martes, 16 de abril de 2013

El búho, sus ojos y la noche negra

Dos

¡Qué grande es el mundo cuando lo ves desde abajo!  
Búho, sólo sabes mirar con esos ojos. Espías amarillos que dan luz como dos farolas, delatores entre la oscuridad de esta noche. Dos lunas amarillas que señalan entre las hojas del álamo blanco. 
El búho, sus ojos y la noche negra. 
Nadie podría saber de mí, excepto tú, búho. El único que me reconoce y me observa pasar como pasa el tiempo. Rompes dulcemente el silencio con tu ulular entrecortado y cálido. Atravieso la fría noche, que convierte mi respiración en una nube blancuzca, casi sólida, de vapor. Procuro inspirar mi propio vaho, pero es imposible. El calor de este mínimo cuerpo se pierde entre todo ese frío. 
Tu ulular, otra vez.  



Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared. 
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!...



Isabel Rivero Garzón
IV Concurso de Relato Corto IES Jándula
I Premio Bachillerato
Ilustración de Jessica Higuera Garrote


121 comentarios:

Ana Lorenzo Arenas dijo...

Tu ulular, otra vez.
Búho que siempre estas en el mismo lugar, durante toda la noche, observando lo que sucede alrededor .La noche que no pase por donde estés , extrañare no ver las luces de tus ojos, los que parecen que me respaldan mientras estoy en el bosque, sola y sin rumbo. El día que me suceda algo sera porque no estés protegiéndome.

Luis Daniel Expósito Nieves dijo...

Al fin me han encontrado.Llevo perdido ya dos días en esta oscura, siniestra y silenciosa colina.Silencio roto únicamente por tu triste y melancólico ulular.Como si compartieses mi tristeza.Las voces ya están cerca, los veo,me ven,me abrazan,son mis padres.Lloramos abrazados junto a la linde de esa colina oyendo tu lejano ulular.

Ángel Sánchez Lorente dijo...

Tu ulular, otra vez.
Búho que siempre estas posado en un árbol, durante noches y noches. Búho que siempre observas a tu alrededor con tu enorme lunas que tienes por ojos. Raro es cuando no escucho tu sonido en la noche oscura y despejada. El día que no estés en mi noche no se que sera de mi.

Alba Sanabria Moyano dijo...

Eran personas, escondidas entre la niebla y el frío de la noche. Intentaban camuflarse entre árboles y matorrales verdes, para ello usaban ropajes de color verde para no distinguirse entre la maleza. Buscaban acabar con la vida de cuantos animales encontraran por su camino, cazadores, que no temían a nada, eran depredadores humanos en la noche. No podía hacer nada, eran muchos para mi solo, solo recé para que no encontraran nunca a mi amigo, el solitario y astuto búho.

Mercedes Expósito dijo...

Esas personas rompió el silencio de la noche y la soledad que había entre el búho y yo. Se acercaron a mi con cara burlesca. Eran tres chicos, claramente borrachos, por su forma de andar y de hablar, que casi ni se les entendían. Me fui andando ligeramente sin que se dieran cuenta del miedo que tenía. Pude perderlos de vista. Llegué lo más rápido que pude a mi casa, junto a mi seguía el búho.

Víctor Casado Cárdenas dijo...

..Aquellas personas, eramos nosotros, la familia Martinez. Cuando llegamos, comenzamos a observar al maravilloso búho y a comentar sobre él.
Yo nunca había visto un búho así de cerca. Claro que en los libros de primaria había muchas ilustraciones de búhos, pero de verdad nunca vi ninguno hasta que papá trajo aquel año uno a la casa.
Este pobre animal tenía un ala rota y no podía volar. Triste y abochornado se escondió en un rincón, cerrando los ojos con pesadumbre. ¡Me dio tanta lástima!... era un búho con cara de hombre inteligente que cuando abría los ojos me miraba con una fijeza apabullante como si pudiera leerme el pensamiento.
Un día supe que el señor búho intentaba volar. Me asusté muchísimo cuando saltó solito hasta un árbol, ululando de aquella forma tan estrepitosa. Pero el búho no deseaba irse. Todos los días bajaba a verlo, y el estaba en su rinconcito y se quedaba allí muy quieto, con sus enormes ojos pendientes de cuanto acontecía el paisaje.

Ayer cuando me levanté, no encontré al señor búho en su acostumbrado rincón. Pensé que al fin se habría ido. Luego de mucho buscarlo, lo vi tendido con los ojos cerrados aparentemente dormido. Había huido para siempre.
Papá lo enterró bajo las piedras del patio. Allá lejos, aparecían sus ojos entre la niebla de la noche.

Lucas Polo dijo...

Tu ulular, otra vez.
El búho posado en su árbol o en su ventana, mira a su alrededor y no ve na da mas que bosque, sus enormes ojos reflejan la noche negra, el calor de este cuerpo se pierde entre todo ese frío en estas altas colinas y no oigo tu sonido en la noche.

Nerea Aranda Díaz dijo...

Alguien se acerca a mí. Después de tanto tiempo, por fin han conseguido encontrarme. Búho gracias, gracias a ti he podido estar aquí aunque me quede poco tiempo. Tú que has estado alumbrando con tus dos esferas amarillas. Siempre a mi lado, viendo pasar las noches.
Búho no se si llegarán a tiempo... de todas maneras... gracias búho, siempre te agradeceré que me hayas intentado ayudar.
La noche se quedo fría y oscura solo se escuchaba su ulular.

Raúl Domínguez García dijo...

Tu ulular, otra vez.
Sé que quieres decirme algo, dedicarme unas palabras agradables y tranquilizadoras; no te escondas entre sábanas de terciopelo negro, asómate y acompáñame en mi soledad, no seas cobarde, no tengas miedo de este pobre perro, de esta escoria animal abandonada por seres tan fríos como el silencio...
El amor y el consuelo no son únicamente bonitas palabras, sino también calor, abrazos, un hombro en el que llorar durante tu lamento. El hecho de verte tan lejano, tan oculto, me hace pensar que disfrutas viéndome agonizar bajo tus dos ardientes centinelas. Siento que este mundo sea tan frío, tan lejano, incluso en el momento en el que te vas de él. No creo que sea apropiado dedicar más palabras sin sentido a esta oscuridad atmosférica, esta penumbra que invade el alma de todo ser. Silencio... Todo ya está en silencio.

Álvaro Toril Rayo dijo...

Personas con malas intenciones, que intentan coger animales interesantes, como lo era el búho, para llevarlos a zoos dónde estos están limitados y carecen de libertad, todo lo contrario que el búho en su hábitat. Estas personas pusieron trampas para intentar atraparlo, pero el astuto búho supo salir de aquella. Entonces dijo su ulular : `` El día que me faltes me muero´´

Elena Sigüenza Toledo. dijo...

Eran personas, como lo somos aún, incapaces de cuidar nuestro entorno.
Esas personas me encendieron la chispa de ayudar al búho, pues era lo único que me llamaba la atención. Lo único que quería era no rozarme con el.
Cogí madera e hice una enorme casa de madera con un apollo para que el búho hiciese un nido. Cuando llegó la primavera, ese búho ya no era tan pequeño, quiero decir pequeña, pues había tenído hijos ,tan preciosos como ella.

Adrián Muñoz Navarro dijo...

Esas personas vienen hacia mi y decido salir corriendo otra vez por el mismo camino, pero al parecer siguen mi rastro.
Ya no estoy solo, ya estamos el búho, yo y la noche oscura junto a ese grupo de personas.
Tu ulular, vuelve a sonar.
Esas personas siguen mi rastro mientras que yo estoy sentado bajo un árbol en el que se apoya este. Las personas consiguen encontrarme por culpa de ti y de tu ojos amarillentos. Me interrogan diciendo que cuanto tiempo llevaba allí, y que se alegraban de no estar solos tras la gran catástrofe ocurrida.
Estos no querían hacerme nada y vuelvo junto a ellos, volviendo a pisar otra vez mi propio camino.
Junto a ellos busco por el pueblo mas gente, parece no haber nadie, entonces nos vamos a refugiarnos. Mañana sera otro día...
No podemos refugiarnos todo esta cerrado, otro grupo de personas se ha adueñado de la ciudad, todo esta en silencio, de repente se oye el ulular del búho y se apagan las luces de la ciudad. Cierro los ojos y cuando despierto me encuentro junto a otras personas en un cuarto oscuro. Parecen querer matarnos... me asusto. Llaman a la puerta y entra un hombre que mata a mis compañeros, después me dice que solo quedamos dos personas en el mundo, el y yo. Todo resultaba ser muy extraño.
Abro los ojos y despierto en mi cama, tan solo había sido un sueño.

Fº Javier Molina Gay dijo...

Esas personas eran unos protectores de animales. Iban a ayudar a hacerle el nido, ya que iba a tener hijos, pero la madre había tenido un accidente con un camión que le dio en el ala derecha, gracias a dios, solo le había rozado.
Cuando estos protectores me vieron allí, observando al búho,me dijeron que si quería ayudarles a hacer el nido y a curar el ala, yo claramente acepté la invitación.
Después de curarle, uno de los protectores me dijo que buscara algunas ramitas secas, para terminar el nido.
Después de cogerlas, empezamos a fabricarlo, y ellos me enseñaron la técnica para que fuera lo más parecido a uno hecho por estos bellos animales, aunque por supuesto no quedaría igual.
Una vez fabricado, lo pusimos en el árbol y nos fuimos. Justo antes de perder el árbol de vista, miré hacia atrás y vi la mirada del búho, que parecía agradecerme lo que hicimos por ella y por sus futuros hijos.

MARÍA SIGÜENZA TOLEDO dijo...

Me acerco con tranquilidad y les digo donde estas,pero cuando llegamos ya te has ido.Parecía que pretendías ser mi guardián esa fría y oscura noche,pero cumpliste tu cometido y te fuiste.
No me olvidé de ti búho,quizás el mejor acompañante para la noche,respetando todo silencio,animal o molesto bicho.No es fácil encontrarte pero lo que si es seguro,es que en la oscuridad,ahí estas tú,búho.
No me he vuelto a perder,me diste una lección y tan solo con tus llamativos ojos.
Tú y yo en esa oscura y fría noche,y ahora quiero decirte búho que gracias por tu compañía.
A dios búho me gustaría perderme de nuevo para volver a verte.

Adrián Collado dijo...

Personas...ese murmullo viene de personas,personas con la única intención de atrapar a tan bello animal.Sigilosamente con mis propias manos resguardo al búho,¿Mi plan?Poder adueñarme aquella noche de este ave.Pretendo encontrar algo de madera o quizás cualquier otro material que la naturaleza me proponga.Le haré un pequeño refugio que por la mañana colgaré del álamo.

Marta Rodríguez Hidalgo dijo...

Búho tu con esos grandes ojos amarillos que lo iluminas todo por la noche, vuelves a ulular y yo me intento acercar a ti pero te asustas. Tenías miedo porque estabas herido, yo me acerque y te cogí. Estabas temblando de miedo, pobre búho. los dos estábamos solos en esa oscura noche que solo se veían esos tus ojos amarillentos y llenos de tristeza. Yo estaba perdida en medio de ese bosque y también tenía miedo, pero a mi lo único que me importaba era ayudar a ese pobre búho. Yo caminé con el búho en mis brazos. Cuando por fin amaneció encontré un pequeño pueblo, lo primero que hice fue ir al médico. Me dijeron que el búho estaba bien sólo que se había roto la patita pero que pronto podría volver a volar. Yo me puse contenta y a la vez triste porque aún seguía perdida y no sabía como volver a mi casa. Seguí caminando y encontré una comisaria, entré y pregunte donde estaba mi casa y el no lo sabía. Me acorde que aún llevaba el número de teléfono en mi bolsillo. El policía llamo a ese número y mi madre fue a buscarme. En todo ese tiempo yo me hice muy amiga del búho que aún tenía sus ojos amarillentos y lo lleve a mi casa. En ese momento yo fui la niña más feliz del mundo.
FIN.

Eloísa Correas Pérez dijo...

Me puse de puntillas y observé a las personas que había detrás del muro. Estaban dentro de una pequeña casa de campo, con las ventanas y puertas cerradas para protegerse del frío, pero aún así podía escuchar sus voces perfectamente. No sabía si seguir escondida para que nadie me viera o llamar su atención para que me dieran algo de comida, tenía mucha hambre. Tenía un gran problema y estaba asustada. Si esas personas me veían tal vez reconocían mi rostro, que mi estúpido marido había difundido por todos los medios de comunicación. Según él, unos “malvados” secuestradores me habían raptado para pedirles un rescate. Yo había huido de esa enorme casa y de él, que cada vez me consumían más. Pero necesitaba ayuda, tenía hambre y frío, y si pasaba la noche en el bosque moriría, a pesar de la compañía del búho y de su ulular. Fue entonces cuando decidí tocar el timbre de la casa, sin importarme que algunas de aquellas felices personas me reconociera y me llevara de nuevo a la cárcel que tenía por casa y a ver de nuevo a mi carcelero, mi esposo.

Carlos Rodríguez Gutiérrez dijo...

Se oían leves murmullos de las personas, cada vez mas cerca de mí. El pánico se apoderó de mi cuerpo. No sabía si esas personas vendrían a rescatarme o a matarme, nadie sabe lo que puede pasar, excepto tú, búho.
Tu ulular, otra vez.
Salí corriendo, no podía quedarme allí parado, esperando como esas personas se acercaban a mí. Sentía como tu me velabas por los cielos. Me sentí protegido. Salí ha una casa abandonada, entré, no había nada mas que una mesa y sillas antiguas. Me escondí allí.
Tu ulular, otra vez.
El sonido de aquellas personas estaba cerca de nuevo, se me aceleró el corazón. Me escondí en un rincón, tras una de las antiguas sillas. La puerta se abrió. Una gran luz de las antorchas iluminó aquella habitación, un grupo de 4 personas me encontraron en el rincón temblando. No parecían ser malas personas. Uno de ellos me tendió la mano, me levantó, me hizo un gesto, y salimos los 5 de aquella casa abandonada. Lo que ocurrió tras salir de ella, solo lo sabrás tu, querido búho.

Javier Checa Gutiérrez dijo...

Personas que perturban esta placida noche oscura,que molestan al precioso búho. Siguen acercándose,cada vez mas cerca,no se que hacer para que el búho no huya espantado. Tendré que ir a decir a esas personas que por favor se alejen de la zona.Menos mal que en silencio quedamos y no vinieron. Porque así podre estar toda la noche contigo.

Félix Delgado dijo...

... se acercaban, cada vez estaban más próximos, mi corazón latía y latía como si de mi cuerpo se saliera. Venían con antorchas y cuerdas, supongo que era para capturarme, pero ya había logrado escapar de ellos más de una vez, aunque también podría ser para capturar al único vecino que tenían, es decir, el búho. Estaba mirando sin parar a esos humanos que se acercaban a toda prisa. Cuando me dí cuenta, ya estaban casi encima de mi, pense en avisar a mi vecino de la inesperada visita, era el único al que le importaba. Tuve que huir, mientras corría, pensaba en lo mucho que sentía no hacer podido avisarlo. Él seguía observandome con sus amarillos y grandes ojos, los cuales me dieron una gran tranquilidad, como si el insignificante búho tuviera un plan para salvarme de aquella estampida de humanos. Tras un rápido y corto recorrido me escondí tras unas jaras, desde aquel oscuro lugar vigilaba lo que ocurría en el exterior. Cuando los humanos se hacercaron al lugar donde este estaba el búho, este empezó a ulular y abrío sus negras alas y comenzó a volar delante de ellos, hasta que hulleron. Después de aquel suceso le dí las gracias y desde entonces nosotros fuimos grandes amigos.

Ana Iniesta dijo...

Paseaba por el bosque oscuro, tenía miedo, solo estábamos la luna, las estrellas, y el búho con su ulular. El búho se asustaba cuando me acercaba para tocarle. Yo, también me asusté porque el búho salió volando en le momento que yo le toqué. No me podía quedar quieta, por eso decidí perseguirlo. Se posó en una rama de un árbol, yo intenté volver a tocarlo trepando por el árbol pero estaba demasiado alto. Me cansé y seguí mi camino. Al rato, volví a encontrármelo, estaba muy segura de que era el, el búho que hace unos momentos intenté tocar, el mismo que tenía unos ojos amarillos y muy grandes. Ya estaba saliendo el sol, casi podía lograr mi objetivo: ver el amanecer cerca de un búho. Me tumbé en el suelo no se como sucedió pero el búho se iba acercando a mi poco a poco, se posó junto a mi lado y los dos pudimos ver el amanecer.

Africa Mª Garcia Cabrero dijo...

Búho iluminamé por la noche, para que pueda seguir mi camino. Quiero acercarme a ti, pero es imposible. No te austes!! No te haré daño. Solo quiero descubrir como ves tu la noche en la oscuridad, llena de colores oscuros y luces de colores. Búho no te asustes!! déjame acercarme, abrazarte y sentir la noche!!!!

Con tus ojos amarillos iluminas los senderos de las personas perdidas en el campo. Los guías hacia la luz de la libertad y del camino correcto. Déjame seguirte y ser tu amigo!!!

Jesús Ballesta Tajuelo dijo...

Con tus grandes y amarillos ojos, todo lo observas, mas, nada se te escapa en la oscura noche. Siempre ahí, en tu rama posado, cual guardián de su propio bosque. Si ves algo moverse, bajas para ver que es, si tu próxima comida o la simple brisa del viento.
Búho, cuanto te envidio, pues, me gustaría estar en tu lugar, pareces ese ave majestuoso que del bosque cuida, ya como a su vida, mas, es tu hogar.

Elena Gutiérrez dijo...

Tú, búho, saliste volando espantado, casi sin interrumpir el silencio
No logré reunir el valor para acercarme, o tan siquiera mirarles. ¿Cómo podría saber si no me estaban buscando para llevarme de nuevo allí?
No quería volver a ese horrible lugar donde no tenía derechos ni identidad, así que no asumí riesgos, y me alejé y oculté entre la maleza, donde la luz apenas me alcanzaba e inicié de nuevo mi camino.
El frío de la noche me recordaba lo lejos que estaba de mi meta, lo lejos que estaba de mi hogar, pero me reconfortaba el hecho de que, a pesar de por todo lo que estaba pasando, pronto acabarían mis penurias, pronto acabaría el infierno que pasé y me hicieron pasar, pronto, muy pronto.
Llegué a un pequeño pueblo costero tras varias horas de camino, donde todo parecía tranquilo, ya faltaba poco, mi salvación era casi inevitable, hasta que les vi, policías y carceleros por todas partes, buscándome, intenté evitarles y salí huyendo por una ancha playa de arena fina.
Para mi desgracia, ellos se me adelantaron, corrí desesperadamente, en un intento inútil por despistarles, hasta que todo acabó.
Y mientras volvía al lugar de donde había huido, maniatado, con golpes y arañazos en toda mi piel y sin la poca dignidad que me podría quedar, pensé en lo que son capaces de hacer con alguien, cuyo único crimen ha sido pensar diferente a ellos.

María Jesús Ruiz Escobosa dijo...

¡Que grandes son ahora!, y ¡Qué diminutas parecían desde arriba!
Tiemblo, y no estoy seguro de si es este frío embriagador o solamente es la emoción de tener delante algo más que ramas escarchadas, pues ya empieza el invierno, y no creo que su asfixiante frialdad tenga algo de consideración hacia los brazos de este sufrido árbol al que cada noche oigo sollozar; así no hay quien duerma, aunque no toda la culpa es suya, es la oscuridad la que me desvela en un intento por acompañarme, y es que a ti, búho, también parece gustarte, no hay noche en la que no vea alguna de tus farolas apagadas; en cambio es la tenue luz la que te adormece, a mí también me ocurre.
¡Vaya!, tan sumido en mis pensamientos estaba, tanto, que no he visto pasar a aquellas hormigas que nos engañan y se convierten en gigantes cuando te acercas. En fin, no queda remedio, pero, búho, podías avisarme la próxima vez con tu sonoro ulular.
Vuelo hasta una rama y me acurruco en ella, ya que el sol ha hecho su aparición y el sueño empieza a actuar sigilosamente.
Tu ulular, ausente.

Luisa María López Muñoz dijo...

Tú te alertas como yo, a los dos nos encanta la soledad. A veces se me hace duro pensar que seas un animal, y no una persona, somos tan parecidos... De pronto veo que vuelas, no quieres ver personas y yo no quiero perderte. Corro detrás tuya, pero vuelas con rapidez. De pronto, dejo de verte, respiro entrecortadamente y me vengo a bajo... Te he perdido. De pronto, ¡tu ulular! ¡Te escucho! Una sonrisa amplia se me hace en la boca, te busco, con los oídos, porque todo estaba negro, y de repente allí estás, sobre aquella roca que te vi por primera vez. Tu mirada, tu mirada, tu mirada, que no tengo palabras para explicarla, me miraba, me pareció que sonreías, pero claro, es absurdo... De pronto, en lo que dura un parpadeo de ojos te esfumas y poco después te noto, en mí, giro la cabeza y te veo apoyado en mi hombro. Nunca me había pasado nada igual, desde entonces, me di cuenta de que éramos dos, dos en uno, y que por alguna razón, nunca me abandonarías.

Adrián Martínez Rodríguez dijo...

¡Personas! Ya veo aparecer la sombra de una multitud, proyectada en la pared de cal, y una brillante luz obtiene protagonismo en esta noche tan oscura. Siento mariposas en el estómago: una sensación de nervios y emoción. ¡No he perdido la esperanza!
Cada vez la luz se hace más y más intensa, y empiezo oler a pólvora y carbón. Sí, es una multitud de personas, parece que la calidez de volver a ver gente como yo ha derretido el frío hielo que abrasaba mis huesos. Aún no me han visto, he de acercarme a ellos y... ¿pero qué ven mis ojos?
Hostigan al búho con una violencia bárbara, disparando flechas y con las horcas, entre gritos, pero ninguna le impacta. No, ni si quiera le roza. Aún no me han visto, pero siento como el ave me observa, siento sus ojos con mucha intensidad. Tanta que siento el corazón oprimido, me está tratando de decir algo, pero esto es tan intenso que tengo que sentarme en el suelo, mareado. La multitud se ha girado y me observan. Todos han dejado de acosar al ave, y musitan algo, algo que yo no puedo percibir, en el débil estado en el que me encuentro. Se acercan, ¡se acercan! Sus figuras siguen siendo las de humanos, personas racionales, pero no... su voluntad está corrompida.
Intento huir yendo hacia atrás; no tengo fuerzas para levantarme y echar a correr. Vienen enfurecidos, y yo me he topado con la pared de cal. ¡Maldita sea la vez en que creí obtener esperanza gracias a esta pared, con la que me han acorralado! De repente, escucho el ulular del búho de nuevo. Pero ellos no, solo lo oigo yo: no con el oído, sino dentro, muy dentro de mí. Está en el árbol, observando la escena, precavido. Entonces, justo cuando alguien dice "¡Él es el verdadero brujo, nos ha estado vigilando todo este tiempo!" el tiempo parece pararse. Ya no siento nada de frío, ni el viento, ni los grillos, ni huelo a lluvia, ni hay noche. Solo un tenue haz de luz lunar proyectado en frente de mí. La multitud, parada, y yo, demasiado impresionado como para ni si quiera poder moverme. La rapaz, elegante, empieza a descender del árbol hacia mi, y mientras atraviesa la muchedumbre, empiezo a distinguir como empieza a cambiar. Se transforma, pero la gente me impide ver bien en qué, aunque mis pupilas parecen estar más dilatadas que nunca. Y allí estaba, una mujer de cabello negro azabache. Sus ojos color lima, resplandecientes por el efecto de la luz, se muestran compasivos, y siento su voz, impregnada por la sabiduría de cientos de años quizá:
<> Después de aquello, despierto en el mismo lugar, de día. No hay nadie. Emprendo de nuevo mi viaje, apoyado en un palo que encontré cerca, siempre hacia el Este. ¿Por qué? No lo sé. Aún desconozco mucho de esta nueva era. El Sol sigue saliendo por el Este, y supongo que si quiero entender todo esto, tengo que llegar al principio de todo. Ellos me tienen vigilado, los veo a mi alrededor: veo una sombra de un buitre describiendo círculos sobre la mía, en una zona que, al menos, yo la conocía como de clima mediterráneo; un tulipán solo "estirándose" hacia mi en un campo de girasoles, una liebre cruzándose por mi camino con los ojos de color amarillos, que me devuelve la mirada.
Esto no ha hecho más que empezar.

Eva María Martínez Fernández dijo...

"Tu eras el que siempre podrías observar cada uno de mis pasos, de mis actos buenos y malos, inclusive de mis pensamientos. Yo paso mis buenos momentos junto a ti, eres el único que me entiende, el único que me apoya, el único que me acompaña en todo momento."

Junto a la luz de la mañana,el búho comenzó a respirar el aire fresco de su queridísima estación, la primavera, en la que las plantas, comenzaban a crecer de nuevo, en la que los pajaros alzaban sus alas al viento, temperaturas perfectas..
Un día como todos estos, salimos a dar una pequeña vuelta por el centro de mi ciudad, observamos todo nuestro alrededor, incluso las tiendas,animales, plantas..
Por un instante lo perdí, no me lo creía, eso no podía ser verdad, pero verdaderamente lo fue, parecía ser que este había intentado posarse en uno de los tejados más comunes de los que este se posaba.
Yo, pensaba que en unos dias volvería, pero no fue así, pasaban los dias y este no aparecía, los dias y dias y más dias.
Intente buscarlo por todos lados, pero no lo localicé, uno de tantos vecinos, se dirigió hacia mi, me hizo varias preguntas, una de ellas trataba sobre que me ocurría, me comentó que me veía demasiado estresada, yo le respondí que había perdido un gran amigo, un amigo que si lo pierdo de verdad, yo no sere igual, este se puso demasiado nervioso, y cuidadosamente me pudo decir que se lo había encontrado él mismo en la carretera atropellado por un coche.
Yo me sentía en una nube, no sabía como reaccionar, me lo tomé con calma e intente no demostrar mi sufrimiento hacía los demás, yo sabía que había que había perdido un gran amigo de confianza, al que yo le contaba cada una de las cosas que me ocurrian a lo largo que pasaban los días, todavía no llego a asimilarlo, no creo que nunca me olvide de él, siempre será un animal, que para mi es mucho más que eso.

Cristina Munuera Moreno dijo...

Personas buscándote en la noche para poderte observar con atención, porque el era el único que sabia lo que ocurría.
Todos buscan con atención pero nada no ven nada, ya con pocos ánimos pensaban ya que le había ocurrido algo. De repente escucharon un ruido, que que fue reconocido. Por fin encontraron al búho.

Marta Martínez Zuheros dijo...

Búho tu que estas de noche en el mismo sitio mirando a tu alrededor.
Con silencio roto y triste, como si compartieses mi tristeza,extraño es cuando no te escucho en la noche oscura y silenciosa.El día que no te sienta presente te echare de menos.

Ana Martínez dijo...

Tu ulular, otra vez.
Búho tu que te encuentras en el silencio de la noche,echare de menos esos ojos brillantes y relucientes que me iluminan los pasos por cada camino.El día que no estés presente y no me guíes el camino, no sabré por donde caminar

Cristina García García dijo...

Con la aparición de las personas no encontraba al búho,de repente desapareció.Ya no estaban sus brillantes ojos amarillos observando todo el bosque con mirada penetrante.En ese momento mi cabeza se puso a pensar cosas mala muy malas.Que hacían esas personas en un bosque solitario,¿serian cazadores de búhos?,que seria de mi pobre búho..pero me di cuenta que era una pareja de adolescentes contando las estrellas.Mi búho no corría peligro.

José Luis Gutiérrez Sola dijo...

Búho que siempre estas en el mismo lugar, esperando que caiga el día y salir por la noche. Y todo por el motivo de verme con esos grandes ojos y así poder vigilarme, esperando el momento para poder protegerme.

Sergio Ballesta Cuevas dijo...

Tu ulular, otra vez.
Búho siempre estás en el mismo lugar en ese árbol precioso,brillante y resplandeciente para ver que personas, animales, insectos pasan por tu alrededor.Una noche pasé por ese árbol y no te vi, me pasé toda la noche buscándote entre la noche oscura y lobos correteando por ese lugar.Te encontré sobre las ramas de un arbusto muerto y las hormigas comiéndote.Me fui al árbol donde siempre estabas, lloré y me quedé desolado.

Álvaro Martínez Ruiz dijo...

Buhó que siempre estas en tu árbol espiando a toda la vecindad.Solo tu sabes lo que pasa en mi barrio los conflictos que hay por la noches,las peleas , los robos...Siempre miro por la ventana aves si te veo y nada nunca he podido verte pero me siento seguro por que se que estas hay .

Carlos Piña Merino dijo...

¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!
Me asomo a la ventana ,y veo a dos hombres con pasamontañas intentando entrar a la casa.Yo asustado me escondo rápidamente en mi armario,no oigo nada, hasta que después de estar escondido 12 minutos ,escucho el ruido de mi habitación totalmente a oscuras abrirse,y a cuatro siluetas moverse lentamente por mi habitación. Intento no hacer ningún movimiento para que no me oigan.Una silueta se acerca al armario,como si lo fuera a abrir, pero no lo hace ,cuando pensaba que se habían ido todos, salí sin darme cuenta de que uno de ellos se había quedado en la habitación,rápidamente salí corriendo por toda la casa ,buscando la puerta,pero los otros tres me cogieron ,y me pegaron una paliza.Después de eso no me acuerdo de nada, solo que en las noticias más tarde vi que esos ladrones habían sido encontrados muertos por un tiro en la cabeza y todo lo que me robaron me lo devolvió la policía.

Cristina Muñoz García dijo...

Búho que siempre estás en el mismo sitio,ahí te tiras las noches enteras, día tras día.
Desde hay observas lo que pasa a tu alrededor, con esos enormes ojos que tienes. Se me hará raro la noche que ya no escuche tus sonidos que haces en las noches oscuras, esa noche ya no estarás en ese lugar y no sé que pasará conmigo, estando ahí es como si compartieses tu tristeza con la mía y ninguno de los dos estamos solos.

Paco Ballesta Martinez dijo...

De pronto aparecieron las personas en busca de un búho muy antiguo y muy buscado por unos señores que se dedicaban a eso.De pronto el búho desapareció de ese bosque tan pequeño que había en el pueblo,los señores que iban en busca de ese búho se quedaron con las ganas de verlo pero de pronto unas de las personas vio a ese búho tirado en el suelo arañado y ensangrentado porque le había atacado un perro cuando intentaba comer el búho, el chico se callo y se lo llevo a su casa lo curo y ala semana el búho se recupero pero a los dos meses murió de una enfermedad

Miguel García Bárcenas dijo...

Tu ulular, otra vez.
Búho siempre en tu casa observando mi caminar, si me quieres vente conmigo y no lo dudes mas.Tu el único que me ve entre toda la oscuridad tu mi reflejo yo tu cristal, tus ojos me hechizan, son las dos únicas cosas que se ven en todo el bosque, son un reflejo de lo que yo deseo ver durante toda mi vida.Búho vente conmigo, búho no lo dudes mas, yo te haré feliz siempre y tu siempre me protegerás.

Lorena Expósito Ayuso dijo...

en una noche cálida siento todos los aromas del delicioso bosque, oigo suspiros y lágrimas al caer al suelo..puedo contemplar las risas, llantos,las voces dulces y amargas.Me siento fresco y ligero, me muevo de un lado para otro, unas veces contemplo más las cosas y otras paso corriendo como escapándome de mi mismo como si no hubiera mañana..se que aveces a la gente no le gusto porque le parezco demasiado frío, otras sienten como que no estoy vivo y otros se paran a respirarme como si fuera el último día de primavera...

Manuel Garzón dijo...

Es ese sonido ulurar el que me provoca escalofríos cuando estoy dando un paseo solo por la noche, y que además hace niebla.
Son tus ojos los que brillan en la oscura noche, que los miro y me recuerdan a naturaleza, o incluso miedo y escalofríos.
Y por último, tus alas, tan grandes, que cuando vuelas, pareces un ave mágica, irreal, impresionante...

Eneli Armenteros Fernández dijo...

Cuando el hermosos búho me observa todo se me olvida siento como si solo el y yo existiéramos y cada sonido que se escucha es como un molesto ruido...
cuando el maravilloso búho duerme por la mañana y se despierta por la noche para poder alimentarse es muy gratificante saber que no todos los seres vivos dormimos por la noche y estamos activos por la mañana...
el búho es un ser muy extraño para algunas personas porque sus ojos se clavan en ti como agujas en tu corazón pero para otros es mas cómodo escuchar ulular al búho que escuchar a otras personas...
otra vez escucho a personas... no oigo a ningún búho ulular...

Jorge Martínez Fernandez dijo...

Tu ulular, otra vez

Búho que siempre estas en el lugar de siempre,durante un tiempo y observas todo lo que pase por allí.Búho que siempre te veré porque siempre pasare por donde tu estas para verte

Sonia Toribio dijo...

Aquella noche tan oscura suena de nuevo tu ulular otra vez,es una sensación muy extraña pero me inspira.Vengo todas las noches de verano a escuchar tu ruido y un día de agosto me acercaba al bosque, era una noche clara, se veían las estrellas, me quedé esperando tu sonido y resulta que no apareció sin saber el porqué.Todas las noches voy a ese bosque para ver si te encuentro pero no sé dónde te has metido.Desde ese día no escuché tu sonido tan peculiar.Al terminar el verano fui por última vez para ver si te veía y me tumbé sobre la hierba ,cerré los ojos y me quedé un minuto en silencio y de repente sonó tu ulular ,una pequeña sonrisa salió de mi cara porque estaba tan contento de escuchar aquel ruido.Me fui de aquel lugar más feliz que nunca por saber que aunque sea por última vez escuché aquel extraño ruido y que seria mi ultimo día en escucharlo.

Ana Mª Córdoba Ramos dijo...

Son personas, te andan buscando, eres un misterio para toda ellas porque con tu mirada pones al descubierto todos su secretos.
Los incitas,les provocas que tendrás búho que tendrás...

Tomás López Araque dijo...

Que hablan en la calle, riendo, y se lo pasan bien cuando acaban de hablar se despiden y se van.
Cuando toda la calle esta en silencio y casi a oscuras se oye el ulular del búho.
No me asusto solo me que do mirándolo fascinado por los ojos que parecen soles sin pestañear ni sin parar de mirarme.
Al empezar el trayecto hacia mi casa a lo lejos se oye el ulular otra vez.
A acostarme en la cama seguía acordándome del ulular del búho de esa misma noche.Cuando pase por la noche del día siguiente no esta va el búho
en el mismo árbol sino que estaba en el árbol de enfrente.

Manuel Jesus Jurado dijo...

Sigo caminando y te oigo otra vez pero por ningún lado veo tus ojos. Vuelvo a caminar en esta noche tan fría asta que por fin veo tus ojos brillando en la noche oscura lastima que no vea tu cuerpo que solo puedo ver tus ojos y escucharte de vez en cuando pero me alegra saber que estas hay y me acompañar en esta noche oscura, fría y tan sola

José Luis Pulido López dijo...

Esas personas venían a por ti,te querían llevar con ellos,yo les dije no os lo llevéis es del árbol.Ellos viendo que yo estaba indispuesto a que te llevasen,se dieron la vuelta y se fueron,fui varias noches seguidas a verte para escuchar tu ulular y sentir esa armonía tan preciosa.A la noche siguiente volví para volver a escucharte de nuevo pero no te escuchaba y te busqué por todos los árboles por todos los rincones pero no te encontré.Al cabo de el rato divisé varias pisadas distintas y pensé en esas personas que vinieron a por ti,empecé a buscar tus pistas hasta que una noche te escuché,estabas en una jaula en la granja de esas personas y yo desesperado por vete así intenté buscar soluciones.
Pensé durante dos o tres días que hacer hasta que se me ocurrió una idea llamar a protección de animales para poder rescatarte y escucharte.La protectora fue y habló con las personas de la granja al final tuvieron que soltarte,esa noche estaba feliz de escucharte y verte.Y llegó ese día que a todo ser vivo llega que es la muerte,por lo menos te tengo en el pensamiento escuchando tu ulular en mi sueño,muchas gracias por esas noches búho muchas gracias por haber estado ahí.

Nicoleta Brinza dijo...

Tu ulular, otra vez.
Es como un canto para mis oídos, oírte ulular cada noche, a la misma hora. Cada mañana, que te contemplo por la venta, búho, tú mi compañero, tú mi amigo más sincero. El que siempre está ahí velando mis sueños,con esos grandes ojos verdes. Que haré yo si algún día ya no me duermo con tus ululares. Si algún día me levanto y ya no te encuentras posado en ese árbol. Ya son 81 años los míos, ya son 15 años arropado con tu melodía.

Dimka Dimova dijo...

Son personas, personas que vienen en busca mía. Personas que solo piensan de mí lo que les transmito, soledad,silencio,frialdad...
Personas que no entienden otras razones más que las suyas,personas que se extrañan al verme solo porque sea un búho. Quisiera poder contarles todas aquellas experiencias que vivo cada día de mi vida, contarles todas esas veces que he estado en el borde de la muerte.
Contarles lo bonito que se ve todo al estar a veinte metros sobre el suelo.

Juan Manuel Artero Nieves dijo...

El búho observa mi escondite con sus enormes ojos. Yo al pasar la gente me asusto mucho porque pienso que me pueden pisar y acabar con mi hermosa vida.Al caer la tarde veo como el búho se desplaza por el aire con sus grandes y gruesas alas de bello plumaje.En la aurora cuando aún casi todo el mundo duerme salgo en busca de algún alimento para poder vivir en ese escondrijo.Mientras yo casi me mato el búho duerme tan ricamente en la rama de su árbol favorito.El búho al caer la noche vuelve con su misma rutina.

Francisco Beltrán Rubira dijo...

Búho que estás siempre posado en la rama noches y noches que siempre me estás protegiendo de las pesadillas y que me haces compañía en las noches más oscuras para que no pase miedo.Búho que siempre me vigilas,que siempre está aquí parado y callado,atento a ver si pasa algo.

Manuel Aceituno Sampedro dijo...

Todas las noches paso por esta carretera y el búho siempre esta en el mismo árbol.Siempre que paso me paro a verlo, pero esta noche no era el búho lo que se oía era unas voces lejanas,me espero a ver lo que era, eran unos muchachos,me dieron mucho miedo y comencé a correr para mi casa.Me acosté y ala noche siguiente volví a pasar como todos los días por esa carretera,me pare a observar el búho,pero no estaba, fui a buscarlo pero por mas que andaba y las horas pasaban no lo encontraba me di por vencido,era ya muy tarde y me fui a mi casa a dormir.Al día siguiente no me quede muy convencido y al pasar por ese árbol mire para arriba y vi que no estaba,y al ir para mi casa mire a un lado de la carretera y vi al búho,pero estaba muerto,tenia un una herida de bala debajo del ala, me lo llevé debajo del árbol donde el solía pasar las noches y allí lo enterré.Semanas mas tarde descubrí que habían sido los muchachos que vi el otro día y al verlos supe que debía entregarlos a la justicia para que pagaran por lo que habían hecho a ese pobre búho.

Manoli Martínes Garrido dijo...

¡Son personas! ...
Buhó que todo lo ve, dime, que quieren de mi que quieren de la noche si la mas bella unión nos invade. Buhó, ¿porque la rompen con sus grotescos ruidos alejando toda tu calidez y templanza? Queriendo borrar este momento a cada paso, queriendo borrar la noche negra y queriendo borrar tu mirada dulce. Ya acaba la noche y alzas el vuelo ululando. y mientras me escondo para esperar otra noche más a tu lado, las personas sonríen al desvanecer la oscuridad que nos aisla unidos.

José Domingo Luque Lara dijo...

¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!. Que sueñan contigo en la madrugada ,ya que los confortas con tu alegre mirada.No necesitan nada excepto verte en sus sueños ya que eres lo único que hace que concilien su descanso.Un día cuando dormía no te encontré y me hiciste tener miedo en mi piel. Por qué fue, no lo sé ya que cuando te volví a ver me desperté.Al paso del tiempo te deje de ver ya que tu me ayudaste a dejar mi miedo atrás y no volverlo a sentir nunca más.

Alba Muñoz Navarro dijo...

Son esas personas. Esas personas que se ven de día, de noche. Son esas personas que quieren verte, oírte, incluso cogerte. Y tú que huyes de la gente. Te gusta la oscuridad, no quieres ver a nadie. Solos la luna, y tú. Pero esas personas, lo que no saben es que el día que tú, búho le faltes, van a echarte mucho de menos.

Virginia Villar dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!...
Búho tú que ves todo cuéntame, ¿Por qué llevan esos trapos sucios y estropeados?¿Por qué han llegado a esa situación?¿Se merecían realmente dormir en cualquier rincón oscuro y frío de esta solitaria ciudad, o es que fueron atrapados por las redes de la tentación? ¡OOH BÚHO CUÉNTAME! ¿Qué puedo yo hacer para que encaucen su vida y consigan el apoyo y perdón de Dios? Dimelo tú, Búho lindo que yo sola seré incapaz da alcanzar alguna conclusión.

Irene Ruiz Montero dijo...

Oigo sus pasos, seguros, rápidos y pesados.
Has dejado de ulular y ya solo se escuchan a las personas y su conversación lejana.
Corro tan rápido como me permiten mis pequeñas patitas. Si me descubren, probablemente muera esta noche. Sobretodo, si traen consigo a uno de esos humanos con falda y gritones que solo saben subirse a una silla mientras gritan para ahuyentarme.
Me quedo quieto un momento, aguanto hasta la respiración para evitar hacer ruido y escuchar retazos de la conversación de las personas.
-¿Estás seguro que es aquí?
-Anoche lo encontré aquí.
Te miré, búho, y tus grandes lunas brillantes mi miraron con interés. Aún no estaba muy seguro pero creía que hablaban de ti. O de mi.
Corrí todo lo que pude, escondiéndome tras cada mata de hierba que encontraba a mi paso.
De repente, se oyó una gran explosión.
Me giré para poder ver mejor lo que acababa de ocurrir. Miré arriba buscando tu tranquilizadora mirada. Pero ya no había nada en aquella fría rama.
Ya solo veía a aquellas gigantes personas recogiendo tu cuerpo inerte del suelo y llevándoselo consigo.
Unas diminutas lágrimas salieron de mis ojos, no tan grandes como los tuyos, búho.
Yo, más que nadie, echaría de menos tus brillantes y tranquilizadores ojos amarillos. Unos ojos, que no iban a volver a iluminar el bosque.

Maribel Rodríguez Gascón dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!
Me da un patatús. Despierto, y estoy con mi padre, en el lugar donde él se fue hace unos años. En ese momento veo cómo alguien se cae y se queda allí en el suelo, y cómo gente esconden sus palos y salen despavoridos.Pedo ver cómo una vieja pequeñita pide auxilio, viene la ambulancia. Puedo sentir lo que siente: una luz pequeña que viene y va. Puedo ver a alguien cercano. Puedo ver a Carlota en el hospital hablando con mi madre. Siento como si la luz de pronto se alejara. Cesan llantos. Siento que caigo en un sueño. Puedo oir a mi padre decir: ¡Ten más cuidado la próxima vez! ¡Te quedan dos vidas!

Irene De Pablo Gallego dijo...

Por fin he encontrado el camino de vuelta, dos días vagando por esta senda que parecía no tener final, dos noches donde el único acompañante que tenia era el sonido de aquel animal, que me vigilaba. Al fin encontré el camino de vuelta a mi casa donde no me sentiría ni una noche más vigilada por esas dos bolas amarillas que no paraban de ulular.

Manuela Martínez Cárdenas dijo...

Personas de carne y hueso.Humanos que se visten con colores muy llamativos que yo no podré ver nunca.
Tu ulular otra vez.
Quisiera ser como ellos,quisiera poder sentir lo que ellos sienten y hacer lo que ellos hacen.
Tu ulular otra vez.Yo, nada.
¡Qué vida tan mala que no ha sabido darme lo mismo que a esas personas!
No pido tanto, solo quiero ver.
Búho, préstame tus ojos aunque sea solo un momento, quiero ver todo lo que tu ves.
Tu ulular, otra vez. Yo, nada

Manuela Martínez Cárdenas dijo...

Personas de carne y hueso.Humanos que se visten con colores muy llamativos que yo no podré ver nunca.
Tu ulular otra vez.
Quisiera ser como ellos,quisiera poder sentir lo que ellos sienten y hacer lo que ellos hacen.
Tu ulular otra vez.Yo, nada.
¡Qué vida tan mala que no ha sabido darme lo mismo que a esas personas!
No pido tanto, solo quiero ver.
Búho, préstame tus ojos aunque sea solo un momento, quiero ver todo lo que tu ves.
Tu ulular, otra vez. Yo, nada

Sara Gutiérrez Ruiz dijo...

Sigue sumando baldosas,pero esa noche era distinta y el búho lo percibía notaba algo raro en el caminar del hombre no volvía como siempre pero en esta ocasión no solo era espiado por el búho si no por un coche que lo esperaba al otro lado de la calle y finalmente en hombre fue encontrado muerto debajo del árbol donde el búho estaba posado, el único testigo fue el búho.

Claudia dijo...

Tu ulular, otra vez.

Tú búho, que siempre estas en el mismo lugar noche tras noche, observando siempre todo lo que sucede a tu alrededor,que a la noche siguiente volví a pasar por esa carretera,me pare a observar el árbol donde siempre te encuentras y no estabas, fui a buscarte pero por mas que te buscaba y las horas pasaban no te encontraba y me di por vencida,era ya muy tarde y me fui a casa. Pero lo que si me quedó muy claro es que volverías, eso sí no sabía cuando pero yo tenía que volver a escuchar ese ulular de ti que tanto me gustaba.

Manuela Martínez Cárdenas dijo...

Es una vida diferente a la que tú,búho tienes.
Ellos pasan casi todos la noche en sus camas durmiendo mientras tú con esos dos ojos los velas.
Más quisiera alguno llegar a ser como tú.
Tener esa capacidad de poder ver todo.
Ser tan vigilante como tú.

Verónica Verdejo dijo...

Él me observa pero yo apenas puedo ver sus brillantes ojos. Sabe que no está solo. No se asusta porque sabe que no hay peligro. Dime si ves algo más, si lo que escuchan son personas de verdad. Búho tú que pareces ausente de todo pero todo los observas quita el silencio de la noche con tu ulular. Ya me conoces y sé que aullentarás cualquier peligro. Tus grandes ojos parecen linternas y lo puedes ver todo en la mas oscura noche.

Miriam Abou-Medlej Bueno dijo...

Caminando entre el bosque oscura veo dos alumbrantes luces, uno era claro y brillante mientras que en el otro era una luz tenue y frío. Más tarde se dirigen dos aves que son búhos, uno blanco y otro negro. Entre ellos se pelean y obtiene la victoria el búho blanco, se posa en mi hombro y me dirijo hacia la luz brillante que una vez que entre no volveré a salir nunca jamás.

Elena Chinchilla dijo...

Era una noche de niebla, los ruidos cada vez se escuchaban más cercanos, empecé a sentir miedo ya que solo tenía el ruido del búho a mi lado, no sabía como volver estaba lejos de casa.No recuerdo nada más desperté en lugar muy diferente y no sentía mi cuerpo.

Alina Stanciu dijo...

Eran personas que planeaban como pillar al búho porque hacia ruido por la noche y a la gente le molestaba.
Entonces cojo el búho y lo lleve en un sitio donde nadie podrá encontrarlo ni escucharlo porque nosotros siempre estaremos los dos juntos.

Estefanía Torres dijo...

Y vuelve. Vuelve el frío en tu siempre ulular maldito, la carretera se vuelve más oscura. Más oscuros tus ojos.Tus ojos se dilatan y dan la vuelta al mundo de la noche. La noche, esa cúpula de infinito trasmundo que me toma por banda y me traslada a mi sueños. Sueños que vagan en tu pardo aspecto y que rompen el sonido del silencio eterno de mis desgarros.
Búho, rota tu magia, por fin podré descansar de esa parte de mí que me deshace por completo. Por completo pensé en tus ojos de búho como en los míos propios, gracias. Gracias por irte.

Francisco José Vico Aguilera dijo...

Historia de un Búho

Como todos sabéis el búho por la mañana están durmiendo y por la noche se despiertan y se alimenta. Bueno, un día se metió ese búho por la noche, sucesivamente pero esa casa era de un cazador que todas las noches no podía dormir por ese maldito pajarraco. . Un día el cazador se fue al bosque para buscarlo como no lo encontraba tomó la mejor decisión ,cargárselos a todos entonces cada búho que pasaba por allí se lo cargaba.

Jesús Claramonte Ortega dijo...

El búho oyó el ruido de la gente y se asustó,se fue y con él también se fue mi única esperanza de salir de allí.
El búho era el único que me podia salvarme la vida avisando a alguien para que me sacara de aquel lugar en el que veía mi vida pasar y no podía hacer nada para impedirlo.
Intenté gritar todo lo fuerte que pude para intentar que esas personas me oyeran y me sacaran de alli,pero todo esfuerzo fue inútil y las personas pasaron de largo,entonces pensé que también se había ido mi vida en ese mismo instante y que mi final sería morir en ese lugar enfermo y solo.
Después de muchas lunas ya había perdido la noción del tiempo cuando de repente volvió a parecer el búho en ese lugar,me miró fijamente y me dí cuanta que esa mirada quería decir algo más.
Entonces volví a oir personas mientras el búho cantaba y cada vez se hacercaba más la gente al lugar en el que me encontraba,hasta que llegaron allí y me encontraron y me sacaron de aquel lugar. Yo pensaba que nunca saldría de allí pero sa´li y todo gracias al búho. Tiempo después todavía recuerdo al búho porque cuando llegó la gente,el búho salió volando y nunca más lo he vuelto a ver.
Finalmente todo acabó con un buen final y ahora puedo vivir tranquilo y feliz lo que me resta de vida.

jaime varjas huertas dijo...

Personas cuyo sonido de sus risas , me acercan más a ellas , en esta noche tan oscura , Búho tu ulular me permite al igual que las risas de aquellas personas desconocidas un calor interno que me impulsa ha continuar por esta nevada carretera con la esperanza de encontrarme con ellas , y saber que no sera esta noche oscura y nevada la ultima que me espere , pero de repente escucho de nuevo el silencio de la noche , pero Búho tu sigues guiando mi camino con tu dulce ulular , aunque mis piernas y mi cuerpo dicen basta nunca los encontraras mi mente y mi corazón dicen jamas te rendirás , Búho ahora tras un largo camino a pie cabizbajo me hallo porque has dejado de ulular pero mi gesto cambia de repente al escuchar más sonidos y risas y tras la terrible brisa poder visualizar una cabaña , gracias de verdad guardian de la noche.

Jesús Claramonte Ortega dijo...

Cuando oia las voces de esas personas,se me vinieron muchas cosas a la cabeza,de cuando yo era libre y no sabía aprovechar la vida.Pero por circunstancias de la vida me encontraba en ese sitio encerrado con la única compañía del búho.
En ese lugar pasaban los días y las horas muy lentamente pero un día ví al búho un poco extraño,no estaba como los demás dias.
De repente se fue del lugar y se perdío entre la noche.Pasaron muchos días hasta que volví a ver al búho pero me llevé una sorpresa cuando descubrí que esta vez no venía solo sino que venía con alguien.Cuando se posó en la ventana me dí cuenta de que ese alguien era una persona.
Con grandes sacrificios logró sacarme de allí y por fín pude probar de nuevo la libertad.
Resultó ser que el búho tenía dueño y fue a llamarlo para que me sacara de allí.
Gracias al búho hoy puedo estar libre y sobre todo gracias a aquel lugar hoy sé cuál es el verdadero significado de la vida.
Una cosa que nunca lograré perdonarme es que tuviera que suceder aquello para que descubriera le sentido de la vida.
Pero por suerte hoy vivo feliz con mi familia.
A menudo voy a ver al búho porque para mí él es mi mejor amigo.
Por eso solo me queda decir una cosa que me enseñó el suceso que me pasó,que lo más importante en la vida no somos nosotros sino la gente que nos rodea y debemos conservarla y quererla,entonces descubrireis el verdadero sentido de la vida.

jaime varjas huertas dijo...

Por favor te lo pido Búho no pares de ulular de esa forma tan dulce , ya que es la única que puede percatar ha aquellas personas de voz calmada mi situación actual , aun están muy distantes pero gracias a tu ulular Búho puedo escucharlas y sentir un poco de calor en mi emblanquecido cuerpo debido a la áspera nieva de la noche fría , cuyo calor se unió al asfalto de la carretera , Búho que me acoges bajo tu protección que no descansas hasta que alguna de esas personas puedan encontrarme , y ayudarme a entrar en calor y poder sacarme de ese horrible lugar apartado de la zona , no pares de ulular Búho mis sentidos empiezan a fallar y veo nuevas sombras , al despertar y verme en aquella iluminada y caldeada habitación supe que cumpliste tu promesa de no dejarme descansar en paz si tenía alguna posibilidad.

Carolina Merino López dijo...

Tras despertar de ese pequeño sueño tan especial.. En el que el búho y yo estabamos completamente solos en mitad de la oscura noche y el único sonido de tranquilidad era su ulular, pensé que estar solo es motivo de relajación, tranquilidad y despreocupación. Siempre me gustó tener un momento de estos en los que pensar y plantearme muchas cosas. Me encantaría poder tener otra preciosa ocasión con el búho y su gran ulular y desaparecer por un momento de este mundo.

Leticia González dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!....
Escondida,detrás del árbol donde posaba el búho percibí la discusión que mantenía esas dos personas... Todo eran voces y gritos, ya no se oía el ulular del búho,asustado solo observaba la discusión de esos dos extraños para él ..... De pronto, se hizo el silencio, ya no se sentía nada, solo el llanto de una joven que se encontraba junto al bordillo marcada por golpes... Los ojos espías amarillos del búho fueron testigo de lo ocurrido esa noche ...

Laura Lizana García dijo...

...Y no puedo ver quienes son porque mi ceguera me lo impide ni sé de dónde vienen, solo sé que mi instinto me lleva a pensar que algo malo me puede pasar. Vuelvo a escuchar voces y estoy segura de que ¡son hombres! que por lo que escucho hablar entre ellos no me está gustando nada. Oigo el ulular del búho y noto que estoy más tranquila pero por un momento porque a los pocos segundos estaba rodeada de hombres, no sé qué querían ni cuántos eran, solo podía escuchar sus voces y me querían hacer daño yo lloraba porque pensaba que podía morir esa misma noche. Estaba muy nerviosa pero volví a escuchar el sonido del ulular del búho y me calmé me deje llevar por el destino. Noté que me cogió alguno de ellos en brazos de una forma muy bruta y me hizo daño me metieron en el maletero de una coche y comenzaron a conducir por un camino muy largo y con baches. Tardamos mucho tiempo en parar a donde me quisieran llevar. Se detuvo el coche, me bajaron y me llevaron a empujones por un terreno muy arenoso, con muchas piedras tropezando todo el rato. Yo ya estaba muy nerviosa y rompí a llorar porque el ulular del búho que era lo único que me calmaba no lo estaba escucharlo y hacía ya tiempo que no lo sentía, como si el búho hubiese desaparecido. Los hombres empezaban a hablar de que me querían encarcelar. Entré en algún sitio se escuchaba el eco de sus voces, no sabía si era una casa, un palacio…se me pasó por la cabeza muchos lugares preciosos, pero yo, aunque no viera nada sabía que no sería así. Seguía andando y escuché voces de niñas adolescentes que por como hablaban se notaba que no estaban bien. Me pararon y me metieron en una especie de habitación era húmeda y fría tenía una ventana por donde entraba un rayo de luna que me permitía notar algo de claridad en mis ojos. Intenté hablar con las chicas y les pregunté sin parar de llorar en ningún momento que qué me iba a pasar, que por qué a niñas como nosotras nos hacían esto y ellas me dijeron que era para que los secuestradores se pudieran beneficiar de las pertenencias y de los dineros de nuestras familias pidiéndoles de todo ellos a cambio nos sacarían de aquí. Yo callé deje de hacer preguntas sabía que podía morir en aquella habitación no tenia madre, y mi padre nunca estaba en casa no quería saber nada de mí. Pasaron los días y yo cada vez estaba más débil podría morir tenía hambre y estaba sedienta. Una noche de madrugada noté por la ventana el crujir de la rama de una árbol y escuche de nuevo otra vez después de mucho tiempo el ¡ulular del búho! ¡me encontró! Sabía que era el que probablemente venia a despedirse de mi porque yo pronto iba a morir…

Noelia Navas Sequera dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!
Tu ulular, otra vez.
¿No te das cuenta de lo ignorantes que son? ni siquiera son capaces de escucharte, verte, no se sienten tan observados como yo al notar tú mínima presencia.
No te sientas mal Búho, tú me presencia me hace sentir bien, me siento protegida al saber que estás ahí, por algún árbol en medio del bosque protegiendo todo aquello que ves.
Tu ulular, otra vez.
No creas que no intento entender lo que me quieres decir cada vez que siento tu ulular, si las cosas van bien o mal.
No puedo hacer nada más, Búho con tan solo mirarme en la oscuridad ya me haces guiar hasta esos inmensos ojos amarillos que me llevarán a un mejor lugar.

Noelia Navas Sequera dijo...

Tu ulular, otra vez.
Y es que ya no sé lo que siento al escucharte. Al principio eras como un escalofrío que recorría mi cuerpo si más, tu ulular entraba en mi sin saber muy bien el porque...
Ahora, noche tras noche sigo aquí en mi ventana observándote, no sé que tienes, pero son esos ojos, sí, esos ojos amarillos que así estés lejos de donde me encuentro ellos me encuentran a mí.
Tu ulular, otra vez.
Creo que está vez me anuncia que te vas, que está a punto de salir el sol y no puedes seguir aquí, protegiéndome.
Tu ulular, otra vez.
Cada vez que lo escucho no sé si será el último, espero que no, mañana te esperaré una noche más en mi ventana, y yo sé que volverás...

Ana Belén Hidalgo dijo...

Por fin alguien me ha encontrado y voi a poder salir de esta fría noche y oscura en la que solo el buho sabía de él, ahora medio moribundo le pedía al buho que ululase fuerte para que aquellas personas lo vieran y pudieran ayudarle, el buho en silencio todo lo observaba bajo ese intenso frío. No sabía como hacer para que aquellas personas me viesen, mi única salvacion era aquel buho el cual me podía ayudar a escapar de esta oscura noche.. El buho ululo pero la personas no lo escuchaban. El buho que era como su protector ululó y ululó sin parar porque era como su protector hasta que aquella personas lo oyeron y vieron a aquel pobre desvanecido bajo el árbol de aquel buho protector. Esa persona tras varios días fue rescatada y al paso de los días cuando mejoró volvió a ese lugar, y el buho, su buho protector, estaba alli como cada noche... Esa persona volvió a ir todas y cada una de las noches a oir el cálido y penetrante canto del buho el cual le salvo la vida.

Almudena Hidalgo dijo...

El buho al oir el ruido y ver a tantas personas salio volando mientras ulolaba fuerte sin parar por miedo a que le hicieran daño. El hombre al cual no le quedaban fuerzas para seguir adelante se reposo sobre la base del árbol y muy tristemente empezó a derramar lagrimas en aquella fría y oscura noche porque sabía que aquel buho era el único capaz de ayudarle a salir de allí.. El hombre empezó ha desesperarse y él mismo se habia convencido de que ese era su fin. Seguía oyendo a personas alo lejos pero no le quedaban fuerzas para alzar la voz, y de repente, volvió el buho.. Él miro con los ojos entre abiertos y pensó que era su única salvacion. El buho empezó ha ulolar sin parar y las personas por el simple hecho de curiosidad fueron ha ver que era eso y gracias a ello vieron a aquel pobre ombre debajo del árbol desvanecido.. El hombre sabia que habia salvado su vida gracias a aquel buho y se prometió asi mismo que nunca lo olvidaria.

María Atienza Munuera dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!
¡Qué hago! Todo se complica ¡No puede ser! ¿Dónde esconderme? Encuentro un sitio lo bastante apto para esconderme. Demasiado sufrimiento para que todo se termine aquí. Solo un poco más, era lo que necesitaba para que este sufrimiento llegara a su fin y volviera la felicidad. Solo búho sabia de mi presencia, pero sé que como este tiempo que hemos estado juntos el me ayudaría, con su presencia, con su mirada. Por suerte, esas personas pasan sin percibir nada. Salgo de mi escondite. Un día, un día y todo terminaría.

Paola Ravojc Gavilán dijo...

¿Me estarán buscando? llevo tres años desaparecido y ahora no puedo permitir que me descubran y con ello el tesoro tan preciado que llevo guardando todo este tiempo. Pero, ¿qué hacen aquí? ¿cómo es posible que después de aquella catástrofe hayan sobrevivido? estaba convencido de que era el único habitante que quedaba en el planeta pero al verlos y más sabiendo que son humanos tengo que hacer lo posible para que no me vean porque y, ¿si me quieren atrapar para lograr que me reproduzca? no lo puedo permitir!! así que me esconderé en este árbol hasta que se marchen. A la mañana siguiente cuando me desperté salí para comprobar que se habían marchado y cuál fue mi sorpresa al darme cuenta de que estaba en el jardín donde había vivido durante toda mi vida pero, ¿cómo es posible? no entendía nada, ¿todo esto ha sido un sueño? pensando en aquella situación tan extraña volví a quedarme dormido, ¿cuál sería el sueño que me deparaba? Aquel búho jamás pudo volver a contarlo ya que no volvería a despertarse.

Cristina Pérez Rodríguez dijo...

Detrás de cada nube, de cada monte, de cada copa, de cada rama hay búhos en la noche. Se esconden en el humo de las pipas. Se alimentan de malentendidos y estrellas de neón. En la oscuridad se pueden confundir lo mismo con esas cenizas que con sus sombras.Con los faros gemelos de sus ojos recorren parsimoniosamente las aguas de la noche. Y conversan con el viento. Sollozan con la lluvia. Se callan con el sol.

Nerea Lozano Moreno dijo...

Era una noche oscura en la que todo el mundo se encontraba en la calle,había gran ruido de personas.El buho al oir todo ese murmullo se asustó y echó a volar,pero se chocó con un árbol,entonces el pobre buho se dañó un ala.
A la mañana siguiente el chico encontró al buho malherido,lo cogió entre sus brazos tapandole la cabeza para que la luz del sol o dañara sus brillantes ojos.
Él lo llevó a una clinica donde fue atendido tras varios dias el buho empezó a recuperar el movimiento de su ala entonces el doctor ye l chico decidieron llevarlo a su bosque.
Al soltarlo el buho comenzó a volar y desapareció entre los álamos tras vario minutos volvió urulando y revoloteando como agradecimiento a su nuevo amigo.

Sonia Pérez dijo...

Tu ulular, otra vez...como cada noche estás, subido a esa rama con tus ojos grandes y negros como la noche, en los que despiertan misterios tan grandes como los de la luna, esos que miras fijamente y no consigues ver mas allá de ellos, que ese ulular no desaparezca nunca porque eso sería pensar en que ya no estas velando por nosotros

Teresa de Haro Estepa dijo...

Tu ulular, otra vez.
Esta vez el ruido era diferente, todo era diferente, parecía como si alguien hubiera descubierto a mi querido amigo. Eran dos o tres personas, escondido entre los arbustos no pude verlos bien, pero buscaban entre las ramas, buscaban a mi pequeño amigo, aquel que tantas noches había acompañado mi soledad. Pero él astuto como él solo, estaba a mi lado escondido entre la maleza. Fiel amigo siempre.

Germán Mena dijo...

Tu ulular, otra vez.

Ese ulular que parece nacer de la misma noche que a mí me mata. Ese sonido lleno de frío y calor. Ese ulular salvaje y solitario que anuncia en silencio el invierno, ese invierno que anuncia mi soledad y mi condena.

Ese silencio que nace de tus dos ojos amarillos.

Sonia Gómez López dijo...

Son personas frías y escalofriantes que quieren dañar mi cuerpo de color negro brillante.
Tu ulular otra vez...
Con las personas hay niños que intentan jugar conmigo,¡ya no sé dónde esconderme! Búho espántalos por favor, necesito llegar a mi hogar que mi mujer me va a dar unos pequeños escarabajos peloteros.

El búho al percibir con sus dos enormes lunas amarillas esto, con su gran vuelo y sus ululares fuertes ayudó a su amigo.

José Manuel ALonso González dijo...

Tu ulular me hace sentir vivo en esta silencio trágico en esta noche de tempestad. Es tu aliento que me hace seguir para adelante, me despiertas cada noche para hacerme sentir que no estoy solo que tu sigues ahí pase lo que pase

Cristina Relaño Sánchez. dijo...


Tu ulular, otra vez.

Estás en casa, y es de noche, y apagas la última luz. Qué extraño: de pronto todo desaparece.

Cristina Relaño Sánchez. dijo...


Tu ulular, otra vez...
Es ya de madrugada. En el ático, la vecina se deja mecer, anclada a su butaca, por las imágenes del televisor. El volumen del noticiario se cuela entre las persianas de los pisos. Un perro aúlla a la oscuridad. Ha sido el primero en vencer la muerte.

Cristina Relaño Sánchez. dijo...


El camello había pasado ya la mitad de su cuerpo por el ojo de una aguja cuando dijo una mentira,tu ulular, otra vez...le crecieron algo más las dos jorobas y quedó allí atrapado para siempre.

Cristina Relaño Sánchez. dijo...


Tu ulular, otra vez.

Tras correr más de 40 km ininterrumpidos, Badú cayó al suelo desfallecido y sediento. Miró hacia atrás: los demás corredores eran aún puntos borrosos en la lejanía. Lo había conseguido. Era el primero en llegar al pozo de agua.

María Plaza dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas! Me acurruco junto a la sombra de un contenedor, no quiero que me vean,
su solo olor me trae recuerdos dolorosos que quisiera olvidar. Las personas han sido muy crueles conmigo, mi último dueño me
pegaba y apaleaba sin ningún motivo, tuve que huir y ahora vivo solo. Ya se han ido, vuelvo a respirar, prefiero la soledad y
la pobreza que vivir esclavizado y maltratado.

Saray Martínez López dijo...


Tu ulular, otra vez.
Dulce búho, tú que vagas solo por los al rededores de mi casa, que me vigilas hasta cuando duermo, sabiendo cada paso que doy y esos susto que me das cuando menos me lo espero, ya me he acostumbrado a tu rostro, a tu sonido cada noche, a que me observes y que estés pendiente de mi y yo de ti, cuando no lo haces siento que me falta algo eres como mi protector, el que cuando estoy mal viene y ululea otra vez y así me ayuda a ver las cosas desde otro punto de vista, que con tan poquito haces mucho y que eres esencial para mi con cada uno de los días que has estado hay has formado parte de mi vida y que cuando no estas tu ausencia se nota y duele, el no saber el donde andarás.

Susana Muñoz dijo...

Tu ulular, otra vez.

Búho que estas toda la noche pendiente de nosotros cuidándonos sin perder ojo y acechando a todas horas :¿no te cansas de la misma rutina? ¿algo importante debe formar parte de ti para estar toda la noche pendiente de esa familia? a lo que el búho le respondió : mi tarea es cuidar de esta familia y protegerla de todo mal ajeno que lo rodea ya que soy su guardián , esa es mi tarea asignada. el búho sin pensarlo se tiraba toda la noche seguida desvelado atento a todo.

María Plaza dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!

Aquí me tenéis a las cuatro de la madrugada buscando un lugar tranquilo para poder contemplar las estrellas sin más distracción que mis pensamientos. Tantos kilómetros recorridos para poder apartarme de esta ruidosa ciudad y de su egoísta y civilización y todo ha sido en balde. ¿Es tanto pedir un poquito de soledad?

Cristina Serra De Torres dijo...

Tu ulular, otra vez, como una canción que no puedes dejar de escuchar. Y aunque me aterra tu mirada fija hacia mí, se que sin ella no puedo vivir. Búho que me ayudas a respirar, a seguir, que me ayudas a calentar este frío anochecer.

Maria Muñoz dijo...

Tu ulular, gracias a él he salido de este bosque en el que me encontraba perdida desde hace días; gracias a él he encontrado la luz de este frondoso y siniestro bosque. Gracias a ti sigo viva.

Lorena P dijo...

huye búho, te están acechando, hay personas que te buscan.
Pero no había manera de espantarlo de su rama, tenia mirada lúgubre y triste,no podía dejarlo ahí , el me protege todas las noches debía estar con el cuando los cazadores llegasen y evitar lo que lo matasen.

Sergio Poyatos dijo...

Personas que me ignoran, nos ignoran, somos desechos para ellos, ¡tu y yo búho!
en esta selva de cemento, la calle vivimos, crecemos y morimos, los mendigos con los animales, los animales con los mendigos, juntos somos uno.

Tu ulular me ha vuelto a despertar búho, parece que me persigues, me observas, aunque no lo parezca me haces compañía, tal vez ni existas y este moribundo, tal vez búho, tal vez...

Marisa Bravo dijo...

Sumando baldosas, bajo a la carretera. Vuelvo a subir el bordillo y arrastro suavemente el costado por la áspera pared.
¡Oigo algo! No es la noche, ni el búho. ¡Son personas!
Tu ulular, otra vez, tras todo lo que ha pasado, desearía estar en tu piel. Poder volar libre y de nadie tener que depender.
Observo mi alrededor y solo veo cuánta soledad está concentrada en el sonido de tu continuo ulular.
Las personas llegan, tu, tu papel has cumplido ya, corre búho y busca otro lugar, tal vez otro como yo encuentre en ti algo en lo que confiar.

Marta Gómez Lujano dijo...

Tu ulular,otra vez.
Y otra vez tú,cuando los demonios de la soledad vienen a perseguirme esas dos impecables esferas los espantan,brillan,brillan en los días soleados y en las noches de penumbra aún más.
Sé que eres tú...yo también te hago compañía,esa compañía que nos hacíamos antes de que te marcharas por sorpresa,sin avisar.Para no volver,o volver pero no de la forma esperada,esta es tu segunda vida.

Ana Pérez Martínez dijo...

Búho que siempre esta en esa rama,con esos ojos que me iluminan al pasar,toda la noche permaneces ahí sin mover ninguna parte de tu cuerpo,si algún día no estuvieras,extrañaría tu presencia.a

Julia Sáez Gómez dijo...

Al fin encontre la salida.LLevo perdida en este oscuro y temeroso bosque mucho tiempo,nada mas que escuchando la brusca brisa y el sonido de tu ulular.Me senti muy melancolica y solitaria ya que por la noche solo veia brillar tus grandes ojos buho.Aora en casa sonrio junto a mi familia pero añoro tu ulular que me daba las buenas noches cada noche.

salva membrives dijo...

Tu ulular, otra vez.
Búho tu que ves la maldad de este mundo, tu que no puedes hacer nada, tu que crees que somos unos simples humanos igual que nosotros creemos que eres un simple animal, tu tan listo y astuto.

Dimka Dimova dijo...

Vida.

La vida sin el amor es un reto muy complicado por vivir pero es el sueño de cada persona digna de amar.

Dimka Dimova dijo...

Amor

Aquel cosquilleo que sientes al ver a esa persona especial es lo mejor de la vida. Soñar con aquella familia al lado suya y sonreír cada vez que lo recuerdas...

Dimka Dimova dijo...

Sueño.

Sigue soñando con aquello de poder estar a su lado algún día aunque él ni se lo imagine.

Inma Luque Valiente dijo...

Yo,asustado,me escondo tras unos matorrales que había en la misma acera.Las voces de aquellas personas cada vez se oían mas y mas cerca. Traían mucho jaleo y por lo que se veía venír de algún evento por su indumentaria. Mi miedo iba aumentando por temor a que me ocurriese algo. De pronto el búho que estaba situado justo encima de mi me hizo unos fuertes ruidos los cuales llamaron la atención de aquellas 7 personas las cuales se asustaron al verme allí. Ambas partes asustadas,decidí salir a pedir ayuda,me perdí,y las personas al verme en el estado que me encontraba no dudaron en ayudarme y acercarme a casa en la cual no volvería a pasar ese terrible frió. Dándome cuenta de que aquel búho,me salvo la vida.Por eso cada noche lo visito a la misma hora, y él , siempre esta allí esperándome.

Miguel Perez Morente dijo...

Personas que yo creí que solo pasaban por ahí.Pero al contrario,iban de mala fe y el búho allá en lo alto sin que nadie lo viera,les preparo una emboscada a esa gente tan terrible que ni ellos se la esperaban.Pronto volvió esa calma y paz a aquel lugar.

Almudena Marquez Labella dijo...

Búho que todas las noches te veo en el mismo lugar,observando todo lo que va pasando a tu alrededor.Oyes el silencio roto de tu tristeza.Él día que faltes yo no sé que será de mí.

Sandra Martínez del Río dijo...

Tu ulular otra vez.
Búho que siempre estas ahí no habrá noche que no estés observando lo que sucede en las calles oscura.El día que no estés ahí con tu sonido tan peculiar te echaré de menos

Emilio Sánchez dijo...

Buho,tus ojos grandes y brillantes que alumbran la triste noche,que observas todo lo que hay a tu alrededor,la noche en la que pase y no estés te extrañaré.El día que faltes ya no será lo mismo...

Andrea Extremera Torres dijo...

Personas que pasan por la vida sin mirar asu alrededor sin saber que es lo que ocure en su entorno, solo miran hacia delante.Personas que no saben valorar los pequellos detalles de la vida.
Búho que siempre estas observando cada momento de la noche.
Búho que con tus ojos iluminas la noche.

Andrea Extremera Torres dijo...

Personas que pasan por la vida sin mirar asu alrededor sin saber que es lo que ocure en su entorno, solo miran hacia delante.Personas que no saben valorar los pequellos detalles de la vida.
Búho que siempre estas observando cada momento de la noche.
Búho que con tus ojos iluminas la noche.

Alberto Cobo Lizana dijo...

Qué grande es el mundo cuando lo ves desde abajo!
Búho, sólo sabes mirar con esos ojos. Espías amarillos que dan luz como dos farolas, delatores entre la oscuridad de esta noche. Dos lunas amarillas que señalan entre las hojas del álamo blanco.
El búho, sus ojos y la noche negra.
Nadie podría saber de mí, excepto tú, búho. El único que me reconoce y me observa pasar como pasa el tiempo. Rompes dulcemente el silencio con tu ulular entrecortado y cálido. Atravieso la fría noche, que convierte mi respiración en una nube blancuzca, casi sólida, de vapor. Procuro inspirar mi propio vaho, pero es imposible. El calor de este mínimo cuerpo se pierde entre todo ese frío.
Tu ulular, otra vez. Una noche que hacia mucho frío , el búho se encontraba en el mismo árbol de siempre, con sis ojos muy grandes y amarillos. Solo se veían los ojos del búho en todo el bosque , yo andaba perdido aquella noche y gracias a los ojos del búho encontré un refugio donde estaba mirando el búho con sus grandes y amarillos ojos. A la mañana siguiente el búho seguía en el árbol pero ya no se veían sus ojos estaba durmiendo yo no lo moleste porque gracias a el encontré un refugio donde hospedarme esa noche de frío.

Miriam López Sánchez dijo...

El búho, sus ojos y la noche negra.


¡Qué grande es el mundo cuando lo ves desde abajo!
Búho, sólo sabes mirar con esos ojos. Espías amarillos que dan luz como dos farolas, delatores entre la oscuridad de esta noche. Dos lunas amarillas que señalan entre las hojas del álamo blanco.
El búho, sus ojos y la noche negra.
Nadie podría saber de mí, excepto tú, búho. El único que me reconoce y me observa pasar como pasa el tiempo. Rompes dulcemente el silencio con tu ulular entrecortado y cálido. Atravieso la fría noche, que convierte mi respiración en una nube blancuzca, casi sólida, de vapor. Procuro inspirar mi propio vaho, pero es imposible. El calor de este mínimo cuerpo se pierde entre todo ese frío.
Tu ulular, otra vez.
Al fin te encuentro , ya echaba de menos verte en el pollete de mi ventana mirándome fijamente.
Ya pensaba que te habías ido para no volver , tu que me ayudas en todo y me proteges , no se lo que haría sin verte una noche en mi ventana , espero que nunca pase esa desgracia. No te vallas nunca de mi lado.

Natalia Lara Sanabria dijo...

El búho, sus ojos y la noche negra.


¡Qué grande es el mundo cuando lo ves desde abajo!
Búho, sólo sabes mirar con esos ojos. Espías amarillos que dan luz como dos farolas, delatores entre la oscuridad de esta noche. Dos lunas amarillas que señalan entre las hojas del álamo blanco.
El búho, sus ojos y la noche negra.
Nadie podría saber de mí, excepto tú, búho. El único que me reconoce y me observa pasar como pasa el tiempo. Rompes dulcemente el silencio con tu ulular entrecortado y cálido. Atravieso la fría noche, que convierte mi respiración en una nube blancuzca, casi sólida, de vapor. Procuro inspirar mi propio vaho, pero es imposible. El calor de este mínimo cuerpo se pierde entre todo ese frío.
Tu ulular, otra vez.
Me sentiría tan triste si algún día por casualidad de la vida esos ojos tan grandes dejaran de mirarme por una noche.
Ojala y siempre tus ojos siempre me estén observando. Tu que todas las noches sin faltar as estado ahí durante varias horas. Nunca me faltes.