y el hombre desaparició por causas desconocidas tras leer esto me dí cuenta de que no podía seguir viviendo ahí o me pasaría lo que a esa familia.
Por lo tanto fuí a mi casa y recojí las cosas de primera necesidad , a las 3 horas cogí un vuelo a estados unidos y aquí tengo mi familia.

Javier Moreno Ortega dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
No sabía si, bajar y abrir la puerta, o quedarme en mi cama e ignorar los golpes. Opté por ignorarlos, pero poco después los golpes eran más fuertes y yo cada vez más asustado. El grito que este soltó hizo que me levantara de la cama, bajara las escaleras lentamente, me acerqué a la puerta, giré el picaporte con miedo y también con intriga y al abrir la puerta completamente, vi a aquel hombre siniestro y dolorido porque habían intentado matarlo asestándole un golpe mortal en la cabeza pero, la suerte de este extraño hombre quiso que viviera. Le dejé que pasara y que curé la enorme herida que tenia cerca de la nuca y le ofrecí mi casa para que pasara la noche. Al día siguiente por la mañana, me contó que su mujer fue la que intento matarlo porque este se llevó a su hija, porque la niña era maltratada a manos de su madre, y durante el viaje tuvieron un accidente de tráfico y su hija murió en el acto. Su mujer decía que como el había matado a su hija el no se merecía vivir. Esa misma tarde se acercaba una mujer a la casa, llamó a la puerta, le abrí y era la ex mujer de el siniestro hombre, iba armada, y nosotros no pudimos reaccionar cuando, esta acabó con nuestras vidas.

Jerónimo Navea Fernández dijo...


Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Me levanté con duro pesar a recibir a mi visitante.
¿Quién será a estas oscuras horas de la noche? -me preguntaba- no espero a nadie.
Me acerque lentamente a la puerta lentamente y con el silencio de la habitación.
¿Hola? -susurré junto a la puerta- ¿qué desea?
Nada respondía, por lo que decidí abrir la puerta, pero no era nada.
Con gran desconcierto cerré la puerta y con mi nerviosismo decidí volver al mi sitio, pero había algo distinto en todo. Las paredes de la habitación se volvieron oscuras y los cristales de las ventanas se volvieron opacos. Solo se veía un pequeña llama de luz que salía de mi candelabro, que poco a poco se desvanecía.
Entonces escuche un grito que hizo que saltase de mi asiento.
¡¿Qué es esto?! -exclamé mientras el sudor empapaba mi freten y mis manos- ¡¿Qué quieres de mí?!
Con gran temor corrí hasta la puerta, pero esta no se habría. Sentí como la oscuridad me abrazaba y una voz decía mi nombre, en ese momento note que no podía soportar el peso de mi cuerpo y me derrumbé junto a todas mis estanterías. Cerré los ojos y escuche un susurro muy cercano que me decía: Abre la puerta.
Abrí los ojos y todo estaba en su sitio, solté un ligero suspiro y me di cuenta de que todo fue un sueño. Entonces, escuche los golpes en la puerta. ¿Quién...es? -dije desde mi sillón, con la voz más temblorosa que nunca había tenido-.
Sentí la misma sensación que en el sueño, en ese momento cae un rayo. Cuando el ruido termina, descubro una inscripción que decía: No es un sueño, estamos aquí.

Álvaro Mesa Inclán dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. El principio de mi fin comienza, el primer día que mis piernas pisaron un cementerio, me disponía a robar un cadáver para John Calver, un pez gordo en la ciudad de Nueva York. Pues bien, depués de acordar una justa cantidad de dinero por el cadáver, me dirigí al cementerio; buscando la lapida de Alfred Roys, un viejo científico, que experimentó con nuevas formas de mutación. Tras buscar hora y media aproximadamente, la encontré. Comencé a excavar, y al fin alcancé el ataúd, parecía nuevo, como si nunca se hubiera enterrado, estaba cerrado con un candado, que abrí de un palazo. Decidido, me dispuse a abrirlo, y mi sorpresa fue que se encontraba vacío; decepcionado, me dirigí hacia mi casa, pensando en como explicárselo al señor John. Una vez llegado a mi casa, entré en mi cuarto, y atónito me quede al ver el cadáver de Alfred tumbado sobre mi cama. Inmediatamente, la luz se fue de mi casa y con ella el cadáver del científico, el cual dejo una nota, en la que ponía: 'El mundo fue cruel conmigo y yo lo seré contigo'.

Ana Expósito Pozuelo dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.

Me desperté y me levanté de la cama, poco a poco me fui acercando al pomo de la puerta para abrirla. Al asomarme no había nada, solo el leve susurro de la noche con ramas golpeando las ventanas. Sentí temor y escalofrío, presentí que iba a ocurria algo espeluznante; volví a acostame y se escuchaba el ruido de los búhos y el voleteo de los murciélagos en busca de refugio.

Era las tres cuando volvieron a llamar a la puerta, esta vez no iba a abrir la puerta, cuando derrepente se abrió ligeramente de un portazo. Me hacía el dormido mientras que se acercaba una sombra siniestra. Pensé-¿será mi fin?
No se si sería mi fin, pero, estaba seguro de que aquella sombra se parecía a la silueta de mi padre difunto; ahí fue cuando me di cuenta de que necesitaba mi ayuda y no sabía por qué.

Cada noche me enseñaba enigmas escritos, busqué y busqué información en libros, hasta que en uno, me enseño la verdad...
Hace tiempo mi abuelo poseía una riqueza descomunal, pero todo fracasó por un hombre conocido, todo el mundo le decía: “ el hombre de las sombras”.


Ese personaje vagaba en la casa de todo aquel que resolviera el enigma y sería matado. La leyenda era cierta el personaje fue a por mí. Fui al pueblo y me trataban de loco, se reían de mí; volví a casa y estaba todo desordenado, estaría buscando el mapa de mi abuelo donde escondió el tesoro. El personaje acechó el pueblo hasta que no me tuviera...

Jessica Amador Lara dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Sentada en la cama empecé a pensar sobre esos golpes, cuando de repente los volví a oir, el miedo recorría por todo mi cuerpo, pensamientos de los que no quería volver a caer, no otra vez no -me dije- escalofríos que decían que algo terrorífico iba a suceder, derrepente todo se hizo silencio, venciendo al miedo decidí ir a ver que era aquello que daba esos terribles golpes, lo único que se oía era mi respiración acelerada y mis pasos sobre la ruidosa madera.
Era imposible que volviera a suceder lo que ocurrio aquella terrible noche de halloween, acercandome cada vez más y más a saber lo que atormentaba mi cabeza, seguia pensando en recuerdos que marcaron mi vida para siempre.
Quedándome enfrente de la puerta una siniestra sombra se reflejaba en el suelo, no era la mía, ¿Quizás podría ser la de un hombre?, ¿La de un fantasma? preguntas sin respuestas rondaban por mi cabeza, cuando de repente la puerta ya estaba abierta, mi miedo se podía oler desde lejos, al ver lo que había detrás de la puerta mi boca calló al suelo, era imposible me repetía una y otra vez mientras voz grave y siniestra me decía: "nos volvemos a ver".
Dando grandes pasos hacia atrás me resbalé, evitando no llorar cerré los ojos muy fuerte deseando que aquello no hubiera sucedido nunca, pero no, aquello ocurría de verdad con la mirada agachada vi como la sombra se acercaba cada vez más a mi intentando alcanzarme, lágrimas brotaban de mis ojos, ¿Podía sobrevivir aquello?...

María Belén Crespo Rubio dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Me dirigí hacia la puerta silenciosamente y cuando llegué miré por la mirilla. Allí estaba un señor anciano con un gato en sus brazos. Pensé que creería que era mío, y me atreví a abrirle la puerta.
-Hola venía a hablar con usted sobre una información que me han dado- dijo el señor mayor.
Me quedé sorprendido, ¿cómo sabía ese señor que era yo la persona a la que buscaba? Le dejé pasar y se sentó al lado de la chimenea. Me daba un poco de mala impresión la forma con la que acariciaba a su gato. Me contó que se acercaba mi muerte, que una persona le había advertido sobre lo que iba a ocurrir. ¿Será que quieren asesinarme por no haber pagado este mes las clases de coche? Me asusté muchísimo al escuchar las palabras de ese señor. Siguió contándome y me sorprendí demasiado, una mujer le había contado mi futuro y este señor venía a prevenir lo que esta le había dicho. Por lo que me contó, iba a morir en un accidente de coche pasado mañana cuando fuese a dar clases a linares. Un camión se me cruzará por delante y ocasionará un terrible accidente en el que morirán mis acompañantes y el señor del camión.
El señor tenía prisa y se tuvo que ir. Al sentarme en el sofá, mientras pensaba lo que me había contado ese señor, decidí no seguir dando clases y aprovechar al máximo el tiempo libre que tuviese, ya que me había dado cuenta que de un momento a otro puede llegar nuestro final.

María Rivilla Garzón. dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Me levanté de la cama , me puse las zapatillas de estar en casa y bajé cuidadosamente para observar quién era. Con las oscuridad de la noche no reconocía quién era , por lo que me volví a la cama. Volvió a llamar , bajé y abrí. No me lo esperaba. Era un niño joven , vivía cerca de aquí , ya lo había visto varias veces ,era así de mi edad , no rondaba los 15 años, , venía buscando un perro que había perdido , me preguntó que si lo había visto , le respondí que no. El chico muy preocupado , bajo la cabeza y se largó.
Pensé en lo mal que se había quedado el niño y pensé en regalarle uno nuevo. Al día siguiente , iba a comprarlo y desde lejos , vi a un perro mal cuidado , mojado , y embarrado. Pensé que podía ser el perro de el niño , lo llevé a mi casa , lo lavé , le di algo de comer , y salí en busca del niño.
Lo vi , lo llamé y le pregunte si ese era su perro , me respondió que sí , se lo di. El chico muy contento , me dio las gracias por haberlo encontrado. Nos hicimos unos buenos amigos.

Pablo Casado Pérez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Durante estas mini vacaciones he viajado al norte de Inglaterra con un grupo de amigos.
Entre las actividades que tenía previstas, una era realizar una ruta por los cementerios de los pequeños pueblos ingleses en horario nocturno, está de moda y quería comprobar que sensaciones se tienen en estas situaciones y capacidad de resistencia al miedo.
Estaba paseando cuando, note como las ramas de los árboles comenzaron a moverse a consecuencia del fuerte viento procedente del norte del Atlántico.
¡Pero no hace frio! ¡No hay viento!
Al instante una rama dio una gran sacudida y me atrapo entre sus garras. Pensé que mi final había llegado. No me había dado tiempo a realizar todos mis proyectos, ni despedirme de mi familia y de mis amigos, me iba, me iba,…
En este momento me desperté y me di cuenta que había estado soñando, a pesar de tener entre mis manos restos de hojas secas de los árboles que había en el cementerio.

jessica higuera garrote dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.

-Mi esposo me advirtio que los gatos negros traen mala suerte ¿pero como creer que esa preciosidad podía ser maligna?
Después de aceptar ese gato en mi casa empezaron a pasar cosas muy raras y la gente que yo mas quería moría poco a poco..
Entonces es cuando me di cuenta de que tenia razón así que seguí el ritual de desembrujar un gato con un conjuro que me dio mi bisabuela que sabía brujería y el gato cambio poco a poco de color a blanco entonces entendí que ya se había roto el hechizo.

inés Gómez Garrido dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Abrí la puerta con miedo, y mire hacía delante no había nadie,volví a cerrar la puerta y sentí otra vez esos golpes..No venían de la puerta asustada me fui a dormir por la noche sentí algo que decía: -vete de mi casa,no puedes estar aquí.
sentí mucho frío me levante con lagrimas en los ojos y cerre la ventana,¿que podría ser eso?
venía del sotano donde encontre una tumba, abandone de inmediato la casa recogí todas mis cosas y cuando salí de allí desaparecieron todos los ruidos,pobre del que habitase esa casa..

Virginia Pérez Cayuela dijo...

EL CUERVO:
Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Salí de la ducha lo más rápido que pude y salí a la puerta a ver quién era.Miré por la mirilla y no conocía a ese señor por lo que no abrí la puerta, pero seguía insistiendo constantemente.Abrí la puerta y ese señor me pidió por favor si podía pasar a contarme un par de cosas que quizá debía saber.Él me dijo que mis padres fallecieron tras un accidente de coche y la chica con la que vivìa hace 5 años no era mi hermana, sino la hija del novio de mi madre.Yo me quedé un poco impactada, porque yo no sabía eso y no sabía si me estaba mintiendo o no.Mis abuelos y mis tìos me abían dicho que ellos estaban de negocios y no podían venir ni ablar, cosa que me extrañaba.Yo quiero saber la verdad- le dije a ese señor.Pero él me dijo que esa era la verdad, que osino el no hubiera venido a buscarme a mi casa.Él se marchó a la hora o así. Esa noche no conseguí dormir nada, nada mas que pensando en lo que me había dicho.Al día siguiente por la mañana temprano llamé a mis abuelos y los invite a que vinieran a mi casa a aclarar muchas cosas.Ellos no tardaron en venir y efectivamente ese hombre no me había mentido en nada.Le pregunté a mis abuelos que ese señor como sabía la verdad y yo no.Y me dijeron que él era un detective de mamá.Me sentí mucho mejor al saber todo lo que paso y toda la verdad, por lo que no quiero que me vuelva a pasar.

Pablo Herreros Gálvez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más
Sólo era eso hasta que el sonido que repetían los anchos muros de la casa se volvió inhumano. Los golpes no paraban y adoptaban sonidos agudos, ya no parecían golpes a una puerta.
Rápidamente busqué mil excusas para no desvanecerme en el miedo y terror que aquella situación desprendía.
Los extraños golpes continuaban y no me quedaban fenómenos a los cuales atribuirle culpa. En el viento, pensé, pero las ventanas estaban cerradas por las cuales pude ver que nadie transitaba aquella tenebrosa calle. Instintivamente me arropé hasta donde la vista me alcanzaba, estaba totalmente aterrorizado.
De manera bipolar me levanté de la cama y me armé de un valor desintegrado por cada paso que daba hacia delante en aquel intransitable pasillo. Cada vez que me acercaba a ese maldito ruido una fuerza interior me empujaba hacía atrás como si de un jugador de rugby se tratara.
Ya con la puerta a la vista los golpes cesaron y pude ver como mi perro Toby ladraba agresivamente hacía la esquina del pasillo.
Algo me dijo que nunca debí girar esa esquina donde se encontraba la habitación de mi difunta mujer a la que había maltratado estos últimos años.
Petrificado, pude intuir por el sonido como Toby rasguñó la puerta de la única habitación del pasillo y se introdujo en ella ladrando fieramente. Los ladridos de Toby cesaron acompañados de un doloroso ladrido final que me hizo pensar que las cosas no iban bien.
Después de pasar unos segundos en la misma posición pensé que debía llegar al fondo de aquella fría situación.
Avancé hasta girar la esquina cuando un gran golpe de adrenalina atravesó mi corazón el cual estaba al borde del infarto. Llegó el momento decisivo al entrar en aquella habitación cuando estuve cerca de huir despavorido de aquel lugar. Pero cada vez que retrocedía la continuidad de los golpes en aquella puerta volvían a empezar. Instantáneamente en acto de valentía pude entrar en aquella habitación y... Verdaderamente... Vi lo que ningún hombre deseaba ver en su vida...

- Vale, vale tranquilícese. Sr.Nhordos, lo está haciendo muy bien. Mañana continuaremos con el interrogatorio. Puede descansar.

José Ángel Muñoz Arias dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
De repente oí como aumentaba el sonido de aquellos golpes y decidí
salir al portal y ver quien era.
Cuando salí el golpeo constante cedió y no había nadie en el portal.
Sin comprender que estaba pasando volví a mi piso muy asustado y eché el pestillo.
Para entretenerme y olvidarme de todo aquello me puse a ver la tele en mi habitación. Estaba viendo una película cuando de nuevo aparecieron esos golpes, aunque esta vez parecían estar acompañados
de extrañas voces. Volví a salir al portal y de nuevo no parecía haber nada raro allí. De nuevo volví hacia mi piso cuando me encontré la puerta cerrada con pestillo desde el interior.
Estaba muy asustado, tanto que sin pensarlo salí corriendo escaleras abajo hasta salir a la calle. Contacté con mis padres y le explique lo que me había pasado. No tardaron en llegar y cuando subimos mis padres y yo al piso nos encontramos con la puerta abierta. Mi padres llegaron a enfadarse conmigo pensado que solo había sido una simple broma mía.
Esa noche no pude dormir y hasta hoy en día no he podido comprender lo que sucedió.

Ana Belén Casado Arenas dijo...

Hace mucho tiempo vivía en un antiguo pueblo, muy lejos de donde ahora me encuentro. En dicho pueblo había una mujer que decía que era bruja, pero todo el mundo pensaba que estaba loca.
Volviendo a mi historia, me encontraba en casa de un familiar cuando me pidieron que fuese a por unos cuantos caramelos y salí a hacer el recado.
Estaba de camino con un amigo que me encontré por la calle cuando de repente nos encontramos con esa loca mujer y nos pidió que le diésemos caramelos, pero nosotros le dijimos que no.
Entonces la mujer lanzó sobre nosotros una especie de conjuro que decía lo siguiente:
“Ten cuidado por donde vas porque si el gato negro se te llega a cruzar, tendrás un triste final”.
Mi amigo y yo nos reímos de la mujer en aquel entonces.
Pero hace poco menos de una semana mi amigo murió y su mujer me dijo que horas antes de morir solo gritaba “¡El gato negro! ¡El gato negro!”.
Yo estaba totalmente aterrado y estuve una semana sin salir de casa, pero ayer cuando fui a tirar la basura se me cruzó un gato negro.
Fui corriendo a casa y aquí sigo encerrado, espero que jamás se os cruce un gato negro y, en mi caso, solo me queda esperar, esperar y esperar.

José Luis Pulido López dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Cuando ustedes lean esto dirán,pobre de él,con que malos pensamientos se le juzgan.Un día estaba com mi mujer en un restaurante,cuando de repente entró un ex novio de ella.Este aún la quería y quiso volver a por ella sin yo saberlo.
Mi mujer era camarera de un bar y cuando salía de trabajar quedaba con el.¡Me ponía los cuernos!Yo como soy tan inocente no me di cuenta de la situación,bueno en fin.Idearon un plan para deshacerse de mi y este plan era volverme loco.Me hicieron como en las películas de terror,me asustaban constantemente entrando en mi casa,también me llegaron a echar veneno.Cuando quise darme cuenta de la situación ya no estaba cuerdo y ahora que me han metido en el manicomio
estoy empezando a concordar cosas. Así que díganme ustedes si yo de verdad estoy loco por mí mismo o por terceras personas.

Gloria Chacón Ramírez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Mas fruto de mi conciencia caerá todo lo acontecido esta noche. En esta triste agonía de mis últimas horas de vida, pido perdón por el daño que pueda haber causado durante mi maltrecha vida, pues no merezco vivir después de lo ocurrido. Aún me cuestiono como he podido llegar hasta aquí, pero creedme que no conocía mis límites. Su cuerpo irradia calor todavía, y una fina hilera de sangre baja de la comisura de su boca. El revólver con el que le he quitado la vida yace en el suelo todavía. Ahora me doy cuenta de que la he perdido, para siempre. Todo ha sucedido después de que ella, la que hasta hace unos instantes era mi esposa, me reprendiera lo que yo más me temía. Ahora cogeré el arma y con la misma sangre fría con la que lo he hecho hace unos minutos, apretaré gatillo y moriré a su lado, como siempre he querido. No merezco la espera hasta mañana prefiero morir con ella. Sin más preámbulos y sin pensarlo dos veces, me despido, incapaz de prolongar esta amarga agonía.

Ana Belén Casado Arenas dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Hace mucho tiempo vivía en un antiguo pueblo, muy lejos de donde ahora me encuentro. En dicho pueblo había una mujer que decía que era bruja, pero todo el mundo pensaba que estaba loca.
Volviendo a mi historia, me encontraba en casa de un familiar cuando me pidieron que fuese a por unos cuantos caramelos y salí a hacer el recado.
Estaba de camino con un amigo que me encontré por la calle cuando de repente nos encontramos con esa loca mujer y nos pidió que le diésemos caramelos, pero nosotros le dijimos que no.
Entonces la mujer lanzó sobre nosotros una especie de conjuro que decía lo siguiente:
“Ten cuidado por donde vas porque si el gato negro se te llega a cruzar, tendrás un triste final”.
Mi amigo y yo nos reímos de la mujer en aquel entonces.
Pero hace poco menos de una semana mi amigo murió y su mujer me dijo que horas antes de morir solo gritaba “¡El gato negro! ¡El gato negro!”.
Yo estaba totalmente aterrado y estuve una semana sin salir de casa, pero ayer cuando fui a tirar la basura se me cruzó un gato negro.
Fui corriendo a casa y aquí sigo encerrado, espero que jamás se os cruce un gato negro y, en mi caso, solo me queda esperar, esperar y esperar.

Virginia Expósito dijo...


Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Aún entre sueños me calcé las zapatillas y me dispuse a bajar las escaleras para abrir la puerta. El chasquido de la madera al bajar los escalones empezaron a subir mis pulsaciones. El sueño y el miedo no me permitía a encontrar las llaves pero tras una breve búsqueda las encontré. Tenía una extraña sensación en mi mente de terror y suspense por saber quién era, como echaba de menos una mirilla. El nerviosismo no me permitía abrir la puerta, una vez tras otra las llaves se me escurrían de mis manos sudorosas cayéndose al ruidoso suelo de madera. Desde el exterior los golpes cada vez eran más desesperantes , los chillidos cada vez eran de más gente y tras conseguir abrir la puerta ¡oh, sorpresa!. Mi tensión acumulada pasó de 100 a 0 en breves segundos , era unos adolescentes haciendo truco o trato un poco gamberro. La verdad que esa noche dormí regular.

Sergio Plaza Contreras dijo...

El cuervo
Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más. Me levanté de la silla y me dispuse a abrir la puerta, y allí no había nadie, simplemente un cuervo y cerré la puerta. Me pareció raro que allí no hubiese nadie, y me pregunte a mí mismo ¿Quién llamó a la puerta? No le di mayor importancia a lo ocurrido así que me acosté en la cama y me cubrí con las sabanas. En la cama siempre suelo pensar en los maravillosos libros que me he leído y me gusta recordarlos. Ya casado por el día tan agotado que tuve caí en un profundo sueño. Pero a las tres de la mañana unos golpes en la puerta me interrumpieron el sueño. Baje las escaleras con bastante cuidado y mientras las baja los golpes cada vez eran más intensos y fuertes, y cuando me dispuse abrir la puerta pararon. Cuando las abrí no había nadie, solo el cuervo de antes. El cuervo dio un salto y desplegó sus alas negras y voló hacia mi habitación y se posó encima del armario, que está enfrente de mi cama. Me asusté un poco pero las ganas de sueño mi pudieron y volví acostarme en la cama. El cuervo ni se inmutaba, pero al dormirme empezó a grajear y no me dejó dormirme, es como si me quisiera decir algo, pero yo no soy de esas personas que se imaginas cosas de miedo ni nada por el estilo, así que pasé del cuervo y dejé que mis ganas de dormir fluyeran por sí solas. Al despertarme el cuervo ya no estaba, me pareció una noche muy rara así que la recordaré unas de las noches que esté acostado en la cama esperando que el sueño me envuelva.

Noelia Navas Sequera dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
A lo largo de mi vida me han ocurrido cosas nada corrientes según el resto de la gente, pero que para mí a sido lo cotidiano aunque en los últimos tiemposse han acentuado sueños y fantasías que me han atormentado hasta el punto que he llegado a creer que mi fin está cerca.
Estos sueños y posibles fantasías, quiero creer, me atormentan, haciendome ver persecuciones, daños físicos y presiones psíquicas, que al final llegaban a mi propio suicidio.

Laura García Ferrán dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Entonces me dispuse a ir hacia la puerta, y con cierta inseguridad la abrí, y allí estaba ella, mi musa de cada mañana, de cada noche, mi compañera en sueños, mi sueño cada día.
Me miró con miedo no como siempre lo hacía.Supuse que sería cosa de la noche y le dí cobijo sin esperar nada a cambio.
Pasadas las tres, cuando los dos dormíamos, alguien entro en mi habitación y se acercó ami, se puso ami lado y yo con esperanza susurré el nombre de ella, entonces sentí que se alejó, encendí la luz y ya no estaba. Me levante desilusionado y fui a su habitación y había desaparecido y no volví a saber nada de ella.
Desde entonces cada noche cerca de las cuatro siento que alguien me acompaña en mi cama y me culpa de algo, torturándome. Por eso tengo miedo a dormir y no despertar o desaparecer sin más como ella.

Francisco Lara Medina dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Volvieron a llamar, un escalofrío le recorrió la espalda, y sobresaltado, se dirige a abrir la puerta, pero no encuentra nada.
Volvió a la biblioteca donde reanudo su lectura, aunque no podía dejar de pensar en ese extraño ruido.
De nuevo se vuelven a escuchar ese estruendoso sonido, pero no provenía de su portal, si no de la biblioteca donde se encontraba, volví a asomarme y no encontré nada.
Volvió a acurrucarse en su butaca de piel marrón, de grandes brazos, que le envolvían, se arropó con su manta de cuadros azul y verde con pequeñas franjas rojas, en donde el sueño le venció.
Cuando quiso despertar, algo aturdido e inquieto, debido a una pesadilla en la que aparecían unos grandes ojos rojos de un gato negro.
Volvió ese extraño ruido que procedía de dentro de la sala, detrás de su gran butaca, se giró y sobre el saltó ese gato del demonio, al que intento apartar con maña y fuerza y no lo consiguió. El lindo gatito no dejo una sola parte de su cuerpo sin arañar.

Cristóbal Navarro dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Todo empezó en una mañana fría yo sobrecogido por la brisa helada que entraba por la ventana medio abierta de mi habitación. Me levante un poco adormilado como era normal en mi cuando vi una caja misteriosa en mitad de mi salón,cuando recordé que la noche pasada sobre las 3 de la mañana alguien llamó a mi puerta,sobrecogido me acerque despacio a la puerta no era normal que nadie llamara a esas horas a mi puerta,asustado observe por la mira de mi puerta y para mi sorpresa solo estaba esa caja misteriosa. Tom mi gato despertó cuando se acercó a esa caja que me ponía el vello de punta y pegó un bufido como si esa caja le aterrorizara. Yo no sabía que hacer así que llamé a un amigo que tenia una tienda de antigüedades.Me dijo que podría ser una caja Dybbuk que por mis conocimiento sabía que se decía que un espíritu maligno según el folclore judío, vivía en su interior. Mi amigo se marcho,llego la noche cuando me dispuse a abrir la caja vi que contenía dos peniques de 1920 , un mechón de cabello rubio, un rulo de cabello castaño y una pequeña figura que tenía grabada las palabras -A las doce de esta noche morirás -. Y aquí estoy esperando tumbado sabiendo mi destino y sin oponerme a él en mi cama esperando a que esa muerte o ese espíritu venga a por mi alma.

Alejandro Expósito Pontiveros dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Me encontraba yo sin temor alguno en mi lujosa mansión cuando de repente algo se escuchó, no me asusté al principio, la noche era fría y caprichosa y pensé que quizás fuera algún pájaro o alguna ventana abierta. La noche seguía en aquella casa y solo me encontraba yo y Nhordos mi fiel mayordomo. Seguía escuchando ruidos hasta que mi sentido del miedo se agudizó. Cada ruido que hoy me sofocaba mas, veía cada vez mas cercana mi muerte y empecé a volverme loco. Después de media noche sin conciliar el sueño debido a estos agobiantes ruidos y lleno de angustia, pensé que ese ruido quizás vendría de dentro la casa. Exploré y exploré y no vi nada solo a mi fiel mayordomo Nhordos sentado sin hacer nada después de otro buen rato algo maligno se metió en mi mente, pensé que Nhordos estaba planeando matarme en busca de mi fortuna. Totalmente envuelto en la locura cogí mi revolver y le pegué un tiro en la cabeza y el ruido cesó.
¿Se trataba del presagio de mi muerte aquel ruido?
El silencio no duró mucho, de nuevo aquel infernal ruido envolvió mi cabeza y empecé ha llorar y ha llorar.
Empecé a oír otro ruido, la policía se acercaba, quizás a detenerme por el crimen que había cometido.
Envuelto en la locura cogí mi revolver y apreté el gatillo contra mi sien.
Ahora estoy muerto y lo único que se sobre lo que sucedió es que ese infernal ruido ya no me molesta.

Ángela Quirós dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Decidí bajar para poder ver cuál era el motivo; fue justo al pisar el primer escalón, cuando a través de la luz de un rayo, se dejaba diferenciar en el cristal de la puerta una silueta humana. Seguí bajando más lentamente con miedo e intriga;una vez caído el segundo rayo, se volvió a reflejar el cristal, había desaparecido lo antes visto. Manteniéndome a la máxima distancia posible, abrí la puerta quedándome escondido tras ella.Asomé la cabeza, y observé que había un cuervo posado sobre el pomo exterior de la puerta. Al verme, salió volando sobresaltado, el cual fue a posarse sobre algo que se confundía con la noche. Me acerqué y sí,era un señor quien había decaído en mi jardín,inconsciente,cuyo motivo no llegué a saber nunca,tal vez el cuervo trajo mala suerte, o alguien le atacó ,mientras pedía ayuda. Lo único que cabía en mi conciencia de quién pudo ser el motivo de estos extraños golpes, fue debido a la situación posible que surgió esa noche.

Aarón Vicaría Castro dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba sobre un libro muy curioso, antigua ciencia olvidada. Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia de unos golpes que alguien
daba con mucho tiento en mi puerta
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Solo eso y nada más.
O eso creía saber.
Yo asustado huce caso omiso de la llamada, pero con cada golpe la intensidad del "visitante" al golpear mi puerta aumentaba. Cada vez mas asustado decidi abrir, pero no sin antes ver por la mirilla quien era. La persona parecia normal aunqye asustada. Pense que necesitaria ayuda y abrí pero en vez de eso recibí una puñalada en el costado. Con gran rapidez le golpee con el candelabro de la mesita de la entrada en la cabeza. El hombre callo muerto al suelo pero no sin antes clavarme de nuevo la navaja, y esta vez si fue mortal. Allí vaciamos los dos rodeados de nuestra propia sangre y con nuesrra vida escapando poco a poco.

irene lopez quesada dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Del miedo que me dio me asuste,pero pense bajar las escaleras silenciosamente estaba muy asustado porque era de noche ya nadie andaba por las calles era muy raro que llamaran a mi puerta pero baje y me acerque a la puerta,abri las cortinas para mirar y definitivamente me decidi por abir la puerte pero no había nadie,mire para los lados y ví a un niño que se estaba escondiendo

María Cristina Guerrero Zafra dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
De repente se me quitó el sueño, bajé las escaleras y vi una sombra en la puerta. Era un señor alto, robusto. No lo conocía pero decidí abrir por si necesitaba algo. Abrí y de no había nadie, mire varias veces a los lados por si se había escondido, pero vi absolutamente a nadie. Sucedió así, varias noches salteadas a lo largo de una semana. Se lo conté a un vecino, y me convenció para que me mudase de casa, ya que donde vivía ocurrió un asesinato y a todos los dueños que tiene, de noche se le presenta de esa manera. Desde que me mudé nunca mas volvió a ocurrir, fue la semana que más miedo pasé en lo que llevo de vida.

Pedro Mañas dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Cuando nací tuve un problema de sordera por lo que tuve que ser operado… fue cuando cumplí ocho años donde empecé a notar que tenía una gran capacidad auditiva, la que con el tiempo fui desarrollando y la que tuve que poner a prueba…
En verano , todas las mañanas me levantaba cerca del mediodía, cogía mi libreta y bajaba por un sendero hacia el rio… A la sombra de un inclinado árbol me sentaba y empezaba a escribir lo primero que me pasaba por la cabeza.
A mediados del mes de agosto tuvo lugar la celebración de las fiestas de mi pueblo por lo que el cansancio me impidió bajar a la orilla del río a escribir, pensé que tendría tiempo de hacerlo en otro momento, asi que al terminar las fiestas retomé la rutina veraniega y bajé al rio, me senté y antes de empezar a escribir decidí admirar por un momento el paisaje: ver las hojas de los árboles moverse con la brisa y el agua del rio recorrer su cauce fue en ese preciso instante cuando ví un sombrero de paja en el agua. Agarré un palo cercano y lo conseguí coger, pensé que pertenecería a algún granjero cercano y empecé a caminar colina arriba buscando alguna granja, así me relajaría por un día.
A los 20 minutos de empezar a caminar vi un camino el cual cogí hasta llegar a un granero rojo con franjas blancas alrededor, con voz autoritaria pregunté si había alguien, no obtuve respuesta ergo no vi inconveniente en acceder al granero por un pequeño ventanal. Una vez dentro vi una especie de caja de madera que llamó mi atención y no pude evitar abrir, busqué algún objeto contundente y encontré una palanca con la que poder abrir la caja, la mayor sorpresa fue que dentro de la caja había bates de beisbol puños americanos y armas, en ese momento tiré todo lo que tenía en las manos y empecé a correr con la desgracia de tropezar, caer y ver bajo un montón de paja un cadáver. A duras penas pude escapar del granero y volver a mi casa, con un tobillo torcido y un brazo magullado.
Entré en mi casa y gritando a plena voz llamé a mi padre y a mi madre… les conté lo que me había sucedido pero no me tomaron en serio y lo más insensato por mi parte fue regresar esa misma noche al granero sobre las tres de la madrugada, cuando estaba cerca del granero decidí atravesar la maleza por si hubiera alguien, en el momento en el que pude avistarlo, me percaté de que un Cadillac negro estaba en la puerta y me pareció el momento idóneo para sacar mi móvil y fotografiarlo para que la incredulidad de mis padres desapareciera, cogí mi móvil, lo puse en modo foto y ¡zas! El flash estaba activado, un hombre rapado con un tatuaje en la cabeza y salió del coche y empuñó un revolver plateado con el que apuntó al matorral donde me escondía… Me agaché y contuve la respiración el misterioso hombre se acercó a mi echó un vistazo y enseguida volvió y entró en su coche, ahí fue donde me sirvió de algo eso que tanto tiempo me había estado molestando, lo pude escuchar le dijo que…
La operación había sido un éxito y la anestesia y los efectos de la anestesia se pasarían en seguida… Había sido todo un sueño.

Raquel Camacho Ramírez dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Cuando era pequeño me gustaba muchos hacer experimentos. Empecé con refrescos y a medida que me iba haciendo mayor iba utilizando sustancias más peligrosas. Por eso me dediqué a ser científico para investigar todo lo que existía fuera de nuestro planeta y poder hacer todo tipo de experimentos. Un día de verano de 1997 estaba en el laboratorio con mi vestimenta adecuada para hacer mezclas y empecé a mezclar una base con un ácido bastante fuerte. Esta reacción trataba de revivir cualquier sentido que estuviera muerto, por ejemplo, para un pato que naciera ciego se le inyectaba ésta sustancia y podía tener visión. De repente un terremoto muy destructivo hizo temblar toda la habitación, en concreto la mesa con la mezcla en proceso. Todo el líquido que había dentro salió en forma de vapor ya que se encontraba a grandes temperaturas y como no me imaginaba que iba a suceder no tenía puesta la mascarilla por lo que me tragué todo el vapor. Esto hizo que todos mis sentidos se agudizaran, podía escuchar lo que decía toda la gente por muy lejos que se encontrara, podía ver todo lo que yo quisiera, podía tocar cualquier material por muy frío o caliente que estuviese, oler e identificar todos los aromas del mundo y saborearlos. A partir de ese momento la vida me cambió un poco, la gente me llama y me miraba con cara de loco pero por otra parte mi vida no ha cambiado ya que sigo haciendo lo que a mí me gusta desde chico y disfruto haciéndolo.

Natalia Lara dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Yo soy un señor normal y corriente tengo trabajo,casa,mascotas y las cosas normales que tiene un ser humano.La gente va murmurando que estoy loco;como tengo el oìdo que todo lo oye pues me entero de todo.Supongo que la gente va diciendo que estoy loco por que soy una persona muy nerviosa y no puedo parar quieto.Bueno esta es mi historia que yo la cuento tan tranquilamente.

Anónimo dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Jesús Armenteros dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Cuando abrí la puerto entro volando un cuervo que se posó sobre una estantería. Al intentar cogerlo el cuervo salió volando hacia la puerta y se paró en el marco de aquella. Fui a por mi bastón para asestarle un golpe y así poder echarlo de mi habitación pero me escurrí y tropecé con uno de mis libros, al caer me di cuenta de que era el libro del cuervo una historia que contaba que una noche de tormenta como esta un viejo millonario se volvió loco por culpa de un cuervo que le atormentaba en esa noche y que al no poder vencer a ese animal acabó ahorcándose con una cuerda desde la planta superior para poder descansar tranquilo. cuando me acordé de esa historia decidí que no merecía la pena intentar echarlo porque él se iría cuando se cansase de atormentarme en esta oscura noche fría por lo que decidí descansar y esperar a que el cuervo se alejara de mi vida.

alicia caler yelamos dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
era se un vez un hombre que vivía solo en el campo , un día se empezó a sentirse mal, entonces fue al medico y le dijo que estaba enfermo pero que su enfermedad no tenia cura porque era Alzheimer . Esta enfermedad lo tenia loco , por eso vivía en el campo solo y no tenia relación con la población solo tenia un amigo que era un perro llamado flaco porque estaba muy seco porque la mitad de los días se le olvidaba echarle de comer y tenia que buscarse el la comida por ahí. Este buen hombre murió un día de lluvia porque en la casa donde vivía no tenia recursos tan solo una candela que le servía para calentarse y hacerse la comida entonces ese día que llovía y hacia frío no pudo salir a por leña , y ya estaba muy débil , no paso esa noche...

Cristina Muñoz García dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Todo el mundo dice que cuando ves un gato negro de noche, trae mala suerte. Pues hace unos días iba yo con mi madre por la noche, por mi campo y vimos un par de gatos negros maullando.
Eran unos gatos enormes, se paseaban delante del coche lentamente,mi madre y yo estábamos muertas de miedo.Los gatos se subieron a un árbol, y entonces mi madre pilló la oportunidad, para seguir hacia delante. A la mañana siguiente vi a los gatos en el mismo lugar, me acerqué, los acaricié y no eran tan malos como parecían a primera vista.

Andrés Moriano Suárez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.

Quisiera expiar mis pecados, recordando los sucesos que me llevaron a ellos. Comenzó una tarde cualquiera en mi ciudad natal, tenia prisa por llegar a mi destino, cuando de repente vi a un gato negro mirándome fijamente, parecía como si me hablara, diciéndome:mataras a tu mejor amigo

Antonio Miguel Aceituno dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Manuel Garzón dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Ese ruido provenía de un lugar desaparecido, sin saber porque ocurría y yo pensé, no puede ser ese sentimiento que sentí hace dos días atrás, y yo pensé, y si es eso, pero, no podía ser, pero sí, era eso que no pensaba que iba a pasar, y bueno todo eso era porque me ocurrió una cosa con un chico, que ahora me arrepiento, y tenía ese remordimiento, en la cabeza, tanto que me llegaba a imaginar cosas, como ruidos y cosas por el estilo, y al día siguiente le pedí perdón y acabaron esos remordiemientos...

Carlos Piña Merino dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Me gustaría confesarme sobre todos los actos de maldad que he cometido en esta vida , empezando por cuando maltrate a mi hermano ,cuando no paraba de meterme con el y sobre todo cuando cometí el error de matar a mi madre . Por eso me encuentro hoy en la silla eléctrica y ese ha sido mi ultimas palabras, que espero que el mundo me perdone.dentro de poco ya no pode hablar con vosotros por eso escribo este texto , que lo podréis leer siempre que alguien se acuerde de mi ,y así ya me despido para siempre .

Nicoleta Brinza dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Ahora, es cuando la gente fingen preocuparse por mi, es cuando se dan cuenta que existo. Hay gente que me visitan, con la mirada perdida, noto que no quieren que me de cuenta, que lo único que sienten por mi es pena, pero sus miradas les delatan. Me siento observado, agobiado, tantas miradas pendientes de mi en aquella pequeña habitación del hospital. Quiero decirles cosas, quiero aliviar mi alma, quiero decirles el miedo que me da la muerte, lo que sufrí todos estos meses en esta habitación, pero no puedo, esta maldita enfermedad me lo impide. Observo a una mujer entrar en la habitación -trago saliva- , era una mujer de aspecto joven, pero quisiera decirles a la gente que me acompaña que no es así, que las apariencias engañan, que no dejen que se acerque a mi. Ella cada vez estaba mas cerca de mi, sabia que mi final estaba llegando. Me miró, quizás para aliviar mi alma, pero no fue así, se la llevó. Pi......pi...pi.. ¡Que alguien llame al doctor, le estamos perdiendo!

Jesús Armenteros dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. El hombre al que maté era un ladrón y un asesino que quería acabar con toda mi vida por lo que en un enfrentamiento perdí la cordura y acabé apuñalándolo en el pecho, aunque el golpe fue mortal el corazón seguía latiendo por lo que decidí esconderlo bajo las tablas del suelo de mi casa. Cuando la policía vino a investigar el crimen cometido empecé a sentir como su corazón seguía latiendo aunque nadie mas podía escucharlo yo sabía lo que había pasado y al no parar de oír sus latidos bajo las tablas del suelo me volví loco y confesé la terrible historia de lo que había sucedido. Fui detenido esa noche y el cuerpo enterrado como debería haberse hecho desde el principio pero si yo no hubiese actuado de esa manera ¿qué habría pasado con mi vida?

Paco Ballesta Martinez dijo...

espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Una tarde de frío paseando se me cruzo por delante un gato negro yo al ver ese gato tan feo y asustadizo salí corriendo y me metí en un callejón pero el gato seguía de tras mía, y cuando de pronto me di la vuelta el gato seguía detrás,entonces le pregunte que porque me perseguía pero claro pensé si los gatos no hablan que hago preguntándole,entonces me di la vuelta para irme y de repente escuche una voz que me dijo estaré detrás tuya hasta el día que estés muerta,la chica asustada por el comentario del gato salio corriendo y al cruzar le atropello un coche.

Andrés Moriano Suárez dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Mi amigo llegó un día a mi casa muy nervioso y agotado, trayéndome muy malas noticias, había perdido mi empleo, mi mujer me había abandonado y en un ataque de ira maté a mi amigo, enterrándolo debajo del suelo de mi casa.

Cristina Muñoz García dijo...


Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Salí a la puerta muy asustada, vi a una mujer muy fea, despeinada, la ropa rota, los dientes negros, tenía muy mala pinta.En la mano llevaba un palo muy grande, intentó tirármelo, dos o tres veces hacia como que me lo tiraba y ya una vez se le escapo y me dio en la barriga. Me quedé sin fuerzas, estaba bastante asustada y no sabía como reaccionar.De repente me levante y fui a mi habitación a coger mi teléfono, para llamar a la policía, cuando vino la policía se la llevo detenida y ya no he visto más a esa mujer en mi vida.

David Calzado Expósito dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Mi locura,no se debe a una
historia de miedo, mi locura ibas mas allá de mi interior se debía a una persona,un único sentimiento
AMOR.Esa persona me había trastornado por completo todos mis planes sobre la vida,nunca pensé que esa chica me iba a hacer sentir lo que estoy sintiendo por momentos,horas,días y años.
Recordando cómo fue el principio de todo esto llegué a la conclusión de que solo bastó una mirada entre nosotros para saber que me dedicaría a su amor toda la vida. Lo que más me impactó de ella fue su sonrisa,su linda boca no puede resistirme a ese encanto.Es difícil de explicar esa sensación que tengo. Pero... lo que quizás me preocupe más es que un día no vuelva a saber de ella más ese día sera posiblemente en el que me vuelva loco, todo me parecerá a ella, absolutamente todo.Siempre espero que ese día no llegue nunca porque si me tengo que volver loco que sea por los momento con ella no por sufrir su ausencia. Aunque la locura por ella ya esta ahí. Bendita historia de locos, ¿no creéis?

Sergio Ballesta Cuevas dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.Yo sentía que tenía muchos dolores y problemas de cabeza,cuando era solo un niño,me tenían que llevar cada dos por tres al médico,me hacían muchas inspecciones,muchos tratamientos.Cada vez que me hacía más mayor,más gordo el problema de cabeza,los dolores y otros muchos síntomas que se iban originando alrededor de los 30 años.Un día me vino un dolor muy fuerte de cabeza, mi oído me fallaba y oía cosas muy extrañas,voces,golpes,etc.Yo se lo contaba a mi familia pero decían que estaba loco,que no estaba bien de la cabeza,y que iba a pensarse si era correcto llevarme a un psiquiátrico,yo me cabreaba con mis padres,con mis hermanos,con mi tios, con mis abuelos.Ese mismo día escuché por segunda vez voces,golpes y ruidos muy extraños se me fue la cabeza, y empecé a dar golpes, rompí casi toda la casa,vino la policía y me llevó a ala cárcel y después a un maniconmio y allí me quedé de por vida.

Arantxa Casado Pérez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Desde hace unos pocos meses empecé a sentirme mal, era un dolor extraño, jamás había tenido algo parecido. Prefería ir al hospital antes de preocupar a nadie, porque pensaba que era un dolor pasajero,me hicieron una serie de pruebas.No pasaron ni tres días cuando me llamaron, querían hablar conmigo lo antes posible, era algo serio. En cuanto colgué el teléfono, asustada, me fui al hospital, y me dijeron que tenía cáncer. El cáncer estaba muy avanzado, no había solución. El médico me dijo que solo me quedaban 30 días, un solo mes para poder cumplir mis últimos deseos. Fue una mala noticia, decidí no contárselo a mi familia. Solo decir que aprovechen el día a día que no saben cual será en ultimo día de sus vidas.

Arantxa Casado Pérez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Desde hace unos pocos meses empecé a sentirme mal, era un dolor extraño, jamás había tenido algo parecido. Prefería ir al hospital antes de preocupar a nadie, porque pensaba que era un dolor pasajero,me hicieron una serie de pruebas.No pasaron ni tres días cuando me llamaron, querían hablar conmigo lo antes posible, era algo serio. En cuanto colgué el teléfono, asustada, me fui al hospital, y me dijeron que tenía cáncer. El cáncer estaba muy avanzado, no había solución. El médico me dijo que solo me quedaban 30 días, un solo mes para poder cumplir mis últimos deseos. Fue una mala noticia, decidí no contárselo a mi familia. Solo decir que aprovechen el día a día que no saben cual será en ultimo día de sus vidas.

Miguel García Bárcenas dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Ayer se me apareció en la puerta de mi cuarto mientras me acostaba, ella flotaba en el aire, sin pies y sin manos solo un cuerpo desmacrado, y su pelo no me dejó ver su rostro. Me pidió una serie de cosas para que que no me pasara nada, pero yo no respondí estaba sorprendido con lo que estaba viendo, ella al ver que no contestaba y que no hacia lo que me pedía me dijo que esta noche a las 00:00 se me aparecería en mi cuarto con un cuchillo dispuesta a matarme por no cumplir con lo que esta espíritu me pedía.
Hoy es mi último día y lo quiero pasar con mis amigos y mi familia. Hasta siempre.

Jose Antonio Gonzalez Sanabria dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Iba por la calle una persona de mediana edad, iba pensando en sus cosas y de repente se le cruzo un gato negro.Esa persona era muy supersticiosa y se quedo parada delante del gato sin palabras.Al día siguiente pensando en como liberar su alma de las cosas malas que hizo fue a pedir perdón a esas personas que le hizo daño, al pasar por el mismo sitio donde se encontró al gato se quedo mirando aver si aparecía otra vez cruzo la calle sin mirar y le atropello un coche.Esa persona murió con la conciencia tranquila gracias al gato negro.

Inma Estepa dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Me dirigí al portal para ver quien era el visitante que llamaba, al abrir encontré a una chica de cabellos dorados, de belleza singular, que vestía unos ropajes obscuros, como si acabara de venir de un funeral de algún familiar suyo. La muchacha que se encontraba me pidió cobijo para esa noche, porque se presentaba una noche bastante oscura y donde pronto comenzaría una tormenta.
Yo me negué y cerré la puerta de un portazo, me sentí ofendido por su osadía. La chica al ser rechazada de esa manera me echó un conjuro e inmediatamente me convertí en un cuervo. Fue la peor noche de mi vida, me echaron de la casa por ser un simple pájaro, tuve que refujiarme de la tormenta bajo las ramas de un árbol, donde los truenos resonaban con fuerza, incluso trate volar y cobijarme en otro lugar pero no pude acusa de lluvia y caí al suelo.
Allí me encontré cara a cara con la muchacha que me había echado el conjuro, y me dijo que había recibido mi merecido, que no debía de ser tan mala persona y ser más amables con todas las personas.
De repente abrí los ojos todo había sido un sueño o no tal vez

Pablo Corcoles Sanchez dijo...


Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más
Fui ha abrir la puerta pero ni había nadie,volví ha la lectura me tenia absorto,oí la puerta de nuevo pero esta vez no le hice caso,mire el cuadro de mi esposa muerta,la añoraba mucho,de repente se abro la puerta y aparecieron las alas negras como una noche sin estrellas,apareció un cuervo.

Nicoleta Brinza dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Nada más para ustedes,
que no lo pudisteis vivir.
Abrí la puerta con sigilo,
ojos negros me miró,
¿qué desea señorita?,
pase, pase por favor,
que la noche es peligrosa para una mujer como vos.
Me miró con picardía, -presa fácil- contesto.

Juan Francisco Sánchez Ruiz dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
-Cuando me dirigí hacia la puerta, la abrí y no había nada. Tan solo era mi imaginación , me estaba volviendo loco de tanto meditar ese libro tan curiosos de las ciencias olvidadas.Ese libro había ocupado todo el espacio tan grande de mi cerebro. Un simple libro , nada más.

Antonio García dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Ayer, caminando por la calle de mi ciudad me encontré en una esquina a una vidente, esta me llamo y me dijo que si quería que me leyera el futuro, yo no tenía mucha prisa y me parecía interesante así que acepte.No tardó mucho en leerme la mano y decirme que hoy sería el ultimo día de mi vida...
Al llegar a casa, me encerré, solitario sin compañía de nadie, cerré todas las puertas y lentamente esperé a que llegase mi hora.

Miguel Ángel Cantero Romero y Miguel Ángel Castilla García dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Bajé velozmente a abrir decididamente la puerta, cuando de repente, paró de sonar la puerta. Subí de nuevo a mi dormitorio y antes de llegar a la puerta empezaron otra vez los golpes. Bajé de nuevo y cuando abrí la puerta había una mujer con el rostro pálido y un cuerpo delgado. Le pregunté qué le sucedía pero no me contestó. Le pregunté una segunda vez lo que le sucedía pero seguía sin contestarme. Justamente cuando iba a cerrar la puerta puso el pie y no pude cerrarla.Abrió de un empujón y subió las escaleras hasta mi dormitorio.Fui asustado a ver lo que quería y cuando abrí la puerta no había nadie.Me dormí un par de horas soñando lo sucedido. Me desperté y la mujer estaba sentada en la parte inferior de mi cama cuando dijo:
-En 20 horas morirás, y desapareció.
Yo creía que todo era un sueño y no le di demasiada importancia.
Cuando faltaban media hora para pasar las 20 horas me sentí cansado y con mucho sueño. Fui al baño a darme una ducha para refrescarme. Cuando acabé estaba la mujer sentada en el inodoro. Se abalanzó sobre mí con un cuchillo y me mató..

Sonia Toribio Serrano dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Os voy a contar mi historia,todo comenzó una noche de invierno cuando yo me encontraba en el sofá leyendo un libro.Todo estaba silencioso cuando de repente,se escucharon unos ruidos en la puerta de mi casa,fuí hacia la puerta para ver quien era.Cuando le abrí me encontré a una mujer muy desaliñanda,y me dijo, que si estaba en casa su abuelo Antonio,entonces le dije, que como sabia que mi abuelo se llamaba Antonio,y me contestó diciendo que ella era su abuela,la cual hace unos años había desaparecido.Le invitó a pasar, y el niño le contó, que su abuelo le dijo hace poco que su abuela se había marchado hace muchos años y que el pensaba que estaba muerta.Entonces la abuela le contó que todo ese tiempo habia estado secuestrada y con el despiste de su secuestrador escapó y aquí me encuentro.El chico apurado de no saber que hacer,le dijo que su abuelo se había muerto de tristeza al no estar su mujer al lado y de saber que no la vería nunca más.

Laura Gutiérrez Calzado dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Un día iba yo con mis amigos paseando por la calle y en eso momento vimos en una casa muy vieja y abandonada a una mujer muy fea y con la cara muy estropeada, que nos estaba diciendo con la mano que fuésemos hacía ella. Mis amigos y yo nos quedamos pensando en que hacer, decidimos no hacer caso a esa mujer y marcharnos a casa. Cuando llegue se lo dije a mi madre y ella me dijo que allí había vivido alguien, pero que no sabía quien porque nunca había salido de su casa. Este hecho al chico le intrigo .A la mañana siguiente el muchacho llamado Adrián volvió a quedar con sus amigos y le contó lo que su madre le había dicho de esa persona tan extraña que vive o que había vivido en esa casa. Entonces los amigos también intrigados por saber que era lo que ocurría en aquella misteriosa casa, decidieron ir .Llegaron a ella , que quedaba un poco alejada del pueblo, entraron y de pronto vieron muchas habitaciones, se dieron cuenta de que el numero de habitaciones que habían, eran justo las personas que iban que eran 5 ,y que en cada una de ellas ponían las iniciales de sus nombres . Cada uno entro en su habitación ,y los muchachos se fueron encontrando partes de un cuerpo,ellos pensaron que seria el cuerpo de esa mujer que vivía allí.Cuando todos salieron se juntaron todos esas partes que formaban el cuerpo de esa mujer. Al hacerlo de pronto la mujer se presento en forma de espíritu y le dijo gracias y así se pudo ir tranquila a descansar .Los muchachos se fueron muy orgullosos de lo que habían echo, pues porque fue un bien para esa mujer.

José luis Pulido López dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.Un día estaba solo en mi casa , viendo la tele , cuando de repente escuche un ruido en el piso de arriba de la casa. Cuando subí a observar que es lo que era ese ruido,vi como una sombra que cruzaba de un lado a otro a la habitación.Salí corriendo por las escaleras gritando ¡Mamá! Nuca he pasado tanto miedo como ese día desde entonces empecé a buscar por internet información de esta casa.Al día siguiente volví a subir para confirmar lo que vi esa tarde, y así fue lo volví a ver.Fui corriendo a contárselo a mi madre pero ella no me creía, así que no sabía como hacer que me creyera, empecé a pensar,me tiré mucho rato,demasiado,hasta que encontré la solución.La encerré en el cuarto de arriba durante todo el día,pero dio la casualidad de que el fantasma por causas extrañas no volvió a aparecer más.Así mi madre empezó a llevarme a psiquiatra y a partir de ahí me toman como el loco de la casa, pero que se le va a hacer todo en esta vida tiene su fin.

Manuel Garzón dijo...

Yo no sabía porque podía tener miedo de algo, que no sabía ni de que podía tenerlo, pero me dijeron, que era una enfermedad, que no entendía, y me dijeron que estuviera en casa, de reposo, pero no de dijeron que enfermedad era, así que aquí me veo, enfermo, y sin saber porqué, al tiempo, me encontraba mejor, fui al médico y me dijeron que no tenia ninguna enfermedad, que tenía un virus, que con el tiempo se me pasaría, eso hice, y ya podía seguir con mi vida normal, y yo pensaba que iba a ser más mala.

Tomás López Araque dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Escribiendo este relato para saciar mi frustración por la impotencia de mi enfermedad.El relato que voy a contar es sobre un gato el cual nadie lo quería por que era negro y decían que traería mala suerte la familia que lo acogiese.

Ana Garcia rubio dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
-El libro trataba sobre unos espiritus entonces el cuando se acostó por la noche se le metió en la cabeza que llamaban a la puerta eso no era asin, era su imaginación... el hombre ya asustado se le levanto de la cama porque no podía dormir y abrió la puerta , no había nadie .. entonces el se dio cuenta de que era su cabeza y decidió que ya no leería mas libros de miedo.eñ hombre se acostó y descansó

Samara Medina Torres dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
La gente dice que los gatos negros dan mala suerte y no es así.Por el color de un gato o de una persona no sabemos su interior.Me deprimo cada vez que voy andando por la calle tranquilamente y la gente me señala y grita -¡Un gato negro!- Oye, ¿y si en vez de dar mala suerte damos buena? Mañana quizás ya no esté para contarlo,quizás esta sea la ultima noche de mi vida... o quizás no,quien sabe.Pero por si acaso quiero dejarlo claro,no doy ni buena ni mala suerte simplemente soy un gato más.

Maria Baena Gutierrez dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
-El hombre al dia siguente tenia que leer una historia en un treratro delante de toda la gente el por la noche no se podia dormir porque estaba muy nervioso de que tenia que leer en el teatro delante de toda la gente.

Almudena Márquez Labella dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Una mañana muy fría me fuí por la mañana al colegio y un amigo fue a mi casa ha recogerme para irnos juntos al colegio.Mi amigo me pregunto que me pasaba que llevaba una semana faltando al colegio y le dije que había fallecido mi padre y me encontraba muy mal.
Al día siguiente por la mañana fue otra vez mi amigo a por mi,pero ese día también me encontraba muy mal,estaba cada vez peor yo pensaba que me estaba volviendo loca.

Jorge Martínez Fernádez dijo...


No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
í.Un día estaba conduciendo mi coche por calles muy peligrosas,donde se cruzaban niños,y donde los coches iban a una velocidad bastante alta,pos yo era unos de esos maleantes que iban con el coche a gran velocidad, atropellé a un niño, y no cualquier niño, sino a un niño gitano.Sus padres eran muy peligrosos,traficaban y mataban, el niño se lo dijo a sus padres, sus padres estaban desesperados por encontrarme,el niño iba caminando con sus padres y el niño me vio y se lo dijo a sus padres.Ellos se quedaron con mi cara,y vieron por la noche, me acorralaron y me empezaron a pegar con palos hasta que vino la policia .

José Tajuelo Risquez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.Sólo es eso y nada más.Me dispuse a averiguar de quien se trataba.Abrí la puerta y no había ni un alma.Asustado volví a mi cama a intentar dormir después de este extraño suceso cuando de repente oí de nuevo los golpes en la puerta.Me estaba empezando a preocupar demasiado.Abrí de nuevo la puerta con miedo y se repetía la historia,no había nadie.Salí a la calle.Sorprendentemente no había nadie.Grité-¡esto no tiene gracia!-pensando que sería una broma pesada de mis amigos,pero desafortunadamente no lo era.Regresé a mi casa dispuesto a llamar a la policía cuando observé que en la puerta había sangre.Me acerqué para averiguar de qué se trataba cuando mire aterrorizado el cadáver de mis padres tirados en el suelo del salón.Intenté salir corriendo pero ahí estaba,mirándome en la puerta un hombre corpulento vestido de negro sosteniendo un cuchillo con su mano derecha.Y esa fue la noche en la que el asesino más buscado mató a mis padres y a mí.

Sergio Expósito Cardeñas dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Soy así desde pequeño,me pasa y no lo puedo evitar,los nevios me comen.
Hace poco decidí ir al médico para ver que me pasaba,se trata de una enfermedad sin cura,es decir,la tendré para el resto de mi vida.Cada día que pasa el dolor es más profundo y siento que me quedan pocos días de vida.

Charo Lara Sáez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Fui a abrir la puerta pero no era lo que pensaba era un hombre algo sospechoso, vestía con un traje negro perecía un ladrón pero sin la cara tapada, y el traje era demasiado elegante. Le pregunte que quería y el me dijo que quería visitar la casa que la tenía en venta, le dije que pasara a verla, pero cuando caminábamos por el pasillo, noté su pano que acariciaba mi cuello, me di la vuelta y le dije que se fuera de mi casa pero él insistía en no irse yo alzando la voz lo eche una vez más cuando de repente saca del bolsillo de su elegante chaqueta un pañuelo y un bote.Él intento rociar el pañuelo con el spray pero por suerte no tenía.Yo salí corriendo hacia la cocina para coger una salten y poder golpearle, la cogí del mango y le pege un fuerte golpe en la cabeza,el hombre se callo a suelo y finalmente no me pudo hacer lo que quería. Lo denuncié y esta encerrado en la cárcel.

luis valle dijo...


Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más
era un extraño hombre nunca lo había visto no quería abrirle la puerta por que en verdad me daba un poco de miedo y por que estaba con mucho sueño y no quería levantarme de la cama empezó a llover y no paraba de dar golpes a la puerta al final me levante a abrirle la puerta y resulta que lo conocía era un viejo amigo de la infancia.

Miguel Ángel Cano Jiménez dijo...


Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Me acerque a abrir la puerta lentamente,la abrí y era una joven .
No la conocía , le ofrecí asiento y empezó a hablarme.
Me contó que ella vivía en esta casa , que era feliz con su esposo y sus dos hijos. Me preguntó si tenia hijos o estaba casado , le contesté que ya no porque ocurrió un acciente de tráfico. Ella me miró fijamente y no me contesto .Al rato del silencio le pregunte que si quería café o un té y no me contestó. Empezó a llorar y le pregunté que le pasaba entonces me miro , paró de llorar y me dijo que debería volver a tener una familia porque es bonito, recordó la oferta del café y me dijo que fuera a por una taza. Al volver vi una sombra que se desvaneció y la chica ya no estaba, había una foto en el suelo la vi y aparecía la chica y su familia pero le di la vuelta y había una fecha 1873 y me quede helado al pensar que era 2013. Me apoyé en el sillón y pensé - ¿he hablado con un fantasma?

Julia Sáez Gómez dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Soy un chico que no puedo estar quieto en ningún sitio tengo que estar siempre en movimiento.En clase tengo que ir varias veces al baño,me desespero sentado tanto tiempo.Yo no pienso que esto sea un problema,me gustar ser activo,pero la gente me ven como si estuviera loco.Todos me miran con caras raras y apenas tengo amigos.Me siento despreciado,salgo al patio y todos empiezan a mirarme.Yo antes pasaba de ellos pero estoy llegando a un punto que no puedo pasar,se me hace incómodo que sea la mirada de todos.No estoy loco,soy consciente de todo pero esta claro que como la cosa siga así verdaderamente me van a volver loco.

Alejandro Jesús Rodríguez Pérez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Creí que era alguien que se avía equivocado y no le hice caso.A los cinco minutos volví a escuchar los golpes pero aún mas fuertes.Cuando me disponía a bajar por la escaleras empezó a dar aún mas fuerte aligeré asta que llegue a la puerta.Cuando la abrí apareció un gran hombre con el rostro quemado y tapado con un pañuelo negro y en su hombro derecho un cuervo negro como el tizón.Le pregunte al hombre que quien era y que quería a esta oras de la noche el hombre no dijo nada y me dio un papel que ponía "Mañana a la media noche te esperaré en la puerta del cementerio , ven solo " me quede un poco aturdido por la situación. a la mañana siguiente cuando me levante creía que todo avía sido un sueño pero no la carta estaba ay . A media noche decidí ir al sitio donde ponía la carta y cuando llegue solo estaba ese cuervo con una nota en la pata que ponía "mañana es tu ultimo día disfrútalo "

Virginia Moreno Ortega dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Deje que diera unos golpes más para que se cansara y se fuera pero no se cansó y baje haber quien era, era un hombre que se le había estropeado el coche y necesitaba el teléfono para hacer una llamada a alguien, se puso muy misterios y le oí decir que tardaría más de lo previsto, me asustaron sus palabras y le hice unas preguntas pero no me contesto ninguna. Derrepente llego un coche y nos le llamo a la puerta le habría, me empujo y el hombre salio le mato y dijo lo siento pero no puedo dejar testigos y me mato a mi también.

Rafael Palomino Muñoz dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Yo intento ser un niño normal como los demas,pero no puedo porque se que cada vez que ocurre algo en mi ciudad, antes de que lo sepa la gente ya mi a venido a mi mente antes que a nadie.Yo no se eso porque sera,ni porque me tuvo que tocar a mi.Pero eso al fin lo que va a conseguir es que me vuelva loco de verdad y al final con toda esa locura muera y nadie me podra recordar nunca

Mª Isabel Galaso Cruz dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Los golpes no dejaban de sonar,parecía como si alguien queria verme o decirme algo con ansia,pero por el miedo que me poseía no me atreví a abrir la puerta,asique decidí ponerme los auriculares e intentar dormirme sin pensar en nada más.Pasados varios minutos,ya casi con los ojos cerrados,me levanté para ir al baño,tranquilamente abrí la puerta y empecé a mirar desesperadamente hacia todas partes pero allí no se encontraba nadie,me pareció muy raro pero a la vez me tranquilizé bastante aunque todavía no bajé la guardia.
Al entrar de nuevo en mi cuarto me asomé a la ventana y vi que todas las luces de toda mi calle estaban apagadas y no se oía ningún ruido,me parecía extraño ya que siempre todas las luces normalmente están encendidas y con mucha ruido,la verdad.No sabía lo que estaba pasando pero mi corazón se aceleraba cada vez más y alguna que otra gota de sudor caía sobre mi frente.En ese momento los golpes empezaron a invadir mi puerta sin parar,yo aterrorizada,me escondí debajo de la cama y me tapé los oídos rápidamente porque no quería oír más,me desesperaba y deseaba que ojalá fuese un sueño,pero por desgracia no,era muy rea,bastante real.De pronto,mi puerta se abrió sin más,no me lo podía creer,alguien entró en mi habitación y sin saber quién demonios era.Yo me quería morir.El supuesto extraño empezó a caminar alrededor de la cama pero enseguida se paró,no se oía nada de ruido,estaba todo muy tranquilo y empecé a salir despacio de mi escondite pero no me dio tiempo ya que unas manos me cogían los tobillos y empezaba a arrastrar hasta lograr sacarme.Chillé hasta quedarme sin voz pero me tapó la boca y empecé a morderle,en ese instante,una voz tibia y algo aguda gritó de inmediato,ahí sabía de quién se trataba,era mi hermano Lucas que vino a avisarme de que era el cumpleaños de mamá y aprovechando que esta noche era Halloween me quería pegar un susto de muerte,y la verdad,es que me asustó bastante.

María García López dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Asustado,muy asustado primero miré por la ventana detrás de las cortinas para ver si podía ver quién era,vi como una persona
alta pero no pude distinguir su ropa ni nada ya que era una noche muy oscura y había tormenta,entonces me dirigí a la puerta y miré por la mirilla de la puerta,¡su rostro tampoco lo distinguía!,no sabía si abrir nunca abro la puerta sin saber quién es,entonces subí al cuarto de mis padres empecé a llamar a mis padres para que supieran que alguien estaba llamando a la puerta pero estaban tan casados del trabajo que no había manera de despertarlos,fui al cuarto de mi hermano pero ¿qué? no estaba pero si hace un momento estaba acostado,se había ido sin decir nada y el nunca hace eso,los golpes cada vez eran mas rápidos,la tormenta no paraba y si era mi hermano el que estaba llamando a la puerta,pero es imposible el siempre se lleva llaves y si se ha ido sin permiso aún mas para que mis padres no se despierten de pronto oí una voz parecida a la de mi hermano que decía algo de -Jack,porfavor.... y no conseguí escuchar mas nada,así que me dije -¿y si es mi hermano que necesita ayuda,y si esa persona que he visto que no distingo que es lo que lleva le esta haciendo daño? bajé las escaleras corriendo y abrí la puerta,en ese momento otro trueno calló y alumbró a esa persona que estaba delante de la puerta,se me abrieron los ojos como platos ahora si lo vi perfectamente era una persona alta con una especie de capa negra por encima,que le tapaba el rostro menos los ojos y estaba completamente mojado yo grite -¡Ahh! y me tapó la boca,se metió en casa,cerró la puerta subió hasta mi cuarto,encendió la luz de mi cuarto y... a que no sabeis quién era,pues si era mi hermano que se había ido a la fiesta de disfraces y se le había olvidado las llaves,le dije ¿porque me tapas las boca? y me respondió -Jack,así despertarás a papá y a mamá,y le dije ¿y las llaves? me respondió secandose entero ya que estaba empapado-se me olvidaron,menos mal pequeñajo me has salvado de una buena ahora venga a dormir que hay que descansar y perdón si te asusté.Que susto mas grande me lleve ese día,a partir de ese día todos tenemos cuidado de llevarnos las llaves,porque si no me llego a dar cuenta de esos golpes tan secos que daba en la puerta,no se donde hubiera pasado la noche.

Inma Estepa Expósito dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? No lo puedo entender, acaso hice yo algo tan malo como para que mi muerte sea tan próxima. El único recuerdo que tengo sobre aquella fatídica noche es el de un gato negro mirándome fijamente a los ojos, sus ojos dorados resplandecían en la obscura noche, causándome algo de temor, pero porque tenerlo, pensé en ese instante. No soy supersticioso y tal vez ese fue mi error, pues tras aquello comenzaron a suceder extraños sucesos como por ejemplo: cuando estaba con mis amigos e íbamos a cruzar el paso de peatones se me desataron las botas, por lo que me tuve que parar y atarlas, tras incorporarme y cruzar rápido, pasó un coche a alta velocidad tras de mí. No le dí importancia a este hecho pero tal vez debería de hacerlo echo pues tras aquello, lo único que recuerdo es que me quedé algo más atrasado del resto de mis amigos y como alguien me inyectaba en el brazo una extraña sustancia.
Esta mañana he despertado en este hospital y aunque solo podía abrir muy ligeramente los ojos, vi a ese gato negro en la ventana de mi habitación, parecía como si se estuviera burlando de mí, yo quería echarlo de ahí pero no podía hacerlo, apenas podía moverme y sentí una inmensa rabia por dentro pero no podía mostrarla. Poco a poco cerré los ojos no podía abrirlos ya solo escuchaba los llantos de mis familiares y amigos, solo me quedaba esperar a la muerte que se encontraba cada vez más cerca de mí, por ese maldito gato negro. Ojalá hubiese sido más supersticioso y haberle dado importancia, si lo hubiese hecho tal vez ahora no estaría así.

Inma Estepa Expósito dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Hace varios años me encontraba en el típico espectáculo de magia, donde el mago pide un ayudante para su número, así que yo como otras muchas personas me ofrecí voluntario. ¿Por qué tuve que salir voluntario? Hoy en día todavía me hago esta pregunta. El mago que iba a realizar el truco de magia me escogió, tuve que salir y ayudarlo en el número, mi función era muy simple cuando el mago entrara en la caja fuerte,tendría que cerrarla con el candado y pulsar el botón que dejaría caer la caja al lago. Yo hice todo lo que él me dijo y finalmente pulsé el botón, la actuación solamente tenía que haber durado 30 segundos y que el mago saliera a la superficie sano y salvo, pero él nunca salió.
Mi familia me dijo que no me sintiera culpable por ello, pero como no hacerlo si había ocasionado la muerte de una persona. Cuando llegué a casa tras la investigación que se llevó acabo, me sentí abatido, triste... Comencé a ver al mago por distintos lugares de mi casa, así que decidí contárselo a mi familia. Hoy en día me arrepiento, porque ellos fueron los que me trajeron a este horrible lugar donde todo es de color blanco, los doctores nos dan medicación aunque no estamos enfermos... Creo que las personas que supuestamente están locas son las únicas que están cuerdas, así que agradezco a mi familia que me hubiesen metido en este lugar, porque ellos si que viven en un mundo de locos

Virginia Rodriguez Matias dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Me levante de la cama y fui a abrir,pregunte quien era no me contesto nadie y volví a la cama.A la mañana siguiente cuando salí de casa para ir a trabajar,me encontré con una nota en mi puerta.Me dispuse a leerla cuando oí una voz lejana que decía que no la leyera,yo no ice caso a esa voz y la leí.Me dirigía hacia el trabajo cuando me desmayé y ya no recuerdo nada más, hasta que desperté y estaba en una habitación oscura.Alguien entro y dejo la puerta abierta,me dijo que me podía ir,al salir de aquella habitación no había nadie y yo me fui corriendo a contárselo a la policía. Estuvieron investigando el caso,y encontraron a los que me habían echo eso. Los detenieron y aun siguen en la cárcel.

Lorena Rodriguez Matias dijo...



Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Me dirigía hacia la puerta cuando pensé que a estas horas de la madrugada no debía de abrir a nadie, me subí y me puse a dormir, y de repente otra vez llamaron a la puerta.Quise olvidarme de los golpes pero cada vez le daba con mas fuerza, baje y abrí era un señor con abrigo , gorro y guantes negros .Le pregunté que quería, el me contestó que quería darme una carta. Pensé en no abrirla esa noche por si me decía algo malo o que no me dejase dormir. A la mañana siguiente me levanté baje a por la carta que la había dejado encima de la mesa, estaba indecisa no sabía si abrirla o directamente deshacerme de ella, finalmente la abrí. Decía .- Lo siento no te dejare dormir aquí ni una noche mas , se te acaba el tiempo- . En ese momento no sabia que hacer ,cuando de repente note como si alguien hubiera pasado por mi lado . Me quede paralizada no sabia que hacer .Corriendo subí a mi habitación me vestí y salí de casa rápido y fui a contarle lo sucedido a la policía ,al contárselo me dijeron que les llevara a la casa . Nada mas entrar estaba todo tirado por el suelo , la policía de inmediato me dijo que si podía coger mis cosas y salir de la casa lo antes posible que ellos tenían que investigar el caso . A la semana me llamaron y me contaron que en esa casa había espíritus de unos antiguos caseros, desde ese momento nunca mas volví a pasar por allí.

Mariajosé Peña Moreno dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Iba yo a visitar, como de costumbre , a mi abuela un día de sábado y observe que avía un cartel en cada uno de los árboles alineados por la acera donde avanzaba y no me sonaba de nada estos carteles.Todos eran iguales,me pare a leer uno de ellos y en su eslogan ponía algo muy curioso y que me llamó bastante la atención por su pregunta "¿Quisiera que desaparecieran todos sus problemas?".
Esta frase es muy tentadora me daban ganas de ir corriendo a ese lugar por muy lejos que estuviera y no es que fuera un chico problemático es que si esto fuese verdad podría ayudar a mi querida abuela que esta paralítica y hace mucho tiempo, desde aquel accidente, no doy un paseo con ella por el parque o simplemente por su calle.la he llevado a todos los médicos y especialistas en el caso, pero no se le a dado solución.Me parecía una oportunidad para aumentar la esperanza que casi pierdo.Sin leerlo del todo me salte algunos párrafos y fui directo a donde me podía citar con este señor tan extraño que no creo que hiciera esto gratis.Fui a esta calle que daba a un callejón y entre por la puerta que me indicó y lo que me resulto lo bastante extraño para quedarme parado y sorprendido es que no había cola,no había nadie,mejor para mí,pensé.Que lugar mas frío y siniestro y el mismo hombre con el que le revelaría mi situación hacía referencia a esta habitación semejante casi a un despacho con la excepción de que estaría muchísimo mas limpio.Me dijo tome asiento.No paraba de mirar sus ojos negros intensos y enormes.A contarle mi situación dijo con prisas como si quisiera algo de mí que tenía solución segura y que solo tenia que firmar un contrato que saco de su puntiaguda, rara y larga chaqueta negra, me empezaba a parecer un timo, porque este contrato era larguísimo de leer como en las películas y sacó de su bolsillo derecho una pluma de oro auténtico al menos eso parecía,era de pocas palabras solo hablaba para insistir de que firmara y el acuerdo sería como le dije yo sin mas firme aquel acuerdo,la cosa mas siniestra y extraña negociación que había hecho en mi vida,empecé a escribir y abrí los ojos mas de lo normal cuando de aquella pluma salia tinta roja y me asusté,pero solo me bastaba pensar en mi abuela para seguir escribiendo.Cuando lo hice solté la pluma y desapareció como si se la hubiera comido el aire,el hombre miró ansiosamente la firma se levantó del asiento y me señalo con el dedo diciendo que ya era suyo, de su pertenencia yo me levanté seguidamente
y le exigí que que rompiera el acuerdo pero me dijo que no podía hacerlo porque estaba firmado con sangre y no un documento cualquiera, este venia del mismo infierno y que él era el encargado de hacer este trabajo. No podía creerlo,asta que me dijo que me dirigiera a casa de mi abuela y comprobaría con mis propios ojos que mi abuela ya no era paralítica pero que a cambio de eso mañana moriría.Y así fue, me encontré a mi abuela llorando,la abracé pero no le dije lo que me pasaría mañana. Al menos hoy paseare con mi abuela como antes lo hacía todos los sábados cuando era pequeño, mi sueño hecho realidad.¿Difícil de creer verdad?.

Sandra Martínez del Río dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Alguien me mando una carta donde decía que el 15 de noviembre del 2013 sucedería un accidente donde mi vida acabaría no se donde ni como pero mi vida acabará mañana en un inoportuno accidente.

Cristina Muñoz García dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

El sábado pasado, cuando salí con mis amigas a dar una vuelta.Nos encontramos con un amigo, que iba a nuestro antiguo colegio. Nos contó una cosa que le pasó hace un tiempo, a su madre, todas mis amigas y yo nos asustamos y le dijimos que parara que por favor cambiara de tema, que nos daba miedo.
Al cabo de dos años, lo volví a ver y me dijo que era mentira, que era una historia que le contó su vecina....y es que en muchas ocasiones la gente habla sin saber.

Jesús Armenteros dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Esta es la historia de un chico que vivía en la calle y su único amigo era un gato vagabundo de color negro, el gato estaba enfermo y el niño decidió llevarlo al veterinario, allí le dijeron que el gato moriría si seguía viviendo en la calle con el y el chico pensó en llevarlo a un lugar donde pudiera ser feliz aún sabiendo que ya no volverían a estar juntos. Cuando pasaron los años el niño ya convertido en adulto decidió ir a visitar al gato y cuando lo vio no era el mismo estaba cambiado se notaba que sus años allí le habían cambiado por completo. Él se alegró mucho de haberlo visto y de saber que estaría bien allí por lo que decidió seguir su camino. El día de su muerte el muchacho llamó a la familia donde vivía el gato para poder verlo por última vez pero le dijeron que había muerto hace unas semanas así que el joven se dejó morir para poder verlo y estar junto a él para siempre

Sandra Martínez del Río dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Me dispuse a abrir la puerta,bajé las escalera,miré por la mirilla y no había nadie confuso volví a mi habitación y cuando ya volví a coger el sueño volvieron a llamar y cuando bajé abrí la puerta encontré una cesta mire dentro y había un bebe y una carta,el ruido de un cuervo me asusto y mire hacia arriba cuando me dispuse a coger la cesta ya no había nada.Desde aquel día todas las noches a la misma hora oigo el sonido de ese cuervo.

Manuel Garzón dijo...

Como mañana voy a morir, quiero limpiar mi alma de pecados, y otros problemas que tengo con otras personas, y para ello, a aquellas personas que creo que en el pasado le pude hacer daño en sus sentimientos, llamarlos y pedirles perdón, para así, irme a la otra vida bien, sin quedarme con cargos de conciencia, y así morir bien, sin problemas.

Pablo Córcoles Sánchez dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Yo de por si era muy nervioso pero el crimen que acababa de cometer me ponía mucho mas nervioso,haba matado ha mi mejor amigo en unos de mis frecuentes ataques de ira,estaba inmóvil en mi,mortecino sin vida,enterrado en mi propio salón,a la desesperada por ocultar mi crimen.

Carlos Piña Merino dijo...


Hace muchos,muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí,
pero pasó mucho tiempo sin verla,
poco a poco me fui olvidando,
aunque por las noches la recordaba,
incluso se me aparecía en sueños,
yo solo quisiera olvidarla,
me ha sido infiel,
ahora tiene que pagarlo,
ya me enamoré de otra,
una mujer hecha y derecha,
nunca me será infiel,
vivo solo para ella,
nunca le seré infiel ,
pero no hago mas que pensar en ti,
ojalá pudiese verte,
para poder decirte,
que te quiero olvidar.

Alicia Caler dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
seguí leyendo este curioso libro me volví a concentrar en el pero los golpes no cesaban , tuve que dejar mi lectura y bajar a ver quien podía ser aquellas oras de la madrugada y con tanta insistencia.Baje a la puerta y mire por la mirilla y no conocía quien estaba llamando a la puerta de casa pregunte -¿quien es? y no contestaba de repente vi que se había ido pero que había dejado algo en la puerta abrí con cuidado y había una criatura recién nacida con mucho frío con los labios morados , en ese momento no sabia que hacer , la cogí y la metí para la casa le di leche calentita y se quedo dormida en mis brazos.

Miguel García Bárcenas dijo...

ace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí.
Pero amigo,otra me había robado el corazón
llegando a mi vida sin ton ni son.
Ella me envolvió en su manto
y para toda mi vida pensé,
que de ahí ya no quería salir,
que yo sería para ella
y que ella sería para mi.
Podría haber pecado como muchos harían,
pero su mirada me incitaba
a amarla toda la vida.

Miguel Ángel Castilla García y Miguel Ángel Cantero Romero dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Ayer por la noche me encontré con un gato negro cuando me disponía a entrar a mi casa. Me miró fijamente a los ojos y dio una vuelta en torno a mí. Todo fue muy extraño pero reconozco que me asusté, ya que dicen que ver un gato negro trae mala suerte. Entré en casa y vi una carta encima de la mesa, donde ponía: EN 24 HORAS MORIRÁS..
No me creeréis, pero es la verdad y no una locura..

Ana Pérez Martínez dijo...


No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Un día empecé a oír voces me decían el día que iba a morir,ese día había llegado y era mañana,los nervios me comían por dentro no sabía que hacer era el último día de mi vida y me quedaban por hacer muchísimas cosas.A lo largo del día hice todo lo que me apetecía sin importarme nada,al acabar el día me dormí como cualquier otro día.Al día siguiente desperté y me di cuenta que todo esto había sido una tontería pero había disfrutado en un día de todo lo que me apetecía.

Paco Ballesta Martinez dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Un día estuve en un colegio que había alado de mi casa con unos amigos de la infancia, entonces mis amigos me propusieron de ir por la noche para recordar viejos momentos.Llega la noche y fuimos nos saltamos las vayas que había y nos adentramos dentro del colegio pero nosotros no sabíamos que en ese colegio había sucedido muchas cosas como la presencia de fantasma y muchas mas,entonces mis amigos se metieron en una clase y yo me quede embobado mirando a una clase que me llamo mucho la atención porque note que algo pasaba ahí adentro y se escuchaban voces como si me llamasen entonces me acerque sigilosamente,pero no había nada entonces me asuste mucho de pronto vi pasar algo por enfrente mía pero con la oscuridad no sabía muy bien lo que era y entonces llame a mis amigos haber si eran ellos pero no me contesto nadie.A la ora siguiente yo asustado y con las lágrimas saltadas fui a buscar a mis amigos pero no lo lo pude encontrar y escuche una voz que me dijo tus amigos están muertos no intentes buscar que ya no los veras mas.

Sandra Martínez del Río dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Yo era un hombre muy nervioso siempre estaba de un lado para otro hasta que un día me sucedió una cosa muy extraña,iba caminando hacía mi trabajo y en la calle había un mendigo, me dijo que si lo podía ayudar yo le dije que no por que llegaba tarde al trabajo desde ese día me empezó a suceder cosas raras,empezó por cosas pequeñas como perder la cartera,pero un día me dirigía hacía casa y sentí la presencia de alguien detrás mía,llegue al punto donde ese día me encontré al mendigo y allí estaba medio muerto y sus últimas palabras fueron:"Siempre te acordaras de ese día que no me ayudaste"seguí caminando y en el cruce para llegar a casa un coche me atropelló estuve en coma varios meses,desde entonces ya no he vuelto a ser el mismo.

Manuel Garzón dijo...

Hace muchos, muchos años, en un reino junto al mar, vivía una doncella cuyo nombre era Annabel Lee; y vivía esta doncella sin otro pensamiento que amarme y ser amada por mí....
Para mí, caballero sin espada, tenía que conseguirla, era mi objetivo, pero había muchos más caballeros detrás de ella, al cabo del tiempo y tras disputar numerosas batallas, la conseguí y fuimos siempre felices...aunque al poco tiempo, moriría de una enfermedad ella, y yo de tristeza, fui al puente más cercano y me suicidé...

Inma Estepa Expósito dijo...

Hace muchos, muchos años, en un reino junto al mar, vivía una doncella cuyo nombre era Annabel Lee; y vivía esta doncella sin otro pensamiento que amarme y ser amada por mí. Porque ha tenido que ser así, nacimos el uno para el otro o tal vez sea simplemente un matrimonio de conveniencia entre nuestras familias para unir ambas naciones. El caso es que me voy a casar con una completa desconocida para mí, tal vez con el tiempo llegue a amarla. Pero lo único que se de ella es su lugar de residencia, en un pequeño palacio junto la mar. Hoy iré a conocerla, no se como esta historia acabará lo único que se, es que mi destino estaba escrito antes de que naciera y no puedo hacer nada para cambiarlo. Espero que nadie tenga que sufrir esto nunca, porque es cruel casarse con una persona que ni siquieras conoces. Me gustaría haber podido elegir a la persona, con la cual casarme y compartir el resto de mi vida, pero debo respetar las normas de esta sociedad y afrontar mi destino por el bien de mi nación. Ojalá hubiese nacido en una casa corriente, ellos aunque no tienen grandes lujos siempre están felices. Mientras yo debo aparentar estar feliz, aunque en realidad no lo sea, los lujos no dan la felicidad.

Cristina Muñoz García dijo...

Hace muchos, muchos años
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí...

Annabel estaba enamorada de un hombre, al cual él no le pertenecía, por que era de una clase alta y ella era más bien de una clase baja, entonces ella no lo reconocía, decía que era uno de su mejor amigo. De todos modos a él no le gustaba Annabel, por que estaba enamorado de Luisa su vecina, en la que trabajaban junto en una fábrica de chocolate.

Ana Pérez Martínez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Abrí la puerta para ver quien era,me di cuenta que era una persona muy curiosa no paraba de observarme sin decir palabra,de repente se quedó mirando el libro como lo vi tan interesado le pregunte que si le gustaba y el con la cabeza me dijo que si.Se lo deje para que lo observara y le dije que si quería algo en concreto por lo que había venido a mi casa el me respondió que se sentía muy solo y llamó y me dio pena y lo deje pasar, empezamos a hablar del libro tan curioso que estaba leyendo y que a el también le gustaba y resulto que teníamos muchas cosas en común.Con el paso del tiempo nos hicimos muy amigos y resultó que una persona que llego una noche como un extraño ahora es muy esencial para mí.

Sandra Martínez del Río dijo...

Hace muchos,muchos años,en un reino junto al mar,vivía una doncella cuyo nombre era Annabel lee;y vivía esta doncella sin otro pensamiento que amarme y ser amada por mi.
Yo el príncipe Alfredo un apuesto hombre que vivía al otro lado del mar conocí a Annabel en una cena de palacio,ella era una bella doncella pero nuestro amor no podía ser,nuestro reinos habían entrado en guerra y sería una locura eso de vivir nuestro amor juntos.

Miguel García Bárcenas dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Cuando abrí la puerta era un asesino, cuando se disponía a clavarme el cuchillo pegué un bote de la cama, todo era un sueño, sentí un gran alivio.

Carlos Piña Merino dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Pero no paraba de insistir, por lo que baje al portal, a ver que es lo que ocurría ,cuando estaba apunto de abrir la puerta del portal, los golpes cesaron,abrí la puerta y lo que me encontré ,fue un niño abandonado en la puerta de mi casa, me sentí nervioso y asustado , lo primero que hice fue llamar a la policía,y encima el niño no paraba de llorar , los gritos del niño despertaron a todo el vecindario que bajaron a ver lo que pasaba. Cuando llegó la policía se llevaron al niño , me dijeron que le le darían de comer y lo cuidarían hasta que apareciesen sus padres, me quede muy aliviado.

David Calzado Expósito dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Este relato me ha llevado hasta el punto de que mis acciones se ven reflejadas en mis sueños, es un suceso curioso ya que a día de hoy mi realidad se ve reflejada en mi imaginación.Pero....parece una cosa de locos quizás, no se si se debe a centrarme tanto en mi trabajo que podría haber perdido mi vida real y haber sido absorbido por mi submundo. Mi vida ese día termino, todo lo que había hecho no servía ahora para nada porque....solo soy un personaje más en mi imaginación junto a ideas, paisajes, recuerdos...Lo que en realidad me dolió fue como mi vida acabó en un instante, de ser un escritor que se debe a escribir sus libros, pasé a ser para siempre un simple recuerdo en mi imaginación...¿Curioso no?

Sergio Ballesta Cuevas dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.Abrí la puerta y era un señor encapuchado, le pregunté que se le ofrecía y el me contestó que necesitaba ayuda.Le dejé entrar,le ofrecí un café, que por cierto se lo tomó en un abrir y cerrar de ojos, le notaba extraño como si estuviera desesperado por encontrar a alguien o algo.Le que donde vivía y me contestó que no tenía casa, ni transporte,ni familia,me dijo que viví en la calle debajo de techado de un a casa,y medio tanta pena que le dije de quedarse en mi casa.Él se quedó en mi casa, pero a mi no me daba buena espina,hasta que lo comprobé, eran un ladrón, me robó toda las joyas y objetos valiosos que tenía,usé la violencia contra él, le estrellé un jarrón y lo maté, lo enterré y no se supo nada más de él.

Nicoleta Brinza dijo...

Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Como siempre. Solía salir a la misma hora de siempre a la calle. Tenía como rutina que la gente me mirara con expresión extraña, no sé porqué, pero loco me solían llamar, por mis habilidades un poco extrañas para ellos, pero yo ya había aprendido a vivir con ello.
Caminaba con paso firme y lento, escuchando con curiosidad pensamientos ajenos "problemas, preocupaciones, amor". Ellos no sabían que sus pensamientos estaban escuchados por mi. Como tampoco sabían de mi cordura hasta el día en el que morí. Pude ver a las personas que irían al infierno, y sorprendido me quedé cuando yo era uno de ellos, motivo, locura.

Ana Pérez Martínez dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

El domingo pasado, quedé con un amigo mío que llevaba sin verlo un par de años. Me contó como le iba la vida, cosas que le habían pasado durante esos dos años que llevábamos sin vernos, me contó unas cosas que le paso a su vecina...pero por lo visto la mitad era mentira, fue todo inventado por la gente.

juan Francisco Sánchez Ruiz dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia

-¡SÍ! es cierto que había agudizado todos mis sentidos, pero me faltaba el más importante de todos el AMOR. De nada sirve desarrollar tus cinco sentidos,cuando solo pienso en ti. Con el olfato siempre olía tu dulce aroma a rosa , con la vista recuerdo tu larga melena al viento en esos días de otoño , con el tacto cogía tu mano... A pesar de estar loco , sigo vivo, pensando cómo me robaste el corazón.

Carlos Piña Merino dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Era una fría noche de invierno , iba yo como siempre para clases con mi bicicleta.De repente un coche se chocó contra mí, lo ultimo que recuerdo es cuando el servicio médico me rescató,
también recuerdo una araña que andaba por mi brazo.Esa araña estuvo con migo asta que llegué al hospital.La araña me pico, de repente me entro una gran energía como si me hubiese curado, desde ese día mi cuerpo tiene características diferente, me llaman spiderman.

Miguel Ángel Castilla García y Miguel Ángel Cantero Romero dijo...

Hace muchos, muchos años,en un reino junto al mar,vivía una doncellacuyo nombre era Annabel Lee;y vivía esta doncella sin otro pensamientoque amarme y ser amada por mí.
Nunca podíamos vernos aunque en nuestros sueños aparecíamos. Un día soñé que moría y al día siguiente me disponía a ir a verla. Llegué y estaba muerta. Yo con toda la tristeza no podía vivir.Cogí su cuerpo y morí a su lado.

alvaro mesa inclan dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Todo empezó aquel día, que por error, maté a un inocente; escondí el cadáver en mi coche y lo arrojé al río. Desde aquel día no duermo. Siento, que algo se apodera de mí. No hay ni un solo día que mi mente deje de pensar en la familia de aquel inocente, que por culpa de un insensato, no volverá a ser como antes. Así que ha llegado la hora de descubrirse y contar a los miembros de esa familia toda la verdad sobre aquel inocente; aunque, caiga sobre mí la pena de muerte. Tengo que dejar de oír todo lo que oigo, dejar de pensar todo lo que pienso y decir la verdad de lo ocurrido.

alvaro mesa inclan dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más. Comencé a leer el libro y un rato después oí por segunda vez, la cadencia de los golpes que alguien daba en mi puerta. Me levanté de mi sofá y como si fuese un ladrón, avancé de puntillas hasta la puerta; miré a mi alrededor, cogí aire y la abrí. Detrás de mi puerta, estaba mi madre, casi muerta de frío, debido a la eterna espera que hizo detrás de la puerta. Me disculpé y la acompañé hasta sus aposentos, donde descansó hasta la mañana siguiente.

Noelia Navas Sequera dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Siempre me ha vencido el miedo a la soledad, el miedo a sentirme desprotegido. Nunca he vivido la situación de que alguien golpee a medianoche, era la primera vez, así que me sentía como si fuera la primera vez de todo, como si me sintiera torpe, inútil, incapaz de abrir la puerta bajo este conjunto de temblor de piernas y manos.
-Maldita hora en la que no puse mirilla- dije para mí con el miedo de que quien se encontrara detrás de la puerta oyese.
Decidí tragar saliva, aguantar el nudo inmenso que atravesaba en medio de la garganta y abrir.
-¡Por fin te decidiste a abrir!- dijo aquella voz dulce de la chica del quinto.
Sí, era mi vecina, y ahí en ese momento es cuando te sientes estúpido, como un niño chico al cual le asusta todo hasta una hormiga. Te das cuenta de que no es el miedo, ni esos golpes detrás de la puerta sino el mismo echo psicológico en tu cabeza, que te hace imaginar más allá de las cosas más simples que pueden llegar a ser, eso y el hecho de no llegar a acostumbrarse nunca a estar en soledad.

Noelia Navas Sequera dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Mi vida transcurría como cualquier persona normal, hasta que adquirí la edad de 20 años, una enfermedad cerebral de la cual me siento superado. Pero a raíz de este hecho me han ocurrido cosas extrañas, para los demás, aunque yo las veo como normales, son los demás quienes se encargan de comunicarme los poderes que poseo según ellos. Entre otros es la de oír y poder comunicarme con seres ya fallecidos, cosas que a veces me hace sentir muy mal, ya que me anuncian desastres e incluso males que van a ocurrir a seres queridos.

Laura Gutiérrez Calzado dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Un dia estaba yo durmiendo me desperte y vi que mi mujer no estaba a mi lado ,fui al cuarto de mis hijas y no estaban mire si estaban mis gatos y tampoco ,no habia nadie en casa. Salí de casa y me encontré a mucha gente fuera y todos me hacían preguntas muy raras a lo que yo no le veía sentido a nada de lo que estaba pasando a su alrededor. Decidí ir a casa de mis suegros y tampoco estaban allí .Fui a buscar a mis hijos al colegio y tampoco se encontraban allí, yo no sabía que hacer pensé que a lo mejor habían ido a algun sitio y ya habrían vuelto a casa y volví , pero no estaban , yo ya estaba desesperado no sabía que hacer y me quedé en casa esperando. Puse la tele y vi en las noticias un accidente y mueren dos niños y una mujer , pusieron las fotos en la tele y era mi mujer y mis hijos ,en ese momento sentí que alguien me llamaba , era mi mujer que me estaba llamando para comer .Todo lo que había ocurrido había pasado en mi cabeza mientras yo dormia y solo era un vil y simple sueño sin importancia. Pero no queda ahí era un simple sueño que lo soñe unas horas antes de morir. ¿Porque?

Dimka Dimova dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Recordar todos esos momentos que viví junto a la persona más importante para mi,la madre de mis hijos, incluso aquellos malos momentos en los que recibes el apoyo de todos...recordar cada experiencia de mi vida, cada miedo, cada decisión.
Las personas estamos hechas de problemas, momentos de bajón y tristeza que intentamos aliviar con cada paso que damos.
Pasamos por momentos inexplicables , vivimos alegrías, tristezas, miedos y muchas cosas más pero aún así demostramos que somos invencibles.
Quiero recordar todo eso y revivirlo una y otra vez.

Dimka Dimova dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Nada más que eso pensé intentando hacerme creer que nunca me tocaría ami vivir esa experiencia tan dura y cruel.Abrí la puerta asustada y sorprendida al ver al Comisario García y al Agente Mendoza sin saber lo que me esperaba, con mucha tristeza me comunicaron que mi hijo mayor, Carlos, había sufrido un terrible accidente de coche y que había sufrido heridas graves...en ese instante me quede bloqueada sin saber cómo reaccionar y qué hacer, es como si estubiera en una burbuja enorme que no me deja oír nada. Corriendo fui al hospital, al verlo tumbado en esa cama con solo una pierna rota y varias costillas rotas, no sabía como darle las gracias a Dios por no quitármelo. Unos meses después se recuperó y pudo volver a trabajar. A mi solo me queda rezar que nunca más llegue ese días a mi casa.

Dimka Dimova dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Loco me llamaban porque no querían darse cuenta de que lo que les contaba era cierto, muy cierto. No querían darse cuenta de que todo algún día acabará y no quedará nada ni nadie para contarlo. Loco me llamaban por querer abrirles los ojos. Aunque no les podía culpar por eso porque había muchas leyendas y supersticiones sobre el fin del mundo. Unos defendían la idea de que era verdad y que sería un 25 de febrero de 2002 con un Tsunami que arrasaría con toda la Tierra, otros que era mentira, y yo defendía mi idea.Un 31 de diciembre de 2026 nadie se esperaba nada a parte de celebrar un año nuevo igual o mejor que otros, salir de marcha o tan solo quedarse en casa y dormir como si fuera un día normal y corriente, echando de menos a aquellas personas con las que solía celebrar...hasta que de repente a las doce de la mañana la Tierra se apagó,como si fuera de noche, una lluvia de nieve empezó a cubrir las casas y coches. Todos estaban sorprendidos, no sabían lo que estaba pasando. Un terremoto fuerte hizo temblar las ciudades, desmoronando los hogares de todo el mundo, así quedo todo destrozado y las personas desaparecidas y muertas.

Dimka Dimova dijo...

Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí.
Pero los dos sabíamos que era un
amor imposible porque con otro
ella se iba a casar.
Un pobre peón era yo y una doncella,
la más hermosa, era ella.
Llenarla de joyas y riquezas
no podría pero de amor y cariño
no dudaría.
Mucho me quería ella, más la
amaba yo pero la vida eligió separarnos por amarnos.

Jorge martínez fernandez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.

Me senté en la cama, en silencio, por si se volvían a oír los golpes. Decidí levantarme para mirar por la ventana y asegurarme de que no había nadie tras la puerta. Así era, la calle estaba solitaria, solo se oía el horrible chiflido del viento que azotaba las hojas de los arboles y las calles de la ciudad. Era una noche de tormenta y frío.

Volví a la cama e intenté dormir, pero el miedo me podía. Era la sexta noche que pasaba en esa casa y hasta entonces nada extraño había ocurrido en ella. ¿Por qué esa noche? ¿Sería quizás mi gran afición por las historias de miedo que me estaban jugando una mala pasada? ¿O ese libro que me dejó intrigado y que no puedo sacar de mi cabeza desde el día que comencé a leerlo?

Eché valor, y fui a comprobar que todo estaba en su lugar. Llegué al final de aquel largo pasillo que une mi habitación con el salón. Fue ahí cuando todo mi miedo desapareció, comprobando que lo que producía esos extraños ruidos era una ventana que nos habíamos dejado abierta y que se abría y cerraba constantemente a causa del fuerte viento.

31 de octubre de 2013 20:18
Anónimo Mariajosé peña moreno dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Dicen que los fantasmas no existen y yo
tampoco lo creo,pensaba mientras me dirigía a comprobar quien era.
Abrí aquella puerta y pensé que chirriaría por falta de aceite en sus bisagras como era normal,pero no se escuchó el mínimo sonido agudo,eso era extraño,también lo era el encontrarme
tras la puerta una mujer cuya vestimenta era para dormir.
Me quedé helada en ese instante como lo parecía ella por su pálida piel,en ese momento solo quería ausentarme de su
acachada y deprimida presencia que sabía que me iba a desvelar toda la noche.

Julia Sáez Gómez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Tenía un poco de miedo,poco por no decir mucho.No me salía la voz ni para decir quien es.Me escondí debajo de la sábana y solo esperaba despertarme de lo que había sido un sueño,pero esta vez no,todo era real,los golpes no paraban de sonar en mi puerta y yo no sabía si gritar o callar.Abrí el libro por la página en que estaba y de los nervios se me ocurrió seguir leyendo.Fue lo peor que pude hacer.Me di cuenta que la historia que estaba leyendo era lo que me estaba pasando en ese momento.LLegué hasta leer que la muchacha moría de miedo.¿Moriré yo? Solo queda esperar aquí debajo y ver lo que pasa.

cristian Expósito Torres dijo...

Nada más que eso pensé intentando hacerme creer que nunca me tocaría a mi vivir esa experiencia tan dura y cruel.Abrí la puerta asustado y sorprendido al ver al Comisario García y al Agente Mendoza sin saber lo que me esperaba, con mucha tristeza me comunicaron que mi hijo mayor, Carlos, había sufrido un terrible accidente de coche y que había sufrido heridas graves...en ese instante me quede bloqueado sin saber cómo reaccionar y qué hacer, es como si estuviera en una burbuja enorme que no me deja oír nada salí corriendo hacia el hospital y al llegar alli vi que no era para tanto solo tenia unos rasguños y poco mas pero el susto ya me lo abía llebado pero final mente no fue nada grave

Rafael Palomino Muñoz dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Fui para la puerta despacio y en silencio mire por la mirilla y no había nadie.
Volvía para la coma otra vez y de repente otro ruido en la ventana,fui a la ventana me asume y vi como una sombra de alguien se escondía entre los arbustos.Salí corriendo cerré la puerta de mi cuarto mi acosté en la cama y me dormir.

Samara Medina Torres dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Pero no,me equivoque.Era un pequeño ajuste de cuentas.Desde hace varias semanas le debo a un hombre una cantidad elevada de dinero pero es que no puedo pagárselo,no tengo el dinero suficiente. Ayer fui al banco a pedir un pequeño préstamo para quitarme esa deuda,pero al parecer no le funcionaba el ordenador así que me dijo que me pasara hoy por allí..
No pienso abrirle la puerta y él tampoco podrá hacerlo ya que mi puerta tiene mucha seguridad.
Me voy a dormir,mañana será otro día.

Juan Antonio Navarro Martos dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.A la mañana siguiente me levante fui al medico donde allí me hicieron pruebas del sistema nervioso,me dijeron que esperara a los resultados.Me fui a casa,me puse muy nervioso alguien llamó a la puerta....me levante y abrí la puerta....Un hombre vestido de negro me dijo que él me podía curar,ese hombre llevaba muchas maquinas y me puse muy nervioso porque pensaba que era un asesino.Me puso un casco en la cabeza con muchos cables,él con un ordenador me estuvo viendo mi sistema nervioso,vio lo que me pasaba y sacó de su mochila una jeringa y me inyecto un líquido en la médula espinal.Aquel hombre se fue,a la mañana siguiente fui al medico a por mi resultados y me dijeron que no me pasaba nada q no sabían nada,y desde que aquel hombre me hizo eso me encontraba cada vez mejor y así supere mi problema.

Almudena Márquez Labella dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Me asusté mucho por que estaba yo sola ese día en caso por que mis padres se habían ido de cena de empresa.No sabía que hacer si coger y abrir la puerta,por que mis padres me tenían dicho que no abriera la puerta por la noche por que había gente muy mala.Y no hacían nada más que llamar no paraban de dar golpes y yo cada vez estaba más asustada y no sabía que hacer.Estaba ya acostada,y al final cogí y abrí la puerta.Y eran mis padres que se le habían olvidado las llaves y me dijeron mis padres muy bien hecho lo que nosotros te teníamos dicho que hicieras.Pero en este caso eramos nosotros,y no te puedes fiar de nadie por que puede que sea un secuestrador o alguien que venga a robar.

José Tajuelo Risquez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Sé que he hecho cosas que no debería haber hecho y ahora que sé que muero mañana quiero liberarme de mis malas acciones.El médico me ha dicho que me quedan pocas horas de vida y quisiera aprovecharlas al máximo.Antes de todo me gustaría confesarme.que aunque no crea mucho en Dios prefiero no arriesgarme.Ahora me dispongo a disfrutar lo que me queda de día esperando con miedo la hora de mi muerte.

Sergio Expósito Cardeñas dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Baje corriendo las escaleras y me dirigí hacia la puerta,mire por la mirilla y mi asombro fue encontrarme a mi madre,estaba fuera de sí. Estaba borracha y un poco asustada.Le abrí la puerta lo antes que pude y comenzó a contarme su historia..
Estaba en un bar cuando de repente un grupo de hombres me comenzaron a intimidar y a decirme cosas extrañas.Pague y salí de allí rápidamente,ellos me persiguieron hasta que pude esconderme en un portal y de ahí me vine corriendo aquí,para pedirte ayuda.

Cristina Garcia Armenteros dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Mi muerte llegara en breve y quisiera explicar el por que, se que fue por que cometí un grabe error y que me puedo merecer de lo peor, todo ocurrió en un día de desesperación tenia varios prestamos debidos por todos lados y decide unirme a unas de esas bandas que obligan a matar, para ver si podría conseguir algo de dinero así, me obligaron a matar a mis amigos, y por mucho que no me atreva a los de la banda los engañe diciéndoles que estaban muertos ya, empecé a meterme en la vida de las drogas a venderla y demás, mentía a todo el mundo y robaba, al final acabe escondiéndome de todos por que tenia aun mas deudas y un día prometieron matarme, ahora me encuentro escondido en viejo sótano con 5 grandes hombre arriba queriéndome matar, y creo que me lo merezco, ya me he sostenido demasiado voy a salir y dar la cara por lo que he hecho y merezco.

Julia Sáez Gómez dijo...


No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Estoy concienciado de que mi vida acabará mañana y no puedo tranquilizarme,no quiero morir.Escribo esto para soltar aquí algunos de mis nervios.Todo el mundo piensa que estoy loco por pensar esto,el resultado se verá mañana si moriré leerán mi relato y si no en el olvido quedará.Esperaré a mañana y pasaré el resto del día escribiendo como me siento.

Miguel Ángel Cano Jiménez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Se que mi vida no ha sido la mejor pero antes de morir escribiré un relato que tal vez nadie lea pero si alguien logra encontrarlo sabrá lo que me sucedió y así encontraran la iluminación

Charo Lara Sáez dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Nací el 24 de febrero de 1995,mi madre me tubo con 16 años era una niña aun pero tubo que madurar para poder cuidarme y trabajar muy duro para poder darme una buena vida, ya que mi padre biológico no quiso saber nada de nosotros, mi madre con dieciocho años se echo un novio el cual se portaba muy bien con nosotros él trabajaba y me daba todos los caprichos que yo quería, cuando yo cumplí los trece años él me regaló mi primer móvil para él era como si fuera su hijo de verdad.Pero yo notaba algo raro él siempre llegaba temprano a casa pero dejó de hacerlo,un día no me podía quedar durmiendo y escuche gritos eran ellos discutiendo muy fuerte, bajé al salón donde sed encontraban y me quedé detrás de la puerta cuando vi que le pegaba a mi madre un tortazo yo me asuste mucho y salí corriendo hacia mi cuarto.A otra noche volví a hacer lo mismo pero no pasó nada a la mañana siguiente me fui al instituto cuando me llamaron al teléfono y me dieron una muy mala noticia a mi madre la habían asesinado, me quede sin palabras era él el que la había matado,tras enterrarla lo vi a él que estaba como muy apenado pero todo era una falsa.Yo le tenía mucho coraje porque era él el que la había asesinado eche a correr hacia el y le pegue el hizo todo lo posible para que me metieran en este centro donde llevo muchos años encerrado sin dejar de llorar,yo no estoy loco simplemente le agredí porque él es el asesino de mi madre, que era la persona que yo más quería, esta es mi vida.
Después de todo lo ocurrido apareció mi padre biológico y me sacó de ese centro él me contó todo lo que había pasado y porque no se izo cargo de nosotros y lo comprendí muy bien y hasta el día de hoy vivo con él y estoy muy feliz porque se izo justicia y el asesino de mi madre está encarcelado, y e empezado a ser feliz aunque tengo la tristeza de no poder estar junto a mi madre también.

Virginia Moreno Ortega dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Tengo cáncer y es contagioso una enfermedad muy rara que nadie sabe excepto un medico que desgraciadamente murió por la edad, yo no me lo creía así que ice vida normal, lo siendo por la gente que e infestado pero lo único que me alegra es que ya no contagiare a mas gente.

Alejandro Jesús Rodríguez Pérez dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Una mañana me levante de la cama, oí un gran estruendo que venía de mi cocina.Cuando baje las escaleras y llegue a la cocina me di cuenta de que avía sido el motor del frigorífico.Alargada la mañana escuchaba cosas muy raras los ruidos que escuchaba me afectaban mucho ,veía muy lejos por lo menos a un km de distancia,me asuste y decidí pedir cita para el médico.Pedí cita de urgencia y a la mañana siguiente estaba allí .El medico me dijo que me ocurría una cosa muy rara que mis cinco sentidos se avían vuelto muy delicados y que tuviera mucho cuidado porque podría hasta morir.

Carlos Gómez Garrido dijo...

Hace muchos,muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí.
Hija de un poderoso hombre
que nuestro amor no queria aceptar,
mandó a un asesino enorme
con mi vida rapidamente acabar.

Al ella enterarse de sus intenciones
no lo quiso pensar,
quiso unir nuestros corazones
en secreto junto al mar...

Natalia Palomino y Carlos Gómez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Intenté seguir durmiendo pero no lo conseguí, sentí como la puerta se habría, miré para ver quien era.
Cuando me acerqué era un espíritu tenebroso vestido con ropas oscuras y la cara oculta por una capucha. Comenzé a hablarle, pero no contestaba, tenía miedo, no sabía si esconderme, pero recordé aquel pequeño libro de la estantería que decía como eliminar a los espíritus. Lo abrí, y leí la frase "Ada Due Damballa" y seguidamente comenzó a evaporarse hasta que desapareció. Hice las maletas y me fui de esa casa encantada de inmediato, nunca más volveré allí...

Natalia Palomino Callado dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Decidí a dar un paseo por aquel sueño que tenía todas las noches, ya que podía manejar mis sueños pudiendo soñar lo que yo quiera sin poder salir hasta que me despertara. Eso era lo difícil, cuando te encuentras en la situación aquella en la que me encontraba, aquel gato negro de todas la noches estaba atacandome con sus feroces garras, no podia quitarmelo de encima, de pronto apareció un hombre misterioso que lo llamó y fue hacia él, yo asustado me quedé quieto para ver que pasaba y saber el por qué de aquellos sueños siempre con el mismo gato. Me acerqué un poco más para ver aquel hombre,¡oh, no puede ser! era yo de mayor, ¿cómo es posible? no entendía nada, él me mira y el gato también, querían decirme algo pero nunca lo sabré, ya que siempre me despierto sin saber el por qué...

Natalia Palomino y Carlos Gómez dijo...


¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Todo comenzó un día de verano, cuando me dedicaba a patinar todas las tardes con mis amigas. Decidimos un día ir a una pequeña aldea que se encontraba al lado de nuestro pueblo. Una vez allí, sin saber para donde ir, cogimos caminos distintos para cada una contar lo visto. Yo cogí el camino más estrecho, cuando más adelante se acababa y no se podía seguir, algo me empujó, caí rodando por aquella cumbre llena de piedras. No puede abrir los ojos, una voz me decía que había llegado al cielo, no podía creer lo que estaba viendo. Abrí mis ojos y todo era de color blanco, y así supe que estaba muerta, nunca podré contar a mis amigas lo que yo ví en aquel camino...

María García López dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
No quiero morir,intento no pensar en mi muerte y en no pensar esas palabras de aquella vidente que me dijo que mi muerte se estaba acercando,no me suelo creer a esa vidente no se ni porque tuve que hacer caso a mi amigo y presentarme ante esa persona pero bueno ya no hay marcha atrás lo que esta echo,echo queda,ahora intento aprovechar cada día al máximo claro está que a mis padres no les dije que iba a morir pronto porque se preocuparían y yo no quiero que se preocupen.
Llegó el día pero... no estaba muerto ves,todo eso que me dijo la vidente de que iba a morir era todo mentira,lo sabía así que baje las escaleras de mi casa corriendo para ir a casa de mi amigo y decirle mira estoy vivo,pero ¿qué pasaba? la calle estaba desierta,no había nadie no se pero me pareció todo muy extraño nunca había visto las calles de mi ciudad tan desiertas,yo llegué corriendo a casa de mi amigo,llame al timbre y la puerta se abrió sola,entré asustado y quien estaba allí,¡la vidente! le dije ¿tú que haces aquí? y solo agachó la cabeza,me puso sus cartas sobre la mesa y me dijo vas a morir pronto vete de aquí cuanto antes,me pareció tan graciosa que estupidez estaba diciendo pero si eso me dijo la otra vez y mira sigo vivo así que le respondí ¿pero que dices quién se tiene que ir de aquí eres tu,estas mintiendo a toda la gente sobre su futuro y encima esta no es tu casa ¡fuera!,de repente hubo una especie de terremoto,todo se escureció mucho,por las escaleras de la casa de mi amigo bajo una persona vestida completamente de negro,saco una sonrisa muy tenebrosa que a mi me asustó muchísimo,se puso enfrente de mí y levanto su mano derecha,llevaba un cuchillo y me susurro-vas a morir que se convirtió en un constante eco,entonces eche a correr, y esa persona tenebrosa salio detrás de mi,dios mio iba a morir y no había nadie en la calle para pedir ayuda,de pronto no vi una rama que había en el suelo y me trompecé,ya no podía hacer nada me alcanzó "la muerte" y cuando se disponía a clavarme el cuchillo...grite ¡socorro! y desperté en mi cama y mi madre al lado diciendome ¿pero hijo que te pasa?,no me lo podía creer todo era una pesadilla lo de la vidente no había sido real,esta fue mi primera pesadilla de la que nunca me olvidaré porque parecía real.

Carlos Piña Merino dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Así que voy a aprovechar mi ultimo día de vida para hacer todo lo que he querido hacer.Voy hacer un buen acto después de todos los malos que e echo a lo largo de mi vida,voy a donar todos mis órganos , a los hospitales.También voy a donar todo el dinero que tengo aunque no sea mucho.Espero que el mundo me pueda perdonar todos los actos malvados que he provocado.

Ana Pérez Martínez dijo...

Hace muchos,muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mi.

que amarme y ser amada por mí.
Pero compañero,otra ya me ha robado el corazón
entrando a mi vida como si nada.
Ella me envolvió en sus brazos y me besó con muchas ganas, yo nunca la quería soltar y ella a mi tampoco, nos enamoramos de la noche a la mañana,y parecíamos dos tortolitos en la orilla de la playa.

Paco Ballesta Martinez dijo...

Hace muchos,muchos años
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee,
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí...
Hijo de un rey muy importante ,
por el cual me fui a juntar
al ver esa pequeña doncella
que de sus brazos no me quería separar,
su pelo rubio y su cara rosada,
era lo que mas me gustaba cuando
la veía llorar.

miguel angel castilla y miguel angel cantero dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Todo empezó un lluvioso dia de invierno, donde yo estrenaba mi nueva casa con mi hijo.Mis nuevas vecinas nos dieron la bienvenida a mi y a mi hijo con una gran tarta de chocolate. Eran muy simpáticas, en fin todo muy bien. Al caer la noche llamaron a la puerta, fui a abrir y era el casero al que había alquilado la casa, me preguntó que si la casa tenia algo en mal estado,le dije que no que todo estaba muy bien, así que se marchó. Fui a acostar a mi hijo, para yo bajarme al salón a leer un poco. Así que baje y me senté a leer, cuando de repente vi pasar una sombra por la ventana. Rápidamente fui a asomarme y no vi a nadie.Con lo sucedido decidí irme a la cama. Desperté para ir a mi nuevo trabajo, y como no tenia a nadie para que cuidara de mi hijo, decidí llamar a mi vecina, que me parecía una buena mujer, y de la que me podía fiar. Cogí el coche y me marché. Mientras en la casa pasarían cosas muy raras.Volvió a llegar la noche, ya se había marchado la vecina, que había cuidado muy bien de mi hijo. Le pregunte al niño que como había pasado el día, y me dijo que había conocido a un amigo que jugaba con el y le daba golosinas. Empecé a sospechar de algo, porque mi vecina me había dicho que no había salido de casa y que nadie había entrado aquí. Bajo mi sospecha decidí llamar a la policía para que estuvieran atentos por esta zona. Vinieron rápidamente y me dijeron que tenían que hablar con mi hijo, así que subimos arriba y en el cuarto no había nadie, pero encontraron una puerta que antes no estaba en la casa, la puerta daba por un pasadizo a la casa del casero, que tenia un hijo con un trastorno, que el mismo era el amigo del hijo. Encontraron por el pasadizo a la vecina muerta que había ido a investigar por su cuenta, y la madre y el policía llegaron donde estaba el asesino con una pistola en la mano y con la otra sostenía al niño. Le pidieron por favor que lo soltaran, pero el asesino no cedió, así que el policía saltó heroicamente a por el niño or esta zona. Vinieron rápidamente y matando al asesino, el policía se casó con la mujer y fueron felices con su hijo.

Nicoleta Brinza dijo...

Hace muchos,muchos años
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee,
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mí...
El amor puede con todo -me digo- ,
pero no siempre es así,
la distancia era obvia,
y con ella mi sufrir.
Por amor se hace locuras,
por eso un día decidí:
navegar hacía mi doncella,
para mi felicidad conseguir.
Buenos días mi doncella,
desde hoy soy para ti.

Sonia Toribio Serrano dijo...

Hace muchos,muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mi.
Todos los días pensaba,
todos los días buscaba la manera de salir de allí.
Quería encontrarme pero en verdad,
solo estaba en su mente.
No me conocia,
solo vivía en sus sueños.
Hasta que ella misma descubrió,
que lo que sentía,
solo estaba en su imaginación.

Noelia Navas Sequera dijo...

Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mi.
Este amor fué verdadero,
pasional y escondido.
Su familia, opulenta y orgullosa.
La mía, pobre y sencilla.
Sus padres nos separaron.
El final de Annabel,
el psiquiátrico.
Sigo esperándola.

Francisco Lara Medina dijo...

Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mi.
Un día me escape del castillo,
y sin mas demora me dirigí a su morada,
donde al verla, loco de amor,
me abalanze sobre sus brazos,
para nunca mas soltarla.

Emilio Sánchez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Ayer por la noche vi a mendigo por la calle y me paró.Me dijo que le diese dinero para poder comprarse algo y así poder sobrevivir y no morirse de hambre.Yo le ignoré y no le di propina.El mendigo se cabreó y me gritó que me iba a matar en cuanto me descuidase.Yo no le hice de caso,pensaba que estaba totalmente loco.Había pasado dos meses de este suceso,yo ya ni me acordaba del mendigo.Salí a la calle,pero para ir al sitio en el que había quedado tenía que ir por un callejón.En cuando pasé por ahí el mendigo se me tiró encima.Me dijo que si no le daba todo el dinero que llevaba me mataba ahí mismo.Yo sin pensármelo dos veces le di el dinero y me fui corriendo.Ya nunca supe nada más de él,menos mal...

Emilio Sánchez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más
Dejé el libro en la cama y bajé con sumo cuidado a ver quien era el que golpeaba la puerta.Mientras bajaba las escaleras no solo escuchaba como golpeaban la puerta sino que también oía unas voces raras.Estaba solo en la casa,tenía mucho miedo y no me atrevía a abrir la puerta.Esperé a ver si dejaban de dar golpes pero nada, seguían con lo mismo.Al final me dispuse a abrir la puerta y no había nadie.Avanzé para ver si estaba escondido pero nada,no veía a nadie.Me di la vuelta y de repente oí a alguien gritar.Salí corriendo y cerré la puerta con llave.Pero una mano se apoyó en mi hombro y cuando me di la vuelta vi que era mi amigo y que había gastado una broma.Jamás en mi vida lo había pasado tan mal.

Jose Manuel Jurado Cuavas dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Dicen que pasar por al lado de un gato negro te da mala suerte, yo he pasado muchas veces por al lado de un gato negro y he estado normal y no me ha pasado nada raro. Al igual que dicen que al pasar debajo de una escalera da mala suerte, yo no lo creo, cada uno puede pensar una cosa diferente.

Jose Manuel Jurado Cuavas dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Me dirigí hacia la puerta para abrirle, yo estaba temblando ya que estaba solo en casa y no me fiaba de abrir, ya que podría ser un ladrón o alguna persona extraña. El que estaba detrás de la puerta, al ver que no le abría empezó a llamar otra vez, me dirijo otra vez hacia la puerta con mucho miedo y le abro. Me encuentro con un gatito pequeño que estaba dando golpecitos en la puerta.A la media hora llamaron otra vez y ya iba confiado en que ya no tendría porque tener miedo,abro y es un hombre enmascarado que salió detrás mía por toda la casa,subí a las habitaciones y derrepente no veo a nadie detrás mía,resulta de que era un sueño.

Juan Francisco Sánchez Ruiz dijo...

Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mi.
Yo sin pensármelo dos veces,
me dirigí hacia su aposento
tal fue mi obsesión
que era una imaginación

Juan Francisco Sánchez Ruiz dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.
Si como oísteis , mañana moriré pero de AMOR . Tan solo pensar en que mi amada vuelve de su país natal. Aquí sigo tumbado en mi cama imaginándome como estaré a falta de 5 minutos de verla salir del bus. Ese momento incomodo y a la vez impresionante. Y me reafirmo , mañana moriré si , pero de AMOR. <3

Alicia Caler Yelamos dijo...

unos de los cuentos de los hermanos Grimm que mas recuerdo es capelucita porque su historia era muy llamativa ya que trataba de una niña y su abuelita.Cuenta el cariño que le tiene la nieta a la abuela al llevarle la comida a pesar de pasar un poco de miedo al atravesar el bosque sola para llevarle la comida.

Manuel Martínez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma.Me dispongo a escribir este relato porque se que moriré y quisiera que mi vida quedara escrita y así poder irme tranquilo y en paz conmigo mismo.Ya hace tiempo que no me pasan nada mas que cosas supersticiosas cosa que yo soy, hace ya días que un gato negro para en la puerta de mi casa todas las noches y empieza a maullar y eso me da muy mal rollo, también me persigue por las calles, cuando parece que ya no me persigue en el sitio donde menos lo esperas esta él. Aquí acaba mi relato.

Manuel Martínez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Pero no lo era, era un pobre señor con mala imagen que solo buscaba sitio donde pasar la noche.Allí la pasó en mi casa después de haber hablado con él bastante rato, era muy creyente de las cosas espirituales, lo que no me hacia pensar que esa noche no iba a dormir muy a gusto con su presencia allí.Empezó a contarme historias de espíritus que el había visto o escuchado a ciencia cierta. Aquella noche ya dormidos los dos empecé a escuchar sonidos extraños proveniente de su habitación, fui a asomarme para ver si estaba bien, y cuando abrí la puerta estaba haciendo una especie de ritual satánico que me asusto por completo, fue entonces cuando desperté de ese maldito sueño que había tenido en la hora de la siesta.

Manuel Martínez dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Era un día cualquiera de invierno, estaba sólo en casa con mi perro leyendo tranquilamente un libro, me entró sueño y no hacía nada más que dar cabezadas en el sillón, en una de estas el perro empezó a ladrar a un lado de la pared donde no había nada más que un espejo.Fui a mirar haber lo que era, pero allí no había nada pero el perro seguía ladrando.Me fui sin hacerle caso, dándolo como loco pero no era así, fui a mirar otra vez y me la encontré, una vieja mujer pálida, despeinada y con unas ropas viejas.Me asusté y me fui a dormir como si nada hubiese pasado pero al irme a dormir empezó a llamarme una y otra vez, no le hice caso.Los días siguiente a este siguieron igual hasta que ya me lo tomé como una cosa muy común.Cuando se lo cuento a la gente se ríe y me llama loco pero yo se que no lo estoy.

Arantxa Casado Pérez dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Pero no lo era, era un pobre señor con mala imagen que solo buscaba sitio donde pasar la noche.Allí la pasó en mi casa después de haber hablado con él bastante rato, era muy creyente de las cosas espirituales, lo que no me hacia pensar que esa noche no iba a dormir muy a gusto con su presencia allí.

Arantxa Casado Pérez dijo...

Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mi.
Yo era un niño, una niña ella,
en ese reino junto al mar,
pero nos queríamos con un amor que era más que amor,
yo y mi Annabel Lee,
con un amor que los serafines del cielo
nos envidiaban a ella y a mí.

Arantxa Casado Pérez dijo...

Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre… Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio… ¡Si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado… con qué previsión… con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo.

Laura Lizana García dijo...

Hace muchos,muchos años,
en un reino junto al mar,
vivía una doncella
cuyo nombre era Annabel Lee;
y vivía esta doncella sin otro pensamiento
que amarme y ser amada por mi.
Eramos solo dos niños
y era tan grande nuestro amor,
que los ángeles del cielo nos tenían envidia,
pues no eran tan felices,
ni siquiera la mitad,como todo el mundo sabe
en aquel reino junto al mar.

Laura Lizana García dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más.
Pero yo estaba equivocado,no era humano lo que llamaba a mi puerta.Asomado a la ventana quedé impactado,no sabia lo que era, solo se veían unos ojos inyectados en sangre. De pronto lo que había en mi puerta voló hacia la ventana donde yo estaba,rompiendo los cristales y tirándome al suelo del impacto.Ese extraño ser revoloteaba destrozando la habitación. Sin poderme mover empezó a atacarme con sus garras,dándome por todo el cuerpo. Cuando herido pude escapar de el, me di cuenta de que lo que me había atacado era un enorme cuervo, que sin saber por que lo hizo, entro en mi habitación dejándolo todo destruido.

Laura Gutiérrez Calzado dijo...

Hace muchos,muchos años en un reino junto al mar,vivía una doncella cuyo nombre era Annabel lee; y vivía esta doncella sin otro pensamiento que amarme y ser amada por mi.Una de tantas veces, fui a verla a su reino ,me encontre con una sorpresa , que ella no estaba; había escapado y no sabian el motivo por el cual se habia ido.Él empezo a buscarla por todas partes ,no la encotraba.Un día de tantos,la encontró "muerta" y el de la pena y el asombro se mató.Ella parecía que habia muerto,pero no era cierto solo había dormido profundamente.

Francisco Lara dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Me disponía a vestirme para ir a la cama cuando de repente escuche unas voces y pequeños golpes dentro de mi habitación, cesaron en seguida y no quise darle importancia. Sin mas demora, fui a mi habitación a dormir, y al acostarme empezaron los golpes de nuevo, justo cuando me acosté volvieron a cesar. Cuando desperté me encontré de frente con la muerte, diciéndome que no me quedaba mucho para seguir viviendo, y desde ese instante solo pienso de que puede ser hoy en el que la muerte venga a por mi.

Francisco Lara dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia. Me crié en una familia un tanto ligada a la religión y a temas de espíritus y cada vez que mi enfermedad empeoraba, solo podía oír esos dos sitios, el cielo, con el canto de los ángeles y todo muy tranquilo, y a la vez el infierno, un sitio atronador en el que cada día era una tortura, mi enfermedad cada día iba acrecentándose y cada vez menos dudas me surgían, excepto una, ¿iría al infierno o al cielo cuando muriese? Es una pregunta que solo me sera respondida cuando suceda lo inevitable.

marta martinez dijo...

No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir.No estoy loca y como sé que mañana me voy a morir quisiera aprovechar lo último que me queda. Una noche fría de invierno un niño se despertó diciendole a su madre que se iba a morir, esta le dijo que se volviese acostar que era un sueño, y su hermano le había comido la cabeza y era una broma de hallowen.

Vicente Gallego Duque dijo...

Una triste medianoche, abatido, meditaba
sobre un libro muy curioso, de antigua ciencia olvidada.
Cuando el sueño me vencía, de pronto oí la cadencia
de unos golpes que alguien daba con mucho tiento en mi puerta.
Es -me dije- un visitante que llama desde el portal.
Sólo es eso y nada más. Era un chaval de negro un poco extraño el cual me dijo que provenía de Italia,me dijo que no tenia hogar para pasar la noche,lo acogí en mi casa y no pude dormir muy bien ya que me encontraba un poco asustado ya que pensaba que me podía hacer algo, a media noche sentí un ruido y este hombre me agredió y me robó algunas joyas de mi abuela.

vicente gallego duque dijo...

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.
Yo sufria una enfermedad en el oido,la cual era muy dificil de llevar ya que surgian como una especia de "pitidos"y esta serie de pitidos causaban un gran dolor,mi familia no me entendian y decidieron ponerme en manos de un psicologo para preguntarme lo que me pasaba y en verda tenia una enfermedad,cuando detectaron esa enfermedad,mi familia no tenia suficientes recursos para costearme un aparato el cual curaba esa enfermedad...Pedimos dinero y cada uno nos aportaba una cantidad,gracias a esta gente pude viajar a Alemania y curarme esta enfermedad la cual hacia que me trataran por loco con esos sonidos tan extraños.

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