martes, 25 de septiembre de 2012

Continuará...


"No hay espectáculo más hermoso que la mirada de un niño que lee"

Günter Grass




Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...


169 comentarios:

Club de Lectura Jándula dijo...

¡Bienvenidos!

Os echábamos de menos...

Paquito Perea dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Ésta niña hacía todo lo posible para entender cualquier cosa que pasaba a su alrededor, hasta que un día vio que el mundo no era como ella pensaba. Ella pensaba que el mundo era un mundo lleno de felicidad en el que no tenia que preocuparse por nada, pero era todo lo contrario. Sus preocupaciones empezaron aparecer cuando vio a su madre cada vez mas débil y yendo continuamente al hospital. La niña entristeció cuando se enteró de que su madre murió.

Luis Daniel Expósito Nieves dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida y para ello se fijo la meta de leerse todos los libros que pudiese, por lo que fue a la gran biblioteca que había en su país en la que se guardaban todos los libros existentes. Al cabo de los años consiguió leerse todos los libros que había allí y decidió marcharse pero al salir descubrió con horror que faltaba un libro de aquella biblioteca. En ese momento no supo que hacer y se dio cuenta de que leer todos esos libros le habían enseñado muchas cosas importantes excepto esa y entonces se dio cuenta que el mundo la había pillado desprevenida.

Ana Lorenzo Arenas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...y así evitar problemas, para poder ser feliz.A esta niña le interesaba todo tipo de libros, para así saber de todo en general.Solía ir todos los días a la biblioteca a ver libros que podían interesarle, para leerlos próximamente. Su tema favorito de lectura era las novelas de amor, con las que se emocionaba muy a menudo, por las historias que narran de desamor, muerte,etc.Era una chica muy humilde y sensata.

Víctor Casado Cárdenas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Por ello su único afán era leer y leer buscando respuestas a sus preguntas. Leía cualquier tipo de libro relacionado con la verdad. Está niña tenía una gran preocupación que era buscar respuesta sobre sus gustos, porque no concordaban con lo de aquella época. Ella quería saber porque siempre le pareció Julia,su amiga, algo más que una simple amiga.
Al mirar a su alrededor solo veía parejas de hombres y mujeres, y en el colegio al hablar de este tema en religión solo oía que era pecado, algo inconcebible, algo ilógico la unión de un hombre con otro hombre o una mujer con otra mujer. Entonces la pequeña al observar y escuchar esto, solo buscaba en sus libros y se refugiaba en ellos, pero tampoco obtenía ninguna conclusión. La niña creció y se convirtió en una mujer, una mujer engañada y casada con 2 hijos. Nunca dijo nada y vivió reprimida e infeliz, engañandose a ella y a los de su alrededor. Al final de todo ella murió llevandosé consigo el secreto al nicho, pero lo que ella no sabía es que su amiguita, tenia sentimientos parecidos y que su amiga Julia también buscaba una señal para expresarse.

Alba Sanabria Moyano, 2ºD dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Ella quería encontrar la felicidad, preguntaba a todos como ser feliz y llegar a la plenitud total de alegría. Todos le contaban lo que les hacía felices a ellos, familia, amistades, dinero, amor, salud.. Entonces la niña pensó que consiguiendo aquellos aspectos lograría entender el mundo, pero acabó descubriendo que en la vida la felicidad te la da algunos momentos especiales, por lo que no eres feliz constantemente sino en saltos en el tiempo..

Ángel Sánchez Lorente dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Esta niña se llamaba Virginia, tenia sobre unos 12 años y le gustaba leer, esta lo que más leía era cuentos populares y fábulas.
Virginia era muy curiosa, todas sus curiosidades se la preguntaba a sus padres, que estos le respondían lo mismo:
-Ya lo aprenderás.
Por eso ella se evadía de la realidad leyendo cuentos infantiles, estos se lo enseñaron casi todo sobre la vida.
Su vida era de la casa ala escuela y de la escuela ala casa, cuando esta llegaba a su casa se encerraba en su cuarto, cerraba la puerta y se ponía con sus cuentos. A veces la niña ni comía.
Virginia de tanto leer cuentos y evadirse de la realidad esta se obsesiono con los cuentos y se volvió loca, Virginia murió sola a los 67 años.

Mercedes Expósito Higueras dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...tenia diez años y se llamaba Rocío, era una niña muy inteligente y en la escuela siempre sacacaba buenas notas. Todos los días se leía su libro llamado El mundo para ti. Rocío creció y se sacó una carrera, todo le iba bien hasta que poco a poco cuando era mas mayor iba perdiendo la cabeza. Se volvió loca, toda la vida leyendo libros y no se dio cuenta que vivía en un mundo imaginario.

Virginia García Contreras dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida por lo que empezó a buscar información en varios libros los cuales eran de ideas diferentes.
Decidió ir a casa de un conocido que tenía gran variedad de libros relacionados con el mundo.
Este que era sabio intentó explicarle que leer le ayudaría a entender el mundo, pero no del todo, que era algo que no podría solucionar con los libros, si no a base de lecciones.
La niña algo confusa se dirigía a casa sin entender lo que el sabio le quería decir, pero a lo largo del camino le fueron pasando una serie de cosas las cuales hicieron que comprendiera lo que el conocido le quería explicar, que era darse cuenta que en experiencias de la vida lo entendería todo poco a poco.

Eloísa Correas Pérez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Entonces, un buen día, en la clase de
Geografía de su instituto, descubrió el mapa del mundo que la fascinó. Decidió pues que quería conocer el mundo de principio a fin. Quería crecer sabiendo todo lo que el mundo esconde, todas y cada una de sus culturas y costumbres. A la semana siguiente logró convencer a sus padres para dar la vuelta al mundo. Ese mismo verano, la chica y su familia comenzaron el viaje de sus vidas. Recorrieron la mayoría de los países del planeta, y tanto le gustó y quedó tan impresionada, que al regreso de sus vacaciones escribió un libro recordando los maravillosos días que había pasado junto a su familia, cumpliendo su sueño.

Cristina Pérez Rodríguez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa, para que este no la cogiera desprevenida...
Así es como surgió su historia, pues tan inmensas eran sus ganas de aprender y a tal punto llegó su obsesión que pasaba las horas en un escritorio a la tenue luz de una vela. Aprendió historia, lengua, matemáticas, física, libros de aventuras, de terror..., era un auténtico coco lleno de sabiduría.
Su problema llegó cuando se dio cuenta de que sus manos comenzaron a ofrecer arrguas, su piel se volvió frágil y su pelo de color blanco, entonces comprendió que había desaprovechado su vida, que tenía que haber dedicado tiempo a los pequeños detalles que son los que nos hacen grandes día a día.

Rosa María Mañas Migal dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Entonces decidió comenzar a leer y a leer para saber más sobre todo lo que la rodeaba, ella era inteligente y creía saberlo todo pero había una cosa que nunca podría llegar a comprender por más que leyera sobre ello... no sabía nada del amor, hasta que un día se quedó prendada de un muchacho que vio en el metro, sabía que no lo volvería a ver, que no iban a encontrarse más por simple casualidad y por fin, también supo lo que era el amor y aunque sólo por un momento, le encantó sentirlo pese a no estar preparada para ello como ella quería estarlo. Fue cuando comprendió que no todo se puede aprender en los libros...

Mª Ángeles dijo...

¡Cuánto tiempo!
La entrada es preciosa, y la música de "Ponyo" me ha recordado la maravillosa película.
¡Bienvenidos de nuevo!

Un abrazo

Jesús Lozano dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Ella era una ilusionista veía todo de un color diferente a como el mundo era en realidad. Ella en su casa vivía rodeada de un buen ambiente hasta que llegado un día del colegio y vio a su madre con un ojo amoratado y llorando . Acto seguido se acerco a la madre preocupándose de su estado ya que la veía muy triste . Su madre le explico que su padre llego a casa bastante bebido y le pego . Al llegar su padre a casa después de que hubiera sucedido eso , se encontró a la policía en casa se lo llevaron detenido , y la niña que era una ilusionista pensó que si hubiera seguido esta situación en su casa hubiera acabado con la muerte de su madre

Melanie Jiménez Martínez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
A ella lo que le gustaba ante todo era leer y aprender cosas nuevas cada día, por su inteligencia y su astucia, escribió grandes relatos que conmocionaban a las gentes que lo leían. Con el paso del tiempo, llegó a escribir varios libros y fue muy popular en su ciudad. Era admirada pero también criticada a causa de la gran envidia que producía en otros autores debido a su gran éxito.

Ana Cristina Verdejo Martínez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Intentaba informarse de todos los temas existentes, lo que era imposible. Leyó libros, vió películas, documentales...todo aquello con lo que pudiese aprender, lo hacía. Esta niña no llegó a descubrir lo que es la diversión, los amigos, la familia, la vida. Tan aferrada estaba a la enseñanza que no disfrutó de sus años de juventud, de todas las locuras que se pueden hacer con los amigos... No todo en la vida es aprender, hay que disfrutar, improvisar, arriesgar.

Manuel Jesús Relaño España dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida,era huérfana y no tenía unos padres que la educasen, entonces quería saber todos los conocimientos que pudiese, ser más lista que nadie. Pero esa curiosidad, le hizo ser prepotente y avara, nadie del pueblo quería relacionarse con ella puesto que acabaría riéndose de todos. La niña se acabó viendo sola, no tenía a nadie y acabó comprendiendo que aunque tenía mucha sabiduría, su arrogancia y prepotencia le hizo quedarse con la peor compañía que podría tener una persona, la soledad...

LUCAS POLO CAÑIZARES dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Pero un día,un acontecimiento que ni ella se esperaba le cambio la vida de una manera radical. Esta chica llamada Sonia un día salió de su casa para ir al instituto y en el camino de vuelta a su casa esta se entretuvo y se le echo el tiempo encima hasta que llego la noche. De vuelta a su casa un hombre de temprana edad le pregunto que a donde se dirigía esta le respondió con voz temerosa :
-De vuelta a casa.
El hombre sin dudarlo cogió a Sonia y la llevo hacia su coche que lo tenia aparcado a escasos metros la metió en su coche y la secuestro. Unas pocas horas después llamo el secuestrador a los padres donde pidió un rescate de mucho dinero los padres lo hicieron y la niña volvió a su casa después de todo ese calvario

Antonio Peña Delgado dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... era una niña judía que vivía durante la Segunda Guerra Mundial.
Un día los nazis llegaron y se llevaron a su familia y a ella a un campo de concentración. La niña por su corta edad estaba confusa y asustada porque no sabia donde la llevaban junto con su familia. Estuvo allí un tiempo y se encariñó con las personas que vivían allí. Un día vio como amigos suyos se iban y no volvian hasta 1 día despues ella fue con ellos y murió.

Álvaro Sánchez Gómez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... era tan curiosa que quería saberlo todo y sobre todo para así evitar tener que pillar las cosas desprevenida y finalmente esa capacidad de que saber y saber para evitar un tipo de sorpresa poco agradable que al final lo consiguió, era una chica poco aguantable ya que nadie quería estar cerca de ella.

Raúl Domínguez García dijo...

Desesperada e impaciente por descubrir todo aquello que aún se escondía ante sus ojos, cogió con la propia inocencia de la infancia el primer libro que encontró en la biblioteca de su abuelo, y con sumo cuidado lo abrió como si se tratase de una obra filosófica antiquísima, tratándose simplemente de un cuento. En cuanto lo abrió, dos mariposas salieron del tomo, lo que hizo que la pequeña se sobresaltase. Con el tiempo supo que ambos seres hablaban, lo cual no impidió que la niña tomase confianza de dos amigas que le enseñarían todo lo que quería saber del mundo.

Jose Manuel Cardeñas Chica dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Ésta hacía todo lo posible por entender sobre lo que le rodeaba.Pero la niña perdió a su familia por lo que debía explorar sola todo lo que le fascinaba. Poco a poco iba viendo que todo no era tan bueno como lo imaginaba por lo que su ilusión por la vida era cada vez mas pequeña. Pero un día decidió cambiar la sociedad en la que vivía, empezó a relacionarse con los demás y a luchar por una mejor vida. Ésta volvió a recobrar su ilusión por la vida trabajando en todo aquello que le gustaba: cambiar el mundo a mejor.

María Atienza Munuera dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Siempre que le surgía cualquier pregunta iba a su abuelo el cual conseguía aumentar el interés de la niña por saber más y más. Pero su abuelo murió y esto hizo que la chica no tuviera el ánimo de seguir. Pasados los años, encontró entre trastos el diario de su abuelo y descubrió todo aquello con lo que este soñaba ver y admirar. Por lo que continuó con el afán de su abuelo. Cogió la mochila y comenzó a viajar y a descubrir todo aquello que el mundo le podía ofrecer.

Leticia Gónzalez Clemente dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida …. La niña comenzó a leer cuentos para buscar respuestas a cosas que quería entender y saciar su curiosidad, pero su curiosidad era tal que empezó a creer que todo lo que les pasaba a sus personajes de los cuentos que estaba leyendo, le iba a pasar a ella y que nunca iba a ser feliz. Estaba tan tristes y desolada que corrió a los brazos de sus madre y entre lágrimas le dijo que no quería ser mayor y que nunca iba a tener un príncipe azul ni iba a vivir en castillos dónde siempre habían brujas o ogros.....Su madre viéndola tan desolada la consoló y le dijo ya tendrás tiempo de todo...
Pasó el tiempo y esa niña tan curiosa y alocada se convirtió en una muchacha lista y responsable. Se dio cuenta de que en esta etapa de juventud no existía tiempo para la imaginación y la curiosidad.

Alejandro Ruiz Zamora dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.La niña tenia muchisima prisa por hacerse mayor y poder entender el mundo como era, porque ella pensaba que haciéndose mayor conseguiría poder entenderlo y así no la pillaría desprevenida. Por lo tanto, la niña dejó de hacer cosas que debían hacer las niñas de su edad y empezó a hacer cosas que no le correspondían. Ya no jugaba con muñecas, con sus amigas...
Pasó el tiempo y la niña que creía ser una mujer se convirtió en una mujer de verdad. Ya había cumplido su mayoría de edad y era mayor. La niña hecha mujer seguía sin entender el mundo, esto le llevó a reflexionar que sólo había perdido el tiempo y su infancia porque el mundo jamás lo lograría entender.

Virginia Villar. dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Ella era el amor de mi vida,astuta e ingeniosa aunque un tanto nerviosa,la inocencia estaba reflejada en su mirada.¿Su mayor afición? Leer,su ansia por saber era insaciable.Devoraba las páginas más extrañas de los libros más sobrecogedores,llegando al punto de pensar ser protagonista de dichos relatos que la conmocionaban.Esa niña encantadora desapareció, vencida no por el mundo al cual quería entender sino por otro mucho más abstracto(el de los libros) que la hizo enloquecer.

Cristina Sánchez Mena dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Por curiosa decidió encontrar respuestas a todas las preguntas.Empezó con averiguar como había nacido su principio y porque estaba en este mundo.Buscando en el desván de su abuelo encontró fotos de el y de su abuela los dos fallecidos entonces,descubrió que todo no tiene repuesta pues hay que vivir la vida sin preocuparse por nada ya que tarde o temprano todo tiene un fin.Y dejo la curiosidad aparte para empezar a vivir su vida la que sin duda seria única y sus abuelos estarían orgullosos de como la iba ha aprovechar

Paola Ravojc Gavilán dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida…
Desde muy temprana edad esta niña solo se preocupa por leer todo tipo de libros desde novelas hasta enciclopedias con el único objetivo de llegar a aprender tanto que pudiese dar respuesta a las preguntas que cualquier persona se pudiese plantear.
Fue creciendo y su único interés en la vida era aprender más y más, no se preocupaba por otra cosa que no estuviese relacionado con la lectura. Pensaba que el mundo que había fuera de los libros no merecía la pena por lo que ni siquiera se preocupaba en salir o tener amigos, se pasaba todo el día en casa leyendo.
Llegó el momento en que esta niña se convirtió en anciana y no fue hasta esta época cuando se le empezaron a ocurrir preguntas a las que sus libros no podían dar explicación como por ejemplo,¿ qué es el amor, qué sería de sus amigos de la infancia a los cuáles nunca había vuelto a ver…? Y un sin fin de preguntas a las cuáles no pudo encontrar respuesta porque ya era demasiado tarde y fue entonces cuando comprendió que no toda la sabiduría se encuentra en los libros, la vida puede llegar a darte muchas lecciones de las cuales se aprende mucho pero que tienes que estar ahí para vivir y disfrutar de cada momento, porque arrepentirse de no haber hecho algo en la vida no va a hacer retroceder el tiempo.

Sara Boukrouna Garcia dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... muchas veces había oído que leer te hace mas inteligente. Así que decidió leer y leer todos los libros que pudiera siempre que les enseñase algo, leyó infinidad de libros, de medicina, de física, de química, libros para aprender idiomas, de historia, de geografía, de filosofía, matemáticas, etc... Eran tantos los libros que tenia pensado leerse que no tuvo tiempo para salir, estaba todo el día metida en su casa leyendo. Llegó el día en que no le quedaba ni un libro sin leer y noto un cambio muy grande ¡ahora sabia de todos los temas! Ya nada le pillaría desprevenida. Así que llegó el día en el que salió a la calle para enseñarle a la gente lo sabia que se había vuelto, pero ¿cual fue su sorpresa?... después de todos aquellos años sin salir de su casa nadie se acordaba de ella, sus viejos amigos no la recordaban y ella tampoco los recordaba. Pero eso no le importo demasiado, podría acercarse a hablar con ellos y explicarle lo sucedido, el porque de tanto tiempo perdida. De nuevo algo le sorprendió... el haber estado tanto tiempo encerrada en su casa había echo que se olvidara de como se hablaba con la gente, no le venia a la cabeza ningún tema, probo con varias personas pero no funciono nada de lo que hizo. Estaba claro que el mundo le había vuelto a pillar desprevenida.

Álvaro Toril Rayo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida..
Esta niña creia que en el mundo todo era perfecto.. donde todo era fácil, bonito,donde no habia grandes preocupaciones.. Esto fue así hasta que un día se fijo en su hermana mayor, que vivia independiente, cuando ésta no podia mantener a su hija pequeña y a la vez llevar al dia todas sus deudas debido a la mala situacon económica del país, la hermana de esta niña tuvo que dejar su casa y de nuevo volver a casa de sus padres. Fue en este momento cuando la niña se dio cuenta de lo complicado que era la vida.. pasando por una gran pena al ver la situación de su hermana y sobrina.

Nerea Aranda Díaz dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... La niña pensaba que ella podía cambiar el mundo y empezó a leer cosas sobre él. Empezó a darse cuenta que el mundo era muy complicado, nunca sabía por donde debía ir. Hasta que le ocurrió una cosa... Al llevar tanto tiempo sin salir de casa, por estar leyendo todo el día sus amigos se olvidaron de ella. Desde aquel momento se dio cuenta de que el mundo no podía cambiar que siempre la cogía desprevenida.

Irene Ruiz García. dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Su primera meta durante su infancia era aquella,sumergirse en el mundo de sus libros, aquellos libros que le hacían reír y llorar, amar y odiar, aquellos libros que 20 años después, en el día de hoy, le han enseñado a ver el mundo como es, un lugar lleno de maldad, imaginación y ansia, ansia por aprender, por saber como es el mundo. Aquella niña, ahora es una mujer, una mujer, que ha entendido el mundo, a través de una afición, de algo que ama, leer.

Carlos Piña Merino dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Ésta niña era muy curiosa y siempre que veía algo iba a ver que era, un día en la calle vió a unos hombre muy extraños, ella los siguió, cuando los hombres se dieron cuenta que les seguía, la raptaron, la niña no paraba de gritar, cuando llegaron a la casa de los secuestradores, para que dejara de gritar la mataron, al día siguiente sus padres la encontraron muerta en mitad de la calle.

Miguel García Bárcenas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Un día le surgió un problema suficientemente importante como para darse cuenta de que la vida no era como ella pensaba, su padre se fue a trabajar al extranjero , ella no tenía madre y su abuela estaba enferma.Al día siguiente su padre se fue a Alemania a trabajar , ella como siempre tubo que ir a la escuela, pero cuando estaba dando clase la llamaron desde la casa de su abuela diciendo que su abuela estaba enferma incluso que podía morir. La niña fue hacia el medico donde estaba su abuela y el medico le dijo a la niña que necesitaba la compañía de un adulto para realizar la operación que necesitaba su abuela, su padre estaba en Alemania y ella no tenía a nadie. La niña llamó a su padre y el padre volvió de nuevo a España para que le pudieran realizar la operación a la abuela. Finalmente la operaron y la abuela se salvó y su padre encontró trabajo en su ciudad y nunca más volvieron a dejar a la niña sola.

Carlos Camacho dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...Se tiraba todas las tardes en la calle con sus amigas,que no eran la mejor influencia para la niña ya que era solo una adolescente.ella se creía que se iba a comer el mundo en dos días.
Ya se dio cuenta que no era tal como se lo imaginaba,ya que ella a sus padres le pedía mucho dinero para ropa y cosas con las que podía dar envidia a sus amigas y amigos.pero un día el padre dio una noticia a su familia en casa a la hora de comer,el dijo lo siento pero me han dejado parado y a la niña ya no le podían comprar sus caprichos tontos que tenía.La niña al fin fue como una niña normal como todas y dejo de gastar todo ese dinero en tonterías y muy feliz vivió su vida.

Salva Membrives dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... ,ella creía saberlo todo sobre los caballos y creía que el mundo no la pillaría por sorpresa ante una emergencia que tuviera, pasaba horas y horas viendo como tenia que cuidarlos, montarlos etc... un día un caballo le pego una patada y ella no sabia porque se la pego, no sabia que había echo mal para que el caballo se hubiera puesto así. Ella por fin se dio cuenta que el mundo es un misterio y que nunca iba a saber mas que el mundo.

Sergio Ballesta Cuevas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... que empezó a enteder el mundo pero le resultaba más difícil de lo que ella creía, despues de ello le surgió un trabajo de doctora para ella era muy duro porque no sabía como iba aquello y además veía como tenía que curar a gente cada dos por tres y también veía como iba muriendo gente enferma y ella decía que era su culpa pero no era así,ella intentaba salvarlas y curarlas hasta que un día, desafortunadamente la enferma era su hermana tenía una hemorragía pulmonar.llegó el día de la operación y no pudieron salvarla ella empezó a llorar y se puso muy triste.

Marta Gómez Lujano dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
quería ser sorprendida,quería meterse dentro de los libros entender la vida como si de un simple acertijo se tratase.
Si,tenía las paredes de su habitación repletas de estanterías con miles de libros...ella creía que si leía a todas horas sería capaz de llegar a entender alguna vez la vida, como una niña ilusa que mientras maduraba se daba cuenta de que no era tan fácil como esperaba. La vida no se podía llegar a entender nunca pero cuando se dio cuenta ya era tarde. La vida es demasiado corta, no le había dado tiempo a cumplir su sueño, y sus mejores años ya habían pasado,para no volver.

José Luis Gutiérrez Sola dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Un día se fue de picnic y comiendo le llamó la atención una casa abandonada en ruinas.
Después de comer fue como las balas hacia la casa y se encontró una madriguera negra,negra como la noche.
Ella empezó a esperar haber que salia de ayi.Estuvo toda la tarde sentada y esperando,cuando de repente se levanto y empezó a escarbar cuando cayo la tarde salio un conejo de entre los últimos huecos de la madriguera y se dio cuenta de que esa coneja estaba protegiendo a su cría.
Esa noche volviendo se dio cuenta de el amor que una madre te puede dar.

alvaro perez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no lo cogiera desprevenida...
Esta niña era muy diferente para todos/as alumnos de su instituto porque venia de otro país, ellos no paraban de reírse de ella al saber que no dominaba el idioma totalmente ,sólo sabia lo básico, no paraban de insultarla.Un día se acerco una niña y intento hablar con ella para ser su amiga y compañera de clase, al principio estaba como muy rara porque nunca había tenido una amiga.La niña le dijo de ir por la tarde al parque y conocer a más gente al principio no quería pero al paso del rato termino diciéndole que si.Quedaron alas 6 en el parque san juan y cuando llego estaba su amiga con mucha más gente y todos los chicos del grupo se quedaron mirándola de una manera exagerada. Al día siguiente en la escuela su amiga le dijo que los chicos le habían preguntado mucho por ella y su amiga termino molesta porque le pregunto el chico que le gustaba a ella , empezó ha hablar con ese chico y empezaron a juntarse y no le dijo nada a la amiga al paso del tiempo se entero y acabaron peleadas y ya no han vuelto a hablar nunca más.

Jesus Armenteros Moreno dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...pero un día se dio cuenta de que el libro solo era una historia irreal y fue haciendo su vida por su cuenta porque el libro definía otro mundo muy diferente al del libro porque estaba lleno de tristeza y problemas así que ella decidió tirar el libro y construir su vida por su cuenta y crear su propio libro de la verdadera vida en el mundo

jorge martínez fernandez dijo...

Érase una vez niña muy curiosa,que quería
entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida....
Éste niña quería aprender tanto del mundo
que un día iba desprevenida leyendo que sin querer se choco con un poste y se hizo daño,desde este día ella no leyó por la calle ,porque aprendió la lección y no quería chocar más y solo leía en su casa para no chocar más.

jose luis pulido lopez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida, esta niña era una muy inteligente que le gustaba mucho entender y aprender cosas nuevas así que decidió empezar a entender el mundo y saber como es la realidad por que ella temía en que su futuro no le fuese bien por algo y quería estar entendida de todo.Un día a esta niña le dijeron cosas sus amigos por ser así pero ellos no sabían que lo que hacía ella era muy buenos puesto que iba a ser una muy buena persona y ella le contó a sus amigos todo lo que estaba haciendo, estos amigos comprendieron la situación e hicieron lo mismo que ella.Pasaron los años y estos llegaron a ser personas de alto cargo y seguían manteniendo la relación y recordaban los viejos tiempos.

Manuel Garzon dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.... Era una niña que quería estudiar para un futuro sobre ser una profesora que queria estudiar sobre el fin de la humanidad, y ella lo que queria es saber lo que estaba pasando sobre la contaminacion y las fabricas, la contaminacion de los coches y todas sus causas sobre y para un futuro peor si estas maquinas siguen funcionando con tanta continuidad, y ella lo que quiere es estar preparada y estudiar algo sobre esos temas para intentar arreglarlo, y saber solucionarlo.Porque ella sabe que si todo sigue igual llegará un momento en lo que todo terminará para los seres humanos y la humanidad.Al final la niña se hizo grande, se dedico a eso pero se dio cuenta de que ella sola no podia hacer gran cosa, aunque lo intento.

Eneli Armenteros Fernández dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Siempre lo leía todo,pero su madre le dijo que no todo lo que leía era verdad,pero a ella le daba igual y siguió leyendo hasta que un día en un libro vío que decían que los niños venían de la cigüeña y entonces comprendió que su madre tenía razón.

Sonia Toribio Serrano dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...Érase una vez una niña que quería investigar que se tramaba su hermano.Un día el hermano salio de la casa y le pidió a su madre dinero, al salir él ,ella cogió el abrigo y se fue tras de el.Al doblar la esquina la niña lo perdió y no supo que se podría tramar su hermano,más tarde llego con una bolsa y corriendo la llevo a su cuarto.La niña como era tan tan curiosa fue a ver que era,pero el hermano cerro la puerta de su cuarto.El domingo de esa misma semana era el cumpleaños de su madre,y su hermano disimulado subió a su cuarto y cogió la bolsa,se lo dio a su madre y la niña ya supo que era y de porque su hermano se fue de esa manera el otro día.

Francisco beltran rubira dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Esta niña hacia cualquier cosa para entender al mundo pero un día ella comprendio de que el mundo no era como pensaba

José Domingo Luque Lara dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
No quería que le pasase lo mismo que a sus abuelos que no habían tenido la oportunidad de ir al colegio. Sus abuelos necesitaban siempre que alguien le ayudara a leer algun informe o algo por el estilo por eso ella se interesaba por todo lo que le enseñasen ya que no quería que nadie le engañara.Sus abuelos ya habían tenido mas de un problema por que una persona le habia hecho firmar un papel que no entendían pero gracias a dios no paso nada por eso yo no quiero ser engañada por nadie, ser lo suficientemente inteligente como para que no me pase nada por el estilo.

Alba Muñoz Navarro dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Vivía con su madre,no entendía el porqué marchó su padre hace un año y nunca volvió. Su madre le decía cada día una cosa diferente. Un día leyó un articulo en un periódico que la dejó muy confundida;el artículo trataba de que en el último año,muchas familias habían roto sus relaciones por culpa de la ambición. La niña llamada Natalia ,descubrió que la gente cada vez quería más y más,pedían más de lo que podían tener,no se cansaban de comprar cosas y pedir préstamos que jamás podrían devolver. Cansada de la vida,decidió coger de la mano a su madre y marchar a un pequeño pueblo,a la casa de campo de sus abuelos, donde no existían problemas,y menos aún problemas sobre el dinero.

Ana Mª Córdoba Ramos dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Le gustaba mucho leer,explorar,estudiar el campo,las flores,cómo comenzó la vida, quería entenderlo todo, el porqué de cada cosa.
Se pasaba todo el tiempo en su casita del árbol junto al corral de su casa vieja y descuidada,tanto que la gente de aquel pequeño pueblo marginaba a la niña y a su familia.
Hasta que un buen día su familia y ella se marcharon a otro lugar, a hacer sus vidas de nuevo como si no hubiera pasado nada para no crearle a la pequeña malos recuerdos de su infancia.

Nicoleta Brinza dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida..pero no todo era como ella pensaba, ella tenía asumido que ya todo lo sabia, pero no es así.Muy pronto se dará cuenta que no todo es de color de rosa, o sí. Nunca había experimentado un sentimiento y ese sentimiento era el "desamor". Un día como cualquier otro la niña se dirigía hacia el colegio. Cuando llego allí vio a todos sus amigas murmurar entre ellas. La niña curiosa se dirigió hacia ellas, con la intención de saber lo que pasaba.
-¿Qué está pasando Marta?
-¿No lo sabes aún?, acaba de venir un nuevo compañero y no es como otro cualquiera, le noto en la cara que es especial.
La niña sorprendida quiso conocerlo a todo costa, sin saber que en el momento que lo viera su vida iba a cambiar.
Se llamaba Gabriel, para ella desde el primer momento que le vio supo que iba a ser especial, y así fue, digamos que fue lo mejor de su vida.Pasó junto a él el mejor año de su vida,la niña sabía que tenía que aprovechar el tiempo, porque el tiempo es lo único que no volvía.El peor día de su vida fue aquel 14 de febrero, pensó que él iba a estar junto a ella en ese día tan especial.. pero nunca se imaginó que ese sería el día más odiado para ella.Nunca más volvió a saber de él. Y ahí se dio cuenta que no todo lo sabía, aunque prefería no haber sabido cómo era ese sentimiento.

Manuel Aceituno Sampedro dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Esta niña dedicaba todo su tiempo ala lectura era salir de la escuela y ponerse a leer,todo su tiempo era dedicado ala lectura asta que llego a bachillerato y no tenia tiempo para dedicarle ala lectura y tuvo que dejar de leer.

Dimka Dimova Vasileva dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...ella se planteó estudiar ,estudiar y estudiar pensando que todo se basaba en fórmulas y ejercicios.Hasta que un día le surgió algo imprevisto que no se basaba en estudios y no sabía como afrontarlo.Le pasaban muchas cosas a la vez...y se dio cuenta de que los problemas no solo se resuelven en matemáticas.

Manoli Martínez Garrido dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida..

Ella sentía que debía hacerlo, leerlo todo para entender la vida, puesto que veía cosas que no entendía y nadie le quería explicar.Vivía en un barrio difícil y sus compañeros tenían miedo de acercarse. Pasaron los años y fue comprendiendo sin ayuda de esos libros , pero, pese a todo sigue leyendo....

Miguel Perez Morente dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida..
Fue preguntando y recogiendo datos,de sus padres y abuelos,por que según ella al ser personas mayores la podrían ayudar mejor.Pero ella no se quedaba del todo conforme.Todo el mundo,le decía que aunque le explicaran ella no iba a lograr comprender puesto que era muy pequeña,y lo que ella pedía era muy complicado.Lo único que todos le pedían es que siguiera creciendo y haciéndose mayor,por que con lo único que conseguiría entender el mundo es teniendo un poco mas de sabiduría

Sonia Toribio dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... María vivía en un pueblo pequeñito de 5000 habitantes,para ir al colegio todos los días le llevaba su padre porque en aquel pueblo no había colegio.Como era un pueblo pequeño apenas había niños de su edad, esta niña le gustaba mucho curiosear cosas ,cerca de donde vivía había una casa abandonada.Un día la niña aprovechando el despiste de sus padres fue a ver que tenia esa casa,había un gran jardín repleto de flores y en el centro una casa en ruinas.Entro a la casa ,había una habitación llena de muñecas de porcelana.Al tocar una de las muñecas algo se movio, la niña corriendo se fue para su casa y desde entonces la niña no volvió a ser más curiosa.

Juan Manuel Artero Nieves dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Ella no quería que le pasara como a su padre que por causa del trabajo tubo que viajar a China,pero él no sabia hablar ese idioma. Entonces tubo que ponerse a estudiar lo mas rápido que pudo.Ella al darse cuenta de todo eso la niña empezó a estudiar dura porque así se desarollaría mejor en el futuro y le iria todo muy bien.Gracias a eso la chica cuando creció encontró trabajo fácilmente y vivió su vida en China

Marisa Bravo Mantas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida.
Siempre estaba metida en la biblioteca e investigaba libros que dudosamente llamarían la atención a los niños de su edad. Era tal su preocupación, que un día decidió seguir a sus padres para poder ver los problemas que se pueden presentar en un simple día de trabajo. Observó a su alrededor: gente con prisa, indiferente, fría... gente tranquila, charlando, disfrutando de un rato de relajación... gente pobre, gente rica... pero, ¿y ella? ¿qué hacía allí? ¿a qué se exponía?
El mundo corría sin preocupación y el tiempo seguía pasando, ella seguía allí, en esa calle, observando como todo y nada a la vez pasaba. Llegó la noche y sus padres al salir del trabajo la encontraron allí, desprevenida. Ella le explicó por qué se quedó allí, y ellos simplemente le explicaron que al nacer cada uno de nosotros somos un libro, en blanco, sin principio y, por supuesto, sin final, cada uno debemos escribir nuestra historia en él. Los capítulos buenos los tendremos que disfrutar, sin embargo los malos los deberemos asimilar, pues sin bien no hay mal, sin luz no hay oscuridad, y sin vida no hay ninguna historia que contar.

Nicoleta Brinza dijo...


Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Observaba siempre a su alrededor, palpaba todo lo que podía, almacenaba cualquier olor que podía su pequeña nariz blanca recibir. Vivía cada momento como si fuese el ultimo, guardando cualquier experiencia para ella misma.... y así pasaron los años... cada vez que una hoja caía de un árbol otoñal cumplía un año más...tantas hojas como años ya tenía la joven que cerca de su último día estaba. Ya con 83 años la joven curiosa amiga, ya con el pelo emblanquecido como si de una leve capa de nieve se tratase, observado el fuego, se dio cuenta que todos estos años de su vida de había dedicado solo a aprender, a saber más de la vida … tanto que olvido lo más importante… la amistad. Estaba sola… no tenia amigas… Iba a a morir en aquella silla de ruedas abandona. La última hoja del alto árbol de su casa estaba a punto de caer, cuando de un sobresalto la niña despertó en su cama con sus 12 años.

José Domingo Luque Lara dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
A esta le interesaba mucho la vida animal, pero sobre todo la vida de los animales marinos.
Su curiosidad era como podían vivir animales en zonas tan profundas del océano con las condiciones tan extremas que deben soportar esta clases de animales (poca luz,grandes presiones y temperaturas).
Ella quería descubrir la forma de adaptar al ser humano a esas condiciones, sin que fuese expuesto a la muerte, por si algún día le fuese necesario.
Esa era su fe, no pensaba en otra cosa,a cualquier hora,minuto o segundo.
Pensaba que si lo conseguía podía encontrar nuevas cosas que pudiesen veneficiar su forma de vida, curar algunas enfermedades que ahora ni se piensa que puedan ser reparables

jaime varjas huertas dijo...

Èrase una vez una niña muy curiosa que quería entender el mundo a toda costa para que éste no lo la cogiera desprevenida...Ella era una gran atleta y entrenaba duro cada día , no para tener mejor aspecto , no para ser la mejor , ella solo quería desconectar del mundo , un día después de su entrenamiento semanal , sus amigos le preguntaron si le importaría jugar con ellos un partido e fútbol porque , un chico del equipo había enfermado , ella les dijo que si , y porque pensaba que se relajaría el duro entrenamiento de la semana y hacer mas deporte , pero en la segunda parte del partido , la niña callo desplomada y se la llevaron al hospital , el médico les dijo a sus padres que había sufrido una lesión interna causada por culpa del sobre entrenamiento , los médicos le dijeron a sus padres que había una pequeña posibilidad de que la niña de solo 15 años de poder hacer deporte , después de 2 años de fisioterapeutas y de pruebas médicas la niña se recupero y podía volver a practicar deporte con el asombro de muchos , después de decirle que era casi imposible , y la niña comprendió que el mundo no es siempre un camino de rosas y que la vida te pondra duras pruebas por el camino y que solo tu elijes si pueden contigo o no .

Cristina Muñoz García dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida...Su sueño era ser veterinaria.Le encantaba saber cosas sobre animales y sobre todo descubrir su forma de vivir,le fascinaba los perros, sobre todo su forma de vida.Ella quería superarse y ser una de las mejores veterinarias.Se lo propuso y así lo consiguió.

jaime varjas huertas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenia...Ella tenía una pasión era la moto , y su sueño era ser alguna vez una campeona en un mundo dominado por los hombres , su padre la llevaba todas las tardes a un circuito cerca de su ciudad ,ella empezó en el mundo de la moto a muy temprana edad a los 4 años , en el circuito un manager se fijo en ella y al año siguiendo corrió en el cev de su país al quedar en 3 posición al año siguiente fue al mundial de moto3 , por sorpresa de todos gano muchas carreras y en la última carrera estaba igualada a puntos con un chico , en la primera posición del mundial , en la carrera iba bien pero a falta de 3 vueltas y cuando podía ser la primera mujer y novata en ganar el mundial se fue al suelo , y tras felicitar de forma deportiva al campeón comprendió que tu puedes golpear fuerte al mundo pero eso no importa sino , como soportas los golpes que te da el mundo .

Anónimo dijo...

Jesús Claramonte Ortega dijo ....
Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa,para que éste no la cogiera desprevenida y así ser la mejor en todo.Un día tuvo un examén en su colegio y aunque habia estudiado mucho,no fue la primera y un compañero suyo la superó en la nota,y esta se puso triste pero entonces su compañero la vio afectada.Eso no significa nada porque lo más importante para una persona es su forma de ser y no ser la mejor en todo.Entonces en ese momento ella se dió cuenta de que lo más importante en la vida es ser una buena persona y ya nunca más se enfadó porque un compañero suyo la hubiera superado sino que se sobreponía e intentaba hacerlo mejor la próxima ver.

Anónimo dijo...

Jesús Claramonte Ortega dijo ....
Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida porque aunque era una niña,ella estaba impaciente por aprender de las vivencias de la vida.Pasado un tiempo tuvo una mala experiencia para la edad que tenía y entonces llegó a la conclusión de que no se puede aprender deprisa sobre las cosas sino ir aprendiendo cada cosa a su tiempo.Es mejor aprender siempre de los momentos de adversidad para ser una buena niña y en el futuro una buena mujer.

Ana Isabel Carmona González dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa ,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Ya que su padré le enseñó que la lectura era un mundo maravilloso con el que aprender cosas nuevas y descubrir los pequeños secretos del mundo , con las palabras que su padre le solía decir la pequeña empezó a sentir una gran pasión por la lectura y por cada cosa que se escondiera detrás de cada palabra de las hojas de esos libros q solía leer...Con el tiempo esa niña pasó a ser una gran mujer y se dió cuenta de que lo único que habia hecho en su vida habia sido cegarse en la lectura ,y que ahora creía más en las historias de esos libros de amor,ficción,aventuras...que en las historias de la vida real .Aunque a ella eso no le importaba ,lo que le importaba era que había aprendido lo suficiente como para ser felíz y su felicidad había sido leer y seguír los savios consejos que le dió su padre .

Inma navas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida....Un bonito día de primavera decidió hacer un viaje para conocer el mundo e informarse de noticias,costumbres y culturas de otros países,en este viaje estuvo durante 5 años.Y cuando de nuevo regreso a casa se dio cuenta de que el mundo no lo entendería ni ella ni nadie porque es muy dificil.

Almudena Hidalgo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida,era una niña gemela junto a su hermana Ainoa que tenía Síndrome de Down, y quería entender como se podía nacer con esa enfermedad, y aún siendo gemela de ella no haberle ocurrido lo mismo.Quería saber como vencer o curar esa enfermedad, pero se dió cuenta con el tiempo de que no había manera de curar, solo mejorar un poco con terápias o actividades.Así su hermana Tatiana se tiró su vida dedicada a Ainoa ayudandole en todo.

Ana Belén Hidalgo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida,era una niña de 13 años que no sabía de donde venía ni nada,porque era adoptada,ella empezó a preguntar y a buscar,quería saber quien eran sus padres y si tenía hermanos,pero tenía miedo de que su familia biológica la rechazaran o si algunos de ellos hubiese muerto,al poco tiempo despues de tanto buscar se enteró de que tenía un hermano mayor,ella le preguntó por sus padres y él le dijo que sus padres fallecieron en un accidente de tráfico.

Nerea Lozano Moreno dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida...
Esa curiodad hacía qe cada sábado cogiera su mochila vieja,su botella de agua y caminara hacia el bosque porque en él se allaban plantas y animales muy extraños para ella.Un día vió una mariposa tan bella que llamó su atención y se alejó intentando cogerla hasta adentrarse en el bosque cuando se dió cuenta ya había anochecido y no sabia volver a casa,empezó a escuchar ruidos extraños y a tener cada vez mas miedo y cuando estaba a punto de llorar escuchó la voz de su madre llamandola,echó a correr hacia la voz y la abrazó muy fuerte.Su madre la abrazó con dulzura y le preguntó:
¿por qué te has alejado tanto?
y ella le respondió:
porque ví una mariposa.
Su madre le dijo:no puedes ser tan curiosa porque solo tienes 5 años y eres muy pequeña para andar sola por el bosque.
Y desde ese momento la niña comprendió que no podía descubrir el mundo a tan corta edad.

Maria Muñoz dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la giera desprevenida.... Esta niña desde muy pequeña siempre le había gustado la música, pero en su familia estaba prohibido escuchar música, así que ella se las ingeniaba para escapar de su casa hacia la casa del viejo del pueblo el cual en su juventud fue músico. La pequeña iba día tras día a la casa de este hombre para que le enseñara entender y componer música. Hasta que un día la hermana mayor de la pequeña, que ya se sospechaba algo, la siguió y la vio entrar en la casa de este señor; corriendo la hermana fue a contárselo a sus padres; cuando la pequeña regresó tenía en la puerta de su casa sus maletas con todas sus cosas y en lo mas profundo del jardín una gran hoguera en la sus padres estaba quemando todas sus fotos y los recuerdos de cuando era pequeña; ella se acercó y su padre le dijo:-Vete ya no eres mi hija,vete.- La pequeña se marchó, el anciano del pueblo la acogió en su casa y le enseñó y la crió como a una hija; con los años la pequeña niña de ojos azules creció y se convirtió en una gran cantante y compositora; regresó al pueblo donde nació para agradecerle al anciano todo lo que le había enseñado, a llegar el anciano le contó que sus padres y su hermana habían muerto y que habían dejado a una niña recién nacida para que ella la cuidara. FIN

paco ballesta martinez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida..pero un día se entero del fallecimiento de su padre entonces la niña estuvo unas semanas sin salir de su casa,sin ir ala escuela, sin comunicarse con sus amigas..entonces la niña sentía que no era lo mismo la vida sin su padre entonces la niña se echo una amiga en la escuela para que no se sintiera sola y se le olvidara lo que había sufrido en el pasado.

Mª José Esteban Collado dijo...


Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Empezó a leer libros, muchos libros, se descuidó y por descuidarse se olvidó de vivir, porque el mundo está para disfrutarlo y eso no se lo enseñaron los libros. Hasta que un día dejó de leer. Por un momento levantó la mirada de ese libro y esbozó una pequeña sonrisa, miró a su alrededor y lo entendió todo. Porque no todas las respuestas están en los libros.

Carolina Merino López dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. La niña viendo todas las desgracias que le sucedía a la gente de su alrededor, decidió, a toda costa, estar siempre preparada para cualquier cosa que pudiera pasarle y que le causara sufrimiento. Pero un día, esta joven niña sufrió la enfermedad de su mama, una enfermedad muy grave, que a pesar de todo lo que ella había estado preparando para crear un escudo ante todas las cosas malas que le pudiera pasar, esto no fue capaz de evitarlo. La madre de la joven murió y fue cuando la niña se dio cuenta de que por mucho que intentara estar siempre alerta, había cosas inesperadas que no podrían ser previstas y que la vida ponía en su camino, porque solo con esas cosas, ella se haría cada vez más fuerte.

Inma Luque Valiente. dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida… Decidió informarse sobre todo lo que tuviera que ver con el mundo. Después de miles documentales, reportajes y libros infinitivos. Pero el mundo le cogió desprevenida y se dio cuenta de que había perdido su vida en encontrar las respuestas y que no era feliz. Aprendió que no hay que saberlo todo para poder ser feliz.

Noelia Navas Sequera dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida…
Ella andaba por la calle siempre fijándose en el más mínimo detalle, sin hacer caso a quien le acompañase, mirando continuamente lo que pasaba su alrededor.
Procuraba darle mayor importancia al comportamiento que las personas mayores tomaban ante ciertos hechos ya que la daba importancia a estas actitudes por su mayor experiencia a los largo de sus vidas, este mundo se le venía abajo al ver las noticias de televisión donde los provocadores de guerras y crisis económicas eran manipuladas por personas mayores.

Manuel Aceituno Sampedro dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Un día decidió hablar y preguntar a personas que hubiesen vivido muchas historias.Que mejor que preguntar a su abuelo,para que le contara como era el mundo en su época.
Despues consulto con su padre,haciendo la misma pregunta.
Llegando a la conclusión de que este mundo no tiene remedio.

Sandra Martínez del Río dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida un día tras el fallecimiento de un familiar ella se dio cuenta de que la vida no es tan bonita como dicen que hay momentos felices y momentos tristes que hay que vivir cada momento como si fuera el último y que hay que aprovechar cada momento con las personas a las que quieres desde ese día ella ha seguido siendo igual de curiosa y descubriendo muchas mas cosas.

Borja Castro dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida un día la niña enfermo y los médicos no encontraban su enfermedad. Como era tan curiosa fue por todas las bibliotecas para buscar información sobre su enfermedad. Al final encontró la enfermedad a tiempo para poder curarse.

Manoli Millan Collado dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no lo cogiera desprevenida, la niña solo pensaba en hacerse mayor, es decir, lo que le podía pasar en su futuro, ella quería cambiar muchas cosas al hacerse mayor, un día se fue a un parque al lado de su casa y su padre que pasaba por allí se paró, ya que le parecía bastante raro verla allí tan solitaria un día bastante lluvioso. Ella decía que quería ser mayor y tener unos pensamientos como los de sus padres y su hermano mayor, su padre le dijo que con la edad que ella tenía no se podía estar pensando eso, que ella tenía que disfrutar de su edad conforme vallan pasando los años y que tenía estudiar y jugar con sus muñecos y con el tiempo la vida le irá cambiando. Ella se fue tan contenta a su casa por lo que su padre le había dicho y a partir de ahí ella nunca volvió a pensar nada más relacionado con eso, se puso a jugar con sus muñecos y sus amiguitos/as

Ana Martinez dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida…Una noche la niña salió a la calle y empezó a hacerse una pregunta detrás de otra pensado en muchas dudas que ella tenía ante la vida y a las cuales no le encontraba respuesta y después de un tiempo así, empezó a preguntar a sus padres y hermanos mayores, para ver si le daban las respuestas a sus dudas y sus padres lo único que le respondieron fue que era solo una niña para estar pensando en el futuro, y lo que debía de hacer era olvidarse de esas preguntas que tanto le preocupaban y ser feliz.

Mati Ramirez dijo...

46Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
La niña comenzó a ir todos los días a la biblioteca a leer todo tipo de libros, poco a poco fue entendiendo cosas sobre la vida, pero nunca estaba satisfecha, le quedaban dudas, cosas que en los libros no se explicaban, entonces comprendió que cada persona ve el mundo de una manera, que lo que para unos es algo bueno, para otros no es nada, entonces se dio cuenta de que el mundo no puede entenderse leyendo libros, si no con las experiencias que cada persona tiene en su vida.

Almudena Marquez Labella dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida..Esta niña la cual siempre estaba riendo, veia en su casa que a pesar de que su padre y su madre no estaban pasando por un gran momento economico siempre estaban sonriendo y pasandolo bien en casa. La niña ablaba con su madre y le decia que no se preocuparan que pronto encontrarian trabajo. Su madre mientras estaba en casa le enseñaba como habia que ser en la vida, y la niña aprendio muchisimo. De esta forma la niña fue un ejemplo en el colegio y en la vida, y finalmente su madre y su padre despues de enseñar tanto a su hija, encontraron trabajo.

Mila Coco dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Y para entender el mundo, qué mejor profesión que la del periodismo. Entrevistas, artículos, columnas de opinión, crónicas, pero lo más interesante de todo: el periodismo de investigación. Recorrer los profundos y oscuros túneles que banqueros, políticos y ejecutivos quieren mantener oculto. Fue tal la curiosidad de la niña (ya no tan niña, sino periodista) que lo descubrió todo. Así, a los "guardianes" de los oscuros túneles no les quedó otro remedio que resignarse y desaparecer del mapa.

Cristina Pérez Rodríguez dijo...

Günter Grass es un escritor y artista alemán. Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y el Premio Nobel de Literatura en 1999.
Estudió en la Academia de Artes de Düsseldorf y en la Academia de Bellas Artes de Berlín. Empezó escribiendo teatro como "Tío, tío y Los malos cocineros" (1961) en estas obras teatrales de Grass no fueron tan bien acogidas. Su primera novela, "El tambor de hojalata" (1959) obtuvo un enorme éxito.
En sus novelas se mezclan de una forma nada convencional el realismo, lo macabro, la fantasía y el simbolismo, todo al servicio del tema de la culpabilidad colectiva.

-No se ven cadáveres. Sólo coordenadas vacilantes e impactos que parecen certeros. Es como un juego de niños…

-Claro, porque la CNN tiene los derechos de pantalla de esta guerra, y de la próxima, y de la siguiente…

-Sin embargo, se ven campos de petróleo en llamas…

-Porque de lo que se trata es del petróleo, sólo del petróleo…

-Eso lo saben hasta los chicos que hay en las calles. Escuelas enteras se han vaciado y los alumnos se dirigen, en su mayoría sin los maestros, hacia Hamburgo, Berlín, Hanover…

He elegido este fragmento ya que hace referencia a los años posteriores a la caída del Muro de Berlín, ya que supuso un gran paso para la unificación del pueblo alemán.

Ángel Sánchez Lorente dijo...

Yo me he fijado en un poema de Günter Grass, llamado payaso en Agosto;
Este poema refleja la depresión que este tuvo tras reconocer que él había estado en las SS en su juventud. Fue muy criticada. Esta la obra la hizo ya que este se sentía solo y se refugio en la poesía, de aquí esta obra.
Este es un fragmento de la poesía que el escribió.
finalmente llovió.
Chaparrones repentinos borraron
lo que estaba como signo arañado en la arena.


Como si quisiera cantar para dormirme,
la mujer, a mi lado, recitaba
los nombres de los amigos, una vez y otra,
y yo los iba repitiendo.

La promesa de ella era
que todo iría bien o mejor;
pero sólo cambiaba el tiempo.

Víctor Casado Cárdenas dijo...

Günter Grass (1927 - hoy) es un alemán, famoso escritor y novelista, y tuvo sus grandes momentos como político. Siendo novelista se le condecoró con el galardón al Premio Príncipe de Asturias de Letras en 1999 y con su mayor logro en su carrera que fue el premio Nobel de Literatura en el mismo año.
Este ilustre escribió varias obras de teatro, pero fue más destacado por su novelas, la cual, su primera novela fue "El tambor de hojalata" (1959). Tras su éxito con esta novela empezó una carrera de logros para él.
En sus novelas se mezclan el realismo, lo macabro, la fantasía y el simbolismo.

No puedo elegir un fragmento de la obra, porque es muy difícil ya que todas sus partes son destacables, así que me quedo con la obra entera "Pelando la Cebolla", porque narra de una u otra forma la vida tan intensa que vivió este autor desde su trabajo como minero sobre los escombros de aquella Alemania de posguerra, hasta su exilio en París.

Mercedes Expósito dijo...

-Günter Grass (1927) es un escritor y artista casubo alemán, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1999 y el Premio Nobel de Literatura en el mismo año. Son múltiples sus compromisos en los campos del arte, la cultura, la política y los derechos humanos. Las primeras obras que escribió fueron unas piezas dramáticas, Tío, tío y Los malos cocineros (1961) que no tuvieron tan buena acogida como las novelas que las siguieron. Su primera novela, El tambor de hojalata (1959) obtuvo gran éxito. Después escribió otras novelas: El gato y el ratón (1961), Años de perro (1963), El rodaballo (1977) y Partos mentales (1980). Sus obras presentan habitualmente la lucha de un hombre, a menudo él mismo grotesco en su morfología o en sus percepciones, por preservar su individualidad en medio de lo que Grass concibe como la pesadilla materialista de la vida contemporánea.


*El rodaballo* (1977)
(Hablando del tiempo)

De repente nadie quiere pasar antes que el otro.
¿A dónde vas y por qué tanta prisa?
Sólo atrás –pero ¿dónde es atrás?-
se atropellan aún.

Si debiera impedirse a esos muchos
que se mueren de hambre muy lejos
pero, por lo demás, no llaman la atención,
morirse de hambre
es una cuestión que, de pasada,
se sigue planteando.
La Naturaleza –eso dice también el Tercer Programa-
sabrá encontrar una solución.

Seamos realistas.
Hay tanto que hacer aquí.
Tantos matrimonios destruidos.
Métodos, según los cuales dos por dos son cuatro.
En caso necesario, el Estatuto de los funcionarios.

Por la noche nos damos cuenta furiosos
de que también el tiempo previsto estaba equivocado.


-He elegido este fragmento de la obra “El rodaballo” porque expresa como pasa el tiempo sin que nos demos cuenta y de como vemos a mundos tercermundistas pasando hambre y no se hace nada. Y que el tiempo se nos va de las manos y no podemos controlarlo ni planear nada, ya que la vida es un mundo que en cada segundo hay que improvisar.

Elena Sigüenza Toledo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.Un buen diá, paseando por el parque con el fin de entender mejor de donde provenía esta vida,vió a unos niños de su edad jugando en el parque felices. La niña pensó(¿puedo yo,ser como ellos?),pero una vocecita en su mente le dijo: -Si,si que puedes, pero la pregunta es si debes ser como ellos-.
La niña esa noche no descansó nada, pensando en esa vocecita, quizá le quiso decir que tal y como era ella estaba muy bien uno debe ser uno mismo. Esa noche la pequeña aprendió una gran lección, se tu misma, pero no intentes dar a los más sabios lecciones de como es el mundo, pues Lucy vivía en un mundo de maravillas.

Elena Sigüenza Toledo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...

esta niña era algo creida, pues creia ser la más lista, pero la vida no era tan bonita.
Su valiente amiga que le gustaba mucho las maravillas,le enseñaba a no molestar a las ardillas.
-Os ha gustado esta canción chicos-
-¡Si profesora!-
-Me alegro, ahora proseguir con las actividades-

Javier checa gutiérrez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
para ello leía libros todos los días,pero no entendía ningún libro.Para que los entendirera, habló con su madre para que le ayudase.Al cabo de mucho tiempo cuando tuvo 12 años, lo consiguio entender y vio que la peor etapa de la vida en el mundoera la adolescencia.

Alberto Ballesta Tajuelo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
La niña comenzó a leer periódicos, para así evitar que le pasara lo mismo que a la gente sobre la que lee.
Un día le pasó algo que nunca había leído y se asustó mucho, porque no sabía que hacer.
Llamó a la policía para arreglar su problema, pero lo único que le pasaba es que estaba embarazada.
Se alivió un poco, pero un embarazo con su edad era un poco perjudicial para su vida.
La niña fue al hospital con sus padres, y a la joven le dieron una píldora del día después.

Jesús Ballesta Tajuelo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
La niña se puso como loca, buscando en páginas sociales, averiguando sobre sucesos desagradables.
Estuvo leyendo en un blog, sobre una niña de su edad que fue secuestrada en frente de su casa, y a la niña le dio mucho cague.
Desde entonces, no sale de su casa sola, ni para jugar.

Ana Lorenzo Arenas dijo...

Sus obras comprende poemas, dramas y, sobre todo, novelas.
Algunas de las obras del autor son:La caja de los deseos, El payaso de agosto,A paso de cangrejo.

La obra que yo elijo para hablar es La caja de los deseos,la caja es en realidad una cámara fotográfica, pero con una cualidad particular: ha sobrevivido a la guerra y los incendios de Berlín y de algún modo ha adquirido la facultad de avanzar y retroceder en el tiempo.
El fragmento que yo he elegido es el siguiente:
Fuera es primavera. Dentro calienta todavía la calefacción. Después de haber acabado con las lentejas, los hermanos pueden elegir entre cerveza de botella y jugo de manzana natural.
He escogido este fragmento ,porque representa una escena que se da en la vida real, primavera, unos familia que se junta para una comida para tratar cualquier tema o hacer una celebración.

adrian collado gutierrez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Por eso no quería depender de nadie,ella intentaba aprender cosas de la vida por si sola.Si llovía se preguntaba que por qué,¿por qué hay insectos,animales y demás seres vivos?Su curiosidad por la vida era infinita hasta tal punto que para ella su verdadera vida era la imaginación.Actualmente ya siendo adulta dice que el único modo de ver la vida y todos sus secretos es desde un punto paronámico y espiritual que ninguna persona puede ver mientras esté viva,y muchos creo que sabéis a lo que se refiere...

MARÍA SIGÜENZA TOLEDO dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...Esta no era una niña inocente,es decir,no se dejaba engañar.
Pero,¿qué se espera de una niña de tan solo 8 años,y que solo lee libros de todo tipo?.
Era una niña muy solitaria puesto a que no se fiaba ni de su sombra,tal era su desconfianza,que acabó encerada en su cuarto,sin poder salir y sin nada que hacer.Solo tenía su propia imaginación con la que empezó a crear sus propios miedos y esta,era tal el miedo que sentía que se despertó de su profundo sueño.

MARÍA SIGÜENZA TOLEDO dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...Esta obsesión le venía de haber sufrido una enfermedad con un miembro de su familia.Su abuelo había sufrido un accidente,con el cual terminó con un derrame cerebral y en coma.
La niña se llevaba muy bien con su abuelo,y esto de no poder verle y no visitarle era un poco confuso.
Cuando la niña llegó a una edad más adulta decidió estudiar para ser médico y poder curar a otras personas,y sobre todo lo más importante no dejar que estas sufran o lo pasen mal.
Así la niña,aún con el recuerdo de la muerte de su abuelo,llegó a ser una de los mejores médicos actuales.

Luis Daniel Expósito Nieves dijo...

Günter Grass es un escritor alemán que fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en 1999 y Premio Nobel en el mismo año. Algunas de sus obras son: El gato y el ratón, Años de perro, Anestesia local, etc.
La obra que he elegido ha sido Anestesia local ya que me parece un poco fuerte que un chico queme a un perro echandole gasolina para quejarse sobre la situación de las personas que son bombardeadas en Vietnam con napalm y que encima una de sus profesoras lo anime. Aquí dejo el enlace donde viene un fragmento un poco largo sobre la obra.http://www.elboomeran.com/blog-post/539/11814/patricio-pron/anestesia-local-de-gunter-grass-prologo/

Luisa María López Muñoz dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. La niña se llamaba Amapola, venía de una familia económicamente media-alta. Amapola era una chica muy inquieta y con muchas curiosidades, pero nunca se las contaba a nadie, porque le daba miedo que se rieran de las inquietudes que ella tenía, porque pensaba que la podían tomar por tonta. Sus padres estaban preocupados por ella, ya que nunca le contaban nada y Amapola siempre estaba pensativa en algo. Cierto día, Amapola decidió escribir en un diario todo lo que pensaba y sus inquietudes, y así lo hizo. Su madre se dio cuenta de que cada vez que llegaba al cuarto de su hija ésta siempre estaba escribiendo en un cuaderno, y cuando se daba cuenta de que su madre estaba allí lo escondía. La madre se fijó dónde guardaba Amapola el cuaderno y como estaba tan preocupada por su silencio, un día, mientras su hija estaba en el colegio decidió leerlo, y descubrió todas las inquietudes de su hija. Cuando Amapola volvió de clase su madre se puso a hablar con ella y a explicarle que había leído diario pero que no se enfadara, que lo había echo por su bien, ya que no sabía lo que le pasaba. Amapola al principio se enfadó un poco, pero después rectificó y todas las dudas que tenía sobre el mundo empezó a contárselas a su madre, y entre las dos, las acababan resolviendo todas.

Eloísa Correas Pérez dijo...

Tras investigar en algunas direcciones de Internet sobre las obras de nuestro autor protagonista, Günter Grass, encontré la obra titulada "El tambor de hojalata". Leí algunos fragmentos, y de todos ellos, este fue el que más llamó mi atención:
¿Qué más diré? Nací bajo bombillas, interrumpí deliberadamente el crecimiento a los tres años, recibí un tambor, rompí vidrio con la voz, olfateé vainilla, tosí en iglesias, nutrí a Lucía, observé hormigas, decidí crecer, enterré el tambor, huí a Occidente, perdí el Oriente, aprendí el oficio de marmolista, posé como modelo, volví al tambor e inspeccioné cemento, gané dinero y guardé un dedo, regalé el dedo y huí riendo; ascendí, fui detenido, condenado, internado, saldré absuelto; y hoy celebro mi trigésimo aniversario y me sigue asustando la Bruja Negra. "Amén".

Elegí dicho fragmento porque resume a la perfección la ajetreada vida de un hombre, sin pararse a obtener detalles de esta. El centro de su vida es el tambor de hojalata, que en realidad, allá donde vaya le acompañará, y si lo abandona, terminará regresando a la historia del protagonista. El tambor forma parte de la infancia de dicho hombre, y cuando comienza a crecer, lo entierra, pero el tambor siempre vuelve a él, su infancia es parte de su ser.

Adrián Martínez Rodríguez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... así que se empeñó en comprenderlo un poco mejor. Empezó estudiando e investigando las pequeñas cosas de su alrededor: los animales, las plantas, la tecnología que le rodeaba... en definitivas cuentas, su medio. Más tarde, prosiguió en su búsqueda, pero esta vez, leyendo. Y leyó montañas de libros, pero aún así, seguía sintiéndose insegura e inocente ante la inmensidad de mundo en el que habitaba. Un día se decantó por leer El Lazarillo de Tormes y comprendió, tras haber leído algunas de las tretas y astucias de éste, que si alguna vez le engañasen sería, seguramente, una persona. El mundo en sí no tenía nada en contra de ella, el mundo le acogía, mas algunas personas, cegadas por su codicia, si que podían tratar de engañarla para beneficiarse. En aquél momento, cuando comprendió finalmente que no todo lo que le decían o incluso enseñaban era verdad, aprendió una valiosa lección sobre ser más prudente con lo que te hacen creer, pero, al mismo tiempo, un poco de su inocencia murió.

Virginia Villar dijo...

Tras realizar una intensa investigación sobre la figura de Günter Grass y conocer a este autor desconocido hasta el momento para mi,asi como sus obras,me he decantado por mostraros un fragmento de un poema que tuvo la capacidad de trascender su ámbito literario y generar un revuelo político y diplomático ya que el veterano autor arremetió contra Israel.He aqui el fragmento:

"¿Por qué sólo ahora lo digo, envejecido y con mi última tinta: Israel, potencia nuclear, pone en peligro una paz mundial ya de por sí quebradiza?".

"Porque hay que decir lo que mañana podría ser demasiado tarde, y porque -suficientemente incriminados como alemanes- podríamos ser cómplices de un crimen que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa no podría extinguirse con ninguna de las excusas habituales".

Álvaro Toril Rayo dijo...

De Günter Grass me ha llamado mucho la atención un fragmento de una gran obra suya llamada : ``El Tambor de Hojalata´´. Esta obra fue publicada en 1959, tuvo mucho éxito y cuyo protagonista es un chico llamado Oscar Matzerath.
El fragmento dice lo siguiente:
"¿Qué más diré? Nací bajo bombillas, interrumpí deliberadamente el crecimiento a los tres años, recibí un tambor, rompí vidrio con la voz, olfateé vainilla, tosí en iglesias, nutrí a Lucía, observé hormigas, decidí crecer, enterré el tambor, huí a Occidente, perdí el Oriente, aprendí el oficio de marmolista, posé como modelo, volví al tambor e inspeccioné cemento, gané dinero y guardé un dedo, regalé el dedo y huí riendo; ascendí, fui detenido, condenado, internado, saldré absuelto, y hoy celebro mi trigésimo aniversario y me sigue asustando la Bruja Negra. -Amén."

Aquí se aprecia la ironía con la que se habla en este fragmento.
En el fragmento se ve como muestra un lado realista y dice las cosas de forma directa, aunque otras las dice de manera infantil.

Adrián Muñoz Navarro dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida...
Esta era una joven de 13 años llamada Daniela,a la que no le gustaba jugar y estaba la mayoría de su tiempo leyendo y estudiando.
Los padres de Daniela tenían problemas y ella había tenido una infancia muy triste ya que estaban todo el día discutiendo y peleándose...Daniela vivía con su abuela.
Como ya dice al principio la niña empezó a intentar buscar en libros,enciclopedias e incluso en la misma calle ya que allí es donde mas problemas encontraría.Un día se encontró con un niño de su edad al que le pasaba lo mismo que a ella y decidieron, juntos ir a buscar mas casos en los que poder investigar.
Juntos los dos niños se dieron cuenta de que en la vida hay muchos problemas y que esos buenos momentos que nos llegan a veces tenemos que saber apreciarlos y aprovecharlos ya que son muy pocos.
Pablo, que era el nombre del niño y Daniela llegaron a ser de mayores unos muy buenos filosofos y fueron felices aun sabiendo que hay personas en la vida que viven tristes y tienen unos grandes problemas.

Noelia Smpedro Sequera dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...Ésta niña se llamaba María y tenía nueve años.Para conseguir su propósito, se llevó de la biblioteca a su casa un montón de libros para entenderlo todo, algo que era muy complicado para una niña tan pequeña. Aún así ella lo intentaba,una y otra vez, leía sobre todo lo que podía,como periódicos, en internet... Su madre no paraba de decirle que ya tendría mucho tiempo para estudiar y aprender cosas, pero ella seguía sin hacer caso.Un día vio a unos niños jugando en la calle al fútbol y a María le entraron muchas ganas de jugar, porque casi nunca lo hacía.Les preguntó y la dejaron echar un partido con ellos. Cuando ella llegó de vuelta a su casa reconoció lo mucho que echaba de menos jugar con los amigos y le dijo a su madre que dejaría de intentar de entender el mundo, porque aparte de que no llegaría a ninguna lado con su edad, también pensó que la infancia estaba para vivirla y disfrutarla y que una cosa tan valiosa no la podía tirar por la borda.

Fº Javier Molina Gay dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Esta niña, desde pequeñita quería ser veterinaria pero todo el mundo decía que no debería estudiar esa carrera, es decir, estaban desanimándola a cumplir su sueño. Ella estuvo leyendo periódicos digitales para entretenerse y no pensar en este tema.
Encontró una noticia que le animó mucho, que trataba sobre que un niño quería dedicarse a ser científico, y que nadie le apoyaba, hasta que consiguió serlo y encontrar la cura de una grave enfermedad.
Esta noticia le hizo reflexionar y pensar que no importa lo que digan los demás, si quieres puedes conseguirlo.
hoy en día esa niña es una veterinaria y tiene una clínica.

Fº Javier Molina Gay dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...Ésta niña tenía una enfermedad, era celíaca.
A ella le encantaba el deporte pero creía que por esta enfermedad no podría dedicarse a ninguno.
Un día le habló sobre este tema a su tío, que también le gustaba mucho el deporte.Su tío le dijo que esa enfermedad no incumbe para nada a la práctica del deporte, es más, conoce a un deportista que tiene esta enfermedad, Novak Djokovic.
La niña se alegró mucho y siguió practicando su deporte favorito.

Ana Iniesta Pedrajas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que qería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Esta chica se llamaba paola, tenía 10 años y le encantaba investigar. ir al campo y descubrir cosas nuevas. Un día de invierno cogió su mochila y se fué a investigar a un campo que había al lado de su casa. Estaba paseando cuando vió un animal muy pequeño herido, no sabía lo que era entonces se lo llevó a su casa. Tenía una patita herida, cuando se lo curó le preguntó a su madre que animal era y le dijo qe era como una especie de ardilla. Paola le cogió cariño entonces decidio quedarsela y cuidarla... Ella se puso muy contenta.

Carlos Rodríguez Gutiérrez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
A Nadia, que es como se llamaba la niña, le encantaba investigar todo, desde animales a plantas, de ríos a montañas.. y claro, nunca quedaba satisfecha con lo que aprendía cada día. Ella se pegaba toda la noche buscando cosas en la Wikipedia, para aprender mas y más, y al dia siguiente buscarlas, verlas.. opinarlas.. Leer libros era otras de sus aficiones, con lo cual desarrollaba gran imaginación. Ella tenia que explorar mundos nuevos, en su ciudad lo tenia todo muy visto, asique sus padres buscaron una familia en China, con la que iba a ir de acogida para ver toda aquella inmensa ciudad. La niña estaba feliz, iba a descubrir grandes cosas y a aprender más sobre como ser una persona en esta vida.

cristina munuera moreno dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que queria entender el mundo a toda costa para que no la cogiera desprevenida...por eso ella se aficiono a la lectura . Le gustaba todo tipo de libros pero los que mas le gustaban son los de aventuras y nobelas. Su habitacion estaba repleta de libros de toda clase en las estanterias, los libros estaban distribuidos por su clase que fuera y por orden alfabetico. Ella se obsesiono tanto en sus libros que no dejaba a nadie que entrara en su habitacion por si alguien le quitara alguno.

María Jesús Ruiz Escobosa dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Solía estar tan envuelta, tan sumida en los libros que nunca disponía de tiempo para nada ni nadie.
Conforme las páginas del calendario pasaban,ella crecía sin cambiar esa costumbre que ocupaba todo su tiempo, la que gritaba en su mente, la que dormía con ella.
Cuando cumplió la mayoría de edad, ocurriría algo que le cambiaría su forma de ver las cosas, la muerte de su padre; algo que le abrió definitivamente los ojos,como una jarra de agua arrojada por el sentido común y la razón. Empezó a entender que aquellos años que había empleado en saber le habían puesto una venda en los ojos del único maestro que siempre le daría respuestas; el tiempo.
Al fin y al cabo la experiencia era la más sabia de todas y no debía malgastar el tiempo antes de que él la malgastara a ella.
Aunque aquella chica, aquella cuyos labios esbozaban una media sonrisa supiera bastante de historia o arte, nunca pudo imaginar que todavía le quedaba la asignatura más importante y complicada; la vida.

Félix Delgado dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida, ella empezó a leer libros de la antigua Roma. Cuando no encontraba más, buscó en Internet y comenzó a leer libros como: Cantar de mio Cid y Cantar de Roldán. Al poco tiempo descubrió que estos libros eran muy parecidos en el contenido y siguió buscando por la red; encontró libros de la Época Moderna y los leyó. Tras acabar con los de esta Época, ella fue al colegio y le preguntó a su profesor de Literatura, el dónde podía culturizarse más; éste le dijo que en la biblioteca había miles de libro y muy interesantes.
Ella comenzó a leer los libros desde la letra ´´a´` hasta los de la letra ´´z``. Solo leía, comía y dormía. Al acabar ella pensaba que era la chica más inteligente del mundo y hizo la educación obligatoria sin errores y entró en la universidad, pero allí, ella no aprobaba; porque los exámenes escritos no lo eran todo, ella también tenía exámenes prácticos que suspendía por falta de experiencia. Ella dejó los estudios, pero seguía pensando que era la más lista del mundo.

Es verdad que los libros son muy importantes y hay que leer; pero también hay que practicar, hablar con otras personas y hacer vida social.

Elisabet Segado Amaro dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que no la cogiera desprevenida empezó a leer, preguntar, investigar... pero lo mas importante era lo que no lograba conseguir... "entender". Tenia demasiada curiosidad, y por ello siempre había un ¿por que? que no podía comprender. Pero ella quería seguir mirando el mundo, desde sus ojos, no desde el de las demás personas. Por ello empezó a observar las conductas de los demás, y así pasaron los años. Ella observó la clase de gente que hay en el mundo, y no sabia ni si el termino gente era el adecuado. Había de cosas que una chica de 14 años no debería de haber visto ni vivido, pero le daba igual, ella empezó a comprender, juntos con muchos libros que la ayudaron a ver la mayoría de las cosas con otros ojos. Que de personas había, que de cosas pasaba, ella las veía todas y sonreía: "Tenemos los ojos cerrados, no somos capaces de ver que estamos acabando con nosotros mismos." Y es que a lo largo de su vida, la niña vio las guerras, la contaminación, los problemas políticos, este gran humanismo que hay, eso demuestra que, no somos perfectos, aunque creamos que si. Y esto que hacemos ahora, no lo podrán vivir nuestros ni nuestro hijos, ni nuestro nietos, La pena esque, esto solo lo vea, una niña de 14 años...

Elena Gutiérrez Morata dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Era una niña independiente, odiaba que le dijeran lo que tenía que hacer y le gustaba hacer las cosas a su manera.
Ella venía de una familia humilde, su madre se encargaba de su casa mientras que su padre trabajaba en la construcción, él ganaba poco,pero lo suficiente para llevar una vida decente.
La curiosidad de esta chiquilla era insaciable, hacía preguntas todo el rato, sobre temas de todo tipo, por supuesto, sus padres muchas veces no sabían responder a todo, así que ella empezó a leer libros por su cuenta. Leía sobre todo enciclopedias, y se esforzaba por endender esas lecturas que en un primer momento no tenían sentido.
Pasó el tiempo y ella aprendió muchas cosas, o al menos eso pensaba. Pasaba los dias en su habitación, sólo salía para ir al colegio. Creía que estaba haciendo algo extraordinario, le fascinaba la idea de saber cosas que otros ignoraban.
Pero desgraciadamente ella también ignoraba algo, se estaba olvidando de aprender a vivir.

Marta Rodriguez Hidalgo dijo... dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Aunque la curiosidad algunas veces te juega una mala pasada. Ay que saber bien lo que se curiosea porque hay cosas que no se deben ni pensar. El ejemplo se esta niña de ser curiosa respecto a los libros es interesantísimo porque de los libros siempre siempre se aprende algo. No hay nada más especial que querer aprender todos los dias algo y en los libros esta una estupenda opción Bravo por la niña.

Félix Dlegado dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida, y un día pensó que lo más importante era la experiencia y por ello dejó sus estudios y fue a buscar nuevas experiencias. Ella vivía en Jaén y viajó por todo el mundo, comenzó a tener experiencias nuevas, como hablar con personas desconocidas, dormir al raso, hablar otros idiomas...
Ella empezó su viaje por el levante Español, prosiguió por Francia e Italia. Allí vio las obras maestras de Leonardo Da Vinci y de Francesco Laurana. Ella siguió su viaje por la península Balcánica y Polonia, donde descubrió las biografías de Sócrates, Platón, Aristóteles y otros genios mundiales.
Ella pensaba que esos personajes habían hecho lo mismo que ella; por ese motivo, ella continuó su viaje por Rusia; hasta llegar al oriente ,o sea,China. Allí estudió el comportamiento de Confucio. Tras estos meses en China, la chica reanudo su gran viaje y en un buque mercante llegó al país que llamamos Estados Unidos. En este lugar leyó libros de Edgar Allan Poe y Stephen King. Tras toda esta cultura y experiencias volvió a su tierra natal y comento a sus padres lo que había aprendido; su madre le dijo que era como Marco o Willy Fog; ella le dijo que eso era verdad y vivieron felices por su corta vida.

Marta Rodriguez Hidalgo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
La niña en su afán por aprender, dedicaba todo su tiempo a la lectura. Su vida se basaba en devorar libros, y más libros. Sus padres le decían
que tenia que dedicar su tiempo a otras cosas, también interesantes su familia, sus amigos, viajar y otras muchas cosas que también se aprende mucho. Tuvo que tener un accidente para comprender que dedicar el tiempo a los demás también es reconfortante

Eva martínez fernández dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Era una chica muy estudiosa, todas sus notas era notas muy elevadas, ya que tenía un coeficiente intelectual mayor que el de toda su clase.
Un día la chica, se paró a pensar, que la vida dura muy poco tiempo y que hay que vivirla al máximo, cualquier día te puede ocurrir algo y perder la vida.
La chica, quería saber más sobre el mundo, con lo cual, buscaba libros, enciclopedias y todo tipo de fuentes escritas que le podrían resolver todas las preguntas que tenía ella sobre la vida.
Hasta que un día a su madre le diagnosticaron una enfermedad que a no ser que buscaran algún método de tratamiento especializado, no se recuperaría, y moriría al año.
La chica al ver que su madre se podría morir, buscó por todos los libros que comentaban algo sobre esa enfermedad.Intentó buscar lo mejor posible y averiguar una cura.
Pero no lo consigió, disfrutó de la vida junto a su madre lo poco que le quedaba.
La chica, cuando murió su madre, siguió con sus estudios de medicina, lo que deseó siempre la madre, que hiciera ella.
Finalmente la chica se sacó su carrera de medicina, la colocarón a trabajar y creó una familia feliz.

Maribel Rodríguez Gascón dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Era inocente, ingenua para la edad que tenía, quince años. No sabía exactamente de qué trataba la vida, cuáles eran sus obstáculos. Habría tenido que afrontar varias situaciones, como cuando Roberto la dejó por Rosa. O como cuando a Paula una compañera suya de clase le diagnosticaron un cáncer de pulmón que aún no había superado.
Lo mejor en las situaciones de no saber qué hacer es preguntarle a tus padres, como hizo Carmen. Ella tampoco es que tuviera una personalidad propia: hacía todo lo que le decían, pensando siempre en el qué dirán.
Sus padres, sin embargo, siempre que le habían dicho que hiciera en cada momento lo que quisiera, procurando buscar su beneficio. Si en algún momento se encontraba sola sus padres siempre estarían ahí.
Y así lo hizo. Hoy en día tiene un buen trabajo, en una oficina. Su marido es como ella lo quería y tienen dos hijos gemelos, preciosos.

María Isabelita Pelado Pérez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa , que quería entender el mundo a toda costa para que éste no le cogiera desprevenida ella quería entenderlo todo, así que se pasaba el día preguntándole a sus padres, sobre cualquier cosa, por poca importancia que tuviera. Cuando la niña entró al colegio, seguía siendo igual de curiosa, así que se pasaba las horas y las horas preguntando una y otra vez. Sus padres y sus profesores, estaban ya cansados de ella, ya que no podían responder, a todas las preguntas que les hacía. Un día, su madre, cansada de esta situación, la castigó en su habitación. Desde la ventana, vio una mariposa y quiso acercarse para verla. Tanto se acercó, que se calló por la ventana y murió.

Elena Chinchilla Madueño dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
A sus siete años de edad y en una buena familia la niña vivía cómodamente. Su vida era plena rutina de lo único que se preocupaba era de comprar y mas comprar.. Al pasar un año tuvo un accidente en el que la niña estuvo en cama durante muchos meses,conoció a muchos niños que sabían valorar lo que tenían y eran felices con poco.Pasaron unos meses y la niña se recuperó pero sus pensamientos habían cambiado ya no era esa niña caprichosa , sino una aventurera con ganas de conocer el mundo de verdad.

Sara Gutiérrez Ruiz dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... para esto ella nunca se dejaba guiar por nadie, ni permitía ningún tipo de sugerencia,ni consejo, debido a que ella quería afrontar sus problemas sola y siempre rechazaba a los demás, el día que necesitaba de los demás nunca encontró a nadie en quien apoyarse, todos le dieron de lado, a partir de este momento la niña empezó a confiar en los demás, aceptar consejos y aprendió a ser más extrovertida.

Estefanía Torres dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Pero un día, apretando los pies contra la arena, la costa la pilló desprevenida y el mundo la adormeció mientras la acunaba en la espuma de una ola, la más grande que éste pudo crear. Y mientras observaba las luces que el sol proyectaba en la mar, comprendió que por mucho que descubriese o investigase, el mundo nunca dejaría de sorprenderla.

Verónica Verdejo Zambrana dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...Ella empezaba a preguntar e investigar todo cuanto se le cruzaba en su camino, desde las cosas más simples del mundo hasta las más complejas. Sólo quería tener conocimiento de todo porque pensaba que cuando fuera mayor lo conocería todo. Poco a poco, conforme iba creciendo e investigando cosas, cada vez se le presentaban problemas mayores y lo único que empezó a entender fue que jamás podría comprenderlo todo y que quizás no había explicación para muchas cosas. Sólo comprendió que el mundo que ella imaginaba y del que quería entenderlo todo no era para nada como se lo esperaba. Entre tantos obstáculos comprendió que era imposible buscar una explicación para todo y decidió centrarse más en lo que realmente valiera la pena.

Manuela Martínez Cárdenas dijo...


Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Desde pequeña siempre le había encantado leer.Tenía una habitación llena de libros en la que se pasaba las horas y las horas leyendo sin preocuparse por nada.
Se imaginaba que era la protagonista de las historias que leía y estaba bastante contenta porque cada vez que leía un libro aprendía mucho más.
Era tal la obsesión que tenía que no le importaba no tener amigos y estar sola, puesto que en los cuentos encontraba a los amigos que nunca tuvo.
La gente la tachaba de loca porque siempre llevaba un libro en la mano pero a ella no le importaba, se sentía muy feliz y pasaba de los demás.
Al final encontró a un chico al que le gustaban mucho los libros y con él compartió todo su saber.

Claudia dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que este no le cogiera desprevenida...
Esta niña pensaba que para saber muchas más cosas debería leer mucho y ver muchas noticias para saber siempre algo más.
Ella hacía todo lo posible para entenderlo todo y preguntaba cualquier duda que tuviese para nunca quedarse con la duda fuese lo que fuese.
Decía que para ella encontrar su felicidad era encontrar todos los "porqués" de todas las cosas.
La niña creció y se hizo adulta y cada vez se alegraba más de que en su época de niñez se hubiese interesado tanto por todas las cosas de la vida.

Teresa de Haro Estepa dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida y por eso siempre iba acompañada de su fiel libreta y su fiel bolígrafo. Paseaba mucho, y se fijaba en todo lo que veía a su alrededor y siempre lo apuntaba, conociese lo que era o no. Le preguntaba a la gente el por qué de todo pero siempre la ignoraban debido a que sus preguntas a veces no tenían respuesta lógica. Pero su problema era que no vivía lo que escribía, simplemente se limitaba a plasmarlo en su papel y nunca lo disfrutaba. Ni los paisajes, ni los olores, ni la gente... Hasta que un día perdió su libreta y desde ese momento empezó a fijarse realmente en las cosas que escribía. y comenzó a sentirlas de verdad.

Germán Mena dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Érase una vez una mañana de invierno. Érase una vez un trompetista ciego, que tocaba por las noches en un club de jazz. Érase una vez un pájaro que iba al psicólogo, porque había perdido las ganas de cantar. Érase una vez un rey sin corona ni trono, y érase una vez un mendigo que dormía en un castillo. Érase una vez, un cuento sin principio.Érase una vez, una media noche en la que brillaba el sol. Érase una vez, un duelo de niños muertos.Érase una vez, el silencio.

Érase una vez un cuento sin final.

José Manuel Toribio Bárcenas dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...la vida para ella no había sido fácil hasta este momento y su único modo de desconectar con el mundo que la rodeaba era mediante la lectura.
Cuando leía se introducía en un mundo de evasión donde su vida le parecía totalmente distinta, las horas se le pasaban inmersas en una profunda lectura que le ayudaba a ser ella misma, a vivir ilusionada y a sentirse especial por el simple echo de estar y ser dueña de su propio mundo.
La gente le pregunta algo tan absurdo, ¿Por qué lees? Y ella nunca supo expresar que la lectura en verdad era su vida, era su sueño de seguir viviendo y de hacer ver a los demás que cosas tan insignificantes como una simple lectura llenan de vitalidad la vida de las personas, en muchas ocasiones la vida de las personas están escritas en tinta de sangre y su vida estuvo marcada por esta tinta desde que nació, lo último que dijo al morir fue que la vida de las personas era como un libro y para poder cambiar y olvidar todo lo que nos dejamos atrás tenemos que pasar página.

Sonia Gómez López dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.

Una vez leyó un libro el cual contaba que una niña fue de viaje con sus padres a visitar diferentes países del mundo y vió que en algunos había tristeza, hambre, mucho sufrimiento y en cuanto la veían,los niños corrían hacia ella agarrándola bruscamente para pedirle comida e incluso la primera vez que fue se asustó mucho y se dio cuenta de que lo que sus amigos decían era verdad,eran niños sin juguetes y malos porque te perseguían para "pegarte".
En cambio en otros lugares había mucha alegría y todo el mundo por la calle sonreía y saludaba.
Decidió quedarse en este último lugar. Al pasar los años y madurar,ella vio la verdadera realidad y en cuanto reunía dinero volvía al país que menos recursos tenía para repartirlo allí.
Así llegó a la vejez dándose cuenta de que al final solo se acordaría de las cosas buenas que hacía, que no debía entretenerse en tonterías como sonreir a todo el mundo por el simple hecho de que ellos lo hicieran.

Entonces la niña se sintió reflejada con la niña del cuento y descubrió que debía de ser más generosa con los demás.

José Manuel Alonso Gonzaléz dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Esta niña era joven e ilusa, ya que no entendía cosas que le pasaban . Esta niña con el tiempo descubrió que las respuestas estaban en los libros, a los cuales empezó a dedicar todo su tiempo para poder saber cada vez más. Descubrió que en los libros te contaban historias muy diferentes, algunas de aventuras, y ahí aprendió que puedes divertirte aprendiendo. En otros aprendió que ciertos autores o pensadores expresaban en el papel su pensamiento o ideas ,como pueden ser los filósofos o científicos . Encontró casi todas las respuestas que necesitaba saber sobre el mundo que le rodeaba. Pero se dio cuenta de que casi todas las respuestas están en uno mismo ya que tú mismo puedes crear una teoría o bases con esfuerzo .

Cristina Serra 2ºbach C dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Fue así como surgió esta curiosa historia, pues esa curiosa niña pensó que la forma de conocer el mundo lo escondían los libros.

Así que pasó mucho tiempo escondida en su cuarto leyendo y leyendo y asimilando el saber. Conocía todo sobre la ciencia, la música, el arte, la historia... Pero sentía que, en realidad, no sabía nada. Cansada y entristecida se rindió, cerró los libros y salió a la calle.

Al abrir la puerta, notó como la luz del sol cegaba sus ojos que intentaban acostumbrarse a ella; sus oídos, percibían la dulce melodía de los pájaros, las risas y llantos de los niños; su piel, notaba como la delicada y fresca brisa la despeinaba y como, gracias a ella, pudo saborear el ligero aroma de las flores y de la pastelería cercana a donde se encontraba.

Fue entonces cuando descubrió que para entender el mundo no solo debía poseer todo el saber que esconden los libros, sino también conocer y descubrir los pequeños detalles que te intenta mostrar día a día solo con prestar atención para descubrir aquellas diminutas maravillas.

Miriam Abou-Medlej Bueno dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida.
Así que la niña Amara de 12 años fue a la biblioteca de su instituto a buscar respuestas.Cuando llegó allí cogió unos cuantos libros, pero de repente se choca con un chico llamado James de 13 años que él también quería buscar respuestas a sus dudas de la vida, así que se conocieron y fueron mejores amigos.Al cabo de unos años,ellos, experimentaron las situaciones de la vida,también se enamoraron, al pasar el tiempo se casaron y tuvieron hijos.Ellos se dieron cuenta que en la vida no era la base de los libros sino la experiencia de la vida que hacen se sabios.

Germán Mena dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. En su afán por querer saberlo todo, pasaba el día y la noche fijándose en todo cuanto pasaba a su alrededor. Cuando salía a la calle, siempre iba con los ojos abiertos pendiente de todo lo que pasaba. Cuando estaba en clase, siempre preguntaba, y resultaba ser la alumna más atenta y adelantada de la clase. Siempre que estaba en su casa, pasaba el tiempo leyendo. Estaba obsesionada con saberlo todo, hasta que comprendió, que no podía hacerlo. Un buen día, dejo de querer comprenderlo todo y empezó a vivirlo todo.

Estefanía Torres dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Mientras estaba sentada en un árbol comenzó a sentirse más ligera y empezó a flotar. Observó a las bellotas voltearse con sus pequeños capuchones y se preguntó como la naturaleza hacia cosas tan hermosas y perfectas. Miró a su alrededor y oteó como su casa, que estaba a unos metros más allá, no flotaba. Ella pensó que eso ocurría porque los cimientos eran muy fuertes, pero el árbol si flotaba y sus frutos también lo hacían y siguió cuestionándose por qué. ¿Qué tendría esa casa que no tuviese las buenas raíces del árbol? La niña hizo un poco de fuerza y tomó todo el aire que pudo y se alzó hasta las nubes y observó como las montañas y las laderas se unían como el tono azul del cielo se mezclaba con la tierra. Sintió que pesaba aún menos y así subió hasta que un nuevo día amaneció.

Anónimo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida pero no sabia como entender el mundo así que preguntó a su padre todo lo que no entendía del mundo. Le hizo muchas preguntas pero vio que su padre no lo sabía todo así que decidió preguntarle a su madre. Su madre sabía más que su padre pero tampoco lo sabía todo por ello la niña fue a visitar a sus abuelos ya que a la niña le habían dicho sus profesores que las personas mayores eran muy sabias. Sus abuelos le contestaron una a una todas sus preguntas pero llego un momento en que no pudieron contestarle a sus preguntas. La niña desconsolada no sabía que hacer pero de repente se acordó de que existía un lugar donde se encontraba todo, la biblioteca. La niña al llegar al lugar donde se encontraba se sorprendió al ver que había cientos de libros y por tanto mucha información. Al principio se alegro mucho pero en las horas siguientes empezó a llorar hasta que un señor que pasaba le pregunto:
-Niña ¿por qué lloras?
La niña contesto-Porque no voy a conseguir estar preparada para este mundo hay demasiadas cosas que saber y puedo aprenderlas todas- dijo mientras gimoteaba.
-Pero niña- empezó a decir el señor- eso no es motivo para llorar ninguna persona esta totalmente prepara para el mundo pero no por ello no van a dejar de vivir en el. Es imposible saberlo todo y estar preparado pero por eso es divertida la vida para que te sorprenda y aprendas por ti misma a vivirla sin necesidad de saberlo todo.
Ante esta respuesta la niña dejo dejo de llorar y empezó a sonreír al comprender que ese señor llevaba toda la razón y después de ello se dejo preocupar por estar preparada y empezó a vivir la vida tal como le dijo ese señor.
-Niña ¿por qué lloras?
La niña contesto-Porque no voy a conseguir estar preparada para este mundo hay demasiadas cosas que saber y puedo aprenderlas todas- dijo mientras gimoteaba.
-Pero niña- empezó a decir el señor- eso no es motivo para llorar ninguna persona esta totalmente prepara para el mundo pero no por ello no van a dejar de vivir en el. Es imposible saberlo todo y estar preparado pero por eso es divertida la vida para que te sorprenda y aprendas por ti misma a vivirla sin necesidad de saberlo todo.
Ante esta respuesta la niña dejo dejo de llorar y empezó a sonreír al comprender que ese señor llevaba toda la razón y después de ello se dejo preocupar por estar preparada y empezó a vivir la vida tal como le dijo ese señor.

Anónimo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida pero no sabia como entender el mundo así que preguntó a su padre todo lo que no entendía del mundo. Le hizo muchas preguntas pero vio que su padre no lo sabía todo así que decidió preguntarle a su madre. Su madre sabía más que su padre pero tampoco lo sabía todo por ello la niña fue a visitar a sus abuelos ya que a la niña le habían dicho sus profesores que las personas mayores eran muy sabias. Sus abuelos le contestaron una a una todas sus preguntas pero llego un momento en que no pudieron contestarle a sus preguntas. La niña desconsolada no sabía que hacer pero de repente se acordó de que existía un lugar donde se encontraba todo, la biblioteca. La niña al llegar al lugar donde se encontraba se sorprendió al ver que había cientos de libros y por tanto mucha información. Al principio se alegro mucho pero en las horas siguientes empezó a llorar hasta que un señor que pasaba le pregunto:
-Niña ¿por qué lloras?
La niña contesto-Porque no voy a conseguir estar preparada para este mundo hay demasiadas cosas que saber y puedo aprenderlas todas- dijo mientras gimoteaba.
-Pero niña- empezó a decir el señor- eso no es motivo para llorar ninguna persona esta totalmente prepara para el mundo pero no por ello no van a dejar de vivir en el. Es imposible saberlo todo y estar preparado pero por eso es divertida la vida para que te sorprenda y aprendas por ti misma a vivirla sin necesidad de saberlo todo.
Ante esta respuesta la niña dejo dejo de llorar y empezó a sonreír al comprender que ese señor llevaba toda la razón y después de ello se dejo preocupar por estar preparada y empezó a vivir la vida tal como le dijo ese señor.

Francisco José Vico Aguilera dijo...

Érase una vez un niño que quería estudiar en secundaria. Como la madre vio que sus notas de primaria no eran buenas le dijo a su hijo que para pasear libros no iba al instituto. El hijo quería ir al instituto para intentar estudiar más y para intentar aprobar la secundaria. Aprobó la secundaria y quería hacer el bachillerato para intentar la selectividad, pero como no la aprobó hizo un modulo de informática. Como el modulo no le fue bastante bien se quito del modulo para trabajar en el campo o en la albañilería con una empresa que se había buscado el mismo. Encontró a su media naranja (novia) se casaron. Tuvieron un hijo que se llamaba rafa y una hija que se llamaba azucena. A los dos les fue muy bien en la vida. A Los dos les fue bien el la secundaria y en la primaria can resultados muy buenos.

Alina Stanciu dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida y cada día leía más. Pero esto empezó a ser aburrido viendo que se perdía la infancia solo informarse como seria el curso de la vida para poder defenderse.
Entonces comprendió que la propia vida te enseña como afrontarla y se necesita mucho valor para poder superar las situaciones que se te presente.
La niña empezó a disfrutar de la vida y dejo de preocuparse de lo que iba a venir porque eso nadie lo va evitar por mucho que estuviera informada para poder defenderse.

Manuel Jesús Relaño España dijo...

Günter Grass es un escritor y artista alemán. Estudió en la Academia de Artes de Düsseldorf y en la Academia de Bellas Artes de Berlín. Empezó escribiendo teatro como "Tío, tío y Los malos cocineros" (1961) en estas obras teatrales de Grass no fueron tan bien acogidas. Su primera novela, "El tambor de hojalata" (1959) obtuvo un enorme éxito.
En sus novelas se mezclan de una forma nada convencional el realismo, lo macabro, la fantasía y el simbolismo, todo al servicio del tema de la culpabilidad colectiva.

La obra que he elegido ha sido "El tambor de hojalata" y el fragmento:
(…) Por espacio de algún tiempo o, más exactamente, hasta noviembre del treinta y ocho, con ayuda de mi tambor, acurrucado bajo las tribunas y con mayor o menor éxito, disolví manifestaciones, hice atascarse a más de un orador y convertí marchas militares y orfeones en valses y en foxtrots.
Hoy, que todo esto pertenece ya a la Historia -aunque se siga machacando activamente, sin duda, pero en frío-, poseo, en mi calidad de paciente particular de un sanatorio, la perspectiva adecuada para apreciar debidamente mi tamboreo debajo de las tribunas. Nada más lejos de mis pensamientos que el presentarme ahora, por seis o siete manifestaciones dispersadas y tres o cuatro marchas o desfiles dislocados con mi tambor, cual un luchador de la resistencia. Se habla del espíritu de la resistencia, y de los grupos de la resistencia. Y aun parece que la resistencia puede también interiorizarse, lo que trae a cuento la emigración interior. Sin hablar de tantos respetables e íntegros señores que durante la guerra, por haber descuidado en alguna ocasión el oscurecimiento de las ventanas de sus dormitorios, se vieron condenados a pagar una multa, con la correspondiente reprimenda de la defensa antiaérea, en gracia a lo cual se designaba hoy a sí mismos como luchadores de la resistencia, hombres de la resistencia. (…)
Esta obra, narra la historia de Oscar Matzerath y sus diferentes historias contadas desde un psiquiátrico intercaladas con su pasado.

Paola Ravojc Gavilán. dijo...

sisiA simple vista no es más que una cámara de cajón anticuada como las que se regalaban a los adolescentes por su cumpleaños. Pero desde que sobreviviera a la guerra y los incendios en Berlín, la cámara de Marie ha adquirido la capacidad de fotografiar hacia delante y hacia atrás: muestra lo que sucederá en el futuro y lo que ha tenido lugar en el pasado. Por ello su amigo, el escritor, a la búsqueda de temas para sus libros, le pide: "¡Dispara, Mariechen!", y ella cumple su deseo. Años después, los ocho hijos del escritor, ya adultos, se reúnen y recuerdan al "Viejo" y sus mujeres fuertes, a sus madres, y la infancia acompañada por Marie y su "caja de los deseos". De manera sorprendente, Günter Grass continúa narrando su autobiografía con estas deslumbrantes historias del cuarto oscuro: una novela que combina el encanto de las fábulas infantiles, escenas de pareja, humor y revelación.

El fragmento que he escogido es:
Érase una vez un padre que, como se había hecho viejo, convocó a sus hijos e hijas: cuatro, cinco, seis, unos ocho, hasta que, tras dudarlo mucho, se sometieron. Ahora están sentados en torno a una mesa y empiezan a charlar enseguida: cada uno por su cuenta, todos al mismo tiempo, sin duda imaginados por su padre y con palabras de éste, pero testarudos y, a pesar de su cariño, sin pretender ser indulgentes con él. Siguen discutiendo: ¿quién empieza?
Me ha llamado la atención esta obra porque la temática que tiene ya que el autor se centra más en las historias ocurridas con su familia que en otros aspectos de la Segunda Guerra Mundial como venía haciendo en obras anteriores, por ello aunque también se note en la obra el ambiente de la época, el círculo familiar en el que se desarrolla me parece muy interesante.
A pesar de todo, he de decir que no me ha resultado nada fácil encontrar un fragmento de esta obra.

Paola Ravojc Gavilán. dijo...

A simple vista no es más que una cámara de cajón anticuada como las que se regalaban a los adolescentes por su cumpleaños. Pero desde que sobreviviera a la guerra y los incendios en Berlín, la cámara de Marie ha adquirido la capacidad de fotografiar hacia delante y hacia atrás: muestra lo que sucederá en el futuro y lo que ha tenido lugar en el pasado. Por ello su amigo, el escritor, a la búsqueda de temas para sus libros, le pide: "¡Dispara, Mariechen!", y ella cumple su deseo. Años después, los ocho hijos del escritor, ya adultos, se reúnen y recuerdan al "Viejo" y sus mujeres fuertes, a sus madres, y la infancia acompañada por Marie y su "caja de los deseos". De manera sorprendente, Günter Grass continúa narrando su autobiografía con estas deslumbrantes historias del cuarto oscuro: una novela que combina el encanto de las fábulas infantiles, escenas de pareja, humor y revelación.

El fragmento que he escogido es:
Érase una vez un padre que, como se había hecho viejo, convocó a sus hijos e hijas: cuatro, cinco, seis, unos ocho, hasta que, tras dudarlo mucho, se sometieron. Ahora están sentados en torno a una mesa y empiezan a charlar enseguida: cada uno por su cuenta, todos al mismo tiempo, sin duda imaginados por su padre y con palabras de éste, pero testarudos y, a pesar de su cariño, sin pretender ser indulgentes con él. Siguen discutiendo: ¿quién empieza?
Me ha llamado la atención esta obra por la temática que tiene ya que el autor se centra más en las historias ocurridas con su familia que en otros aspectos de la Segunda Guerra Mundial como venía haciendo en obras anteriores, por ello aunque también se note en la obra el ambiente de la época, el círculo familiar en el que se desarrolla me parece muy interesante.
A pesar de todo, he de decir que no me ha resultado nada fácil encontrar un fragmento de esta obra.

Saray Martínez López dijo...

Érase una vez, una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que este no le cogiera desprevenida.
Esta iba todos los días a la biblioteca, donde pasaba muchas horas leyendo, ya que todo lo quería saber, le encantaba la idea de que cualquiera le preguntará algo y poder resolverle las dudas que nadie podía hacer.
Un día, de vuelta a casa, encontró un gran libro, tirado en la cera en el cual encontró hechos que le llevaron a pensar el porque de las cosas que a veces se preguntaba...
Leyó, leyó y leyó y descubrió como cosas que le fascinaron y otras que le desagradaban, entendió el porque de las cosas, pero también comprendió que no era tan bueno saberlo todo, como ella pensaba en un principio

Elena Serrano Pérez dijo...

Günter Grass es un escritor y artista alemán, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1999 y el Premio Nobel de Literatura en el mismo año. Son múltiples sus compromisos con los campos del arte, la cultura, la política y los derechos humanos. Aparte realiza obras de ilustración, como en Der Schatten (La sombra. Los cuentos de H. C. Andersen vistos por G. Grass), por la que obtuvo el premio Hans Christian Andersen de ilustración en 2005.

El fragmento que he escogido, es el siguiente, pertenece a la obra "Mi siglo":
- ¿Sabéis qué otras cosas pasaron en Alemania un 9 de noviembre? ¿Por ejemplo hace exactamente 51 años?
Como todos sabíamos algo, pero ninguno nada concreto, nos explicó la Noche de los Cristales Rotos del Reich. Se llamó así porque ocurrió en todo el Reich alemán y mucha
vajilla que pertenecía a judíos resultó rota, sobre todo muchos floreros de cristal.
También rompieron con adoquines todos los escaparates de las tiendas de judíos. Por lo demás, muchos objetos de valor quedaron destruidos.
Quizá fue un error del señor Hösle no saber contenerse y el que, durante muchas clases de Historia, siguiera hablándonos de ellos y leyéndonos en documentos cuántas
sinagogas habían ardido exactamente y que, sencillamente asesinaron a noventa y un judíos. Nada más que historias tristes, y mientras que en Berlín, no, en toda Alemania,
naturalmente, la alegría era muy grande, porque por fin podían unirse todos los alemanes. Pero Él no hacía más que hablar de aquellas viejas historias, y de cómo
ocurrieron. Y es verdad que nos dio bastante la lata con todo lo que pasó aquí entonces [...]

Me ha gustado este pequeño trozo de la obra porque el autor, repasa la historia de su país, Alemania, desde su propio punto de vista y eso me resulta curioso. También critica, en cierto modo, su propia sociedad a través de la visión de un niño, un niño que no comprende porque su profesor de Historia repite una y otra lo mismo, aún siendo tan triste.

Raúl Domínguez García dijo...

“Queda claro que yo me ofrecí voluntario para el servicio de la Waffen. ¿Cuándo? ¿Por qué?”

“Vestidos con el uniforme atraíamos las miradas. Poderosos púberes que defendíamos el frente interno, de casa […]. Finalmente nos tomaban en serio”.

“En los cines del barrio [de Danzing] veía [...] a Alemania rodeada de enemigos, luchando con valor en una guerra a la defensiva, realizando esfuerzos heroicos en las estepas de Rusia. Éramos un baluarte contra la marea roja”.

“La pregunta persiste: ¿me asustó entonces el ver en la oficina de reclutamiento la doble S, que 60 años después todavía me horripila?”

“En la piel de la cebolla no encuentro ninguna señal de susto ni de miedo. Debí de considerar a la Waffen-SS como una unidad de élite, que entraba en acción cada vez que era necesario abrir un frente. […] Además las Waffen-SS tenían un aire europeo: agrupados en divisiones luchaban juntos franceses, flamencos, [...] en el frente del Este […] para salvarnos de una oleada bolchevique”.

Estas citas pertenecen a la obra de Günter Grass “Pelando la cebolla”, en la cual, el autor, reflexiona lamentándose y a la vez justificándose de sus errores a lo largo de su vida, haciendo hincapié en su juventud mientras que estuvo sirviendo en las SS. Este dialogo reflexivo con él mismo y con el lector, se efectúa mientras que éste pela una cebolla (que simboliza su vida) y le va quitando cada capa (que simboliza el dolor que ha pasado a lo largo de su vida) hasta llegar al corazón de la cebolla (el cual se compara con el corazón del autor, es decir, sus sentimientos).
“Pelando la cebolla” me ha parecido una obra extraordinaria por su complejidad, ya que el escritor a medida que nos introduce en un viaje a su pasado, éste va haciendo preguntas tanto a él mismo como al lector sobre por qué cometió esos errores; a su vez, mientras que va hablando a lo largo de la obra, éste llora al mismo tiempo que va pelando una cebolla, debiéndose sus lágrimas no sólo a la cebolla, sino también al dolor acumulado en su interior. Me ha maravillado el gran valor sentimental que expresa el autor y la tristeza que trasmite al lector. Pocas obras son las que tienen el poder de hacernos llorar, pero sin duda ésta es una de ellas. Creo que más de uno debería desahogarse y pelar una cebolla a la vez que piensa en el dolor sufrido a lo largo de nuestras anónimas vidas.

Jesús Lozano dijo...

El relato que me ha llamado la atención de Günter Grass ha sido la novela de ¨ El diario de un caracol ¨ trata sobre una historia de la democracia y de los horrores del Tercer Reich. El caracol en esta historia tiene mucha coincidencia ya que al hablar de la democracia la democracia no llego rápido sino que llego muy lentamente . Me ha llamado a atención porque para llegar hasta donde hemos llegado ha pasado mucho y al final nos vemos en una democracia que para mi es algo maravilloso , es algo que muchos países querrían tener en vez de una dictadura pero hasta llegar a esto , ha pasado mucho , ha habido mucha lentitud como la del caracol

Melani Jimenez dijo...

Ami el libro que me a llamado la atención ha sido el de ¨ A paso de cangrejo ¨ , relata la historia de un buque alemán por parte de los rusos , este hecho no se dio a conocer pero el nieto de uno de los supervivientes contara lo sucedido .
Pienso que hechos como estos no deberían de suceder , aunque en estos tiempos esto era de costumbre , pienso que la muerte de una persona no esta pagado por nada del mundo y que todo tenemos derecho a la vida , también se ve un poco de engaño ya que ninguno de los dos bandos comunican lo sucedido y siempre bajo mi punto de vista hay que ir con la verdad por delante

María Atienza Munuera dijo...

«El hundimiento del en otro tiempo popular barco de “A la Fuerza por la Alegría” no se dio a conocer en el Reich. Una noticia así hubiera podido perjudicar el espíritu de la resistencia. Sólo habría rumores. Pero también el mundo superior soviético encontró motivos para no dar publicidad, en el informe diario de la flota de la Bandera Roja, al éxito del submarino S-13 y de su comandante.»

El fragmento que he elegido es de la obra de Günter Grass, A paso de cangrejo, la cual trata sobre la Alemania de la Segunda Guerra Mundial que abordaba el sufrimiento de los alemanes a través del relato del hundimiento de la embarcación Wilhelm-Gustloff en 1945, en el mar Báltico.

He elegido este libro porque hace poco pude leer el libro El diario de Ana Frank que está relacionado con la Segunda Guerra Mundial. En la obra de Günter Grass se puede apreciar la gran cantidad de desgracias que trajo consigo esta guerra como el hundimiento del submarino a manos de los rusos que provocó la muerte de un gran número de mujeres y niños que huían del avance soviético. Los alemanes no dieron publicidad de ello para no hundir la moral de la población. Y los rusos a pesar de la victoria tampoco para no difundir el asesinato de tantas víctimas civiles.

En este libro, Günter Grass recuerda que el nazismo es una realidad capaz de resurgir.

Otro de los fragmentos que he encontrado y el cual me ha parecido interesante ha sido el siguiente:

«La historia, mejor dicho, la historia removida por nosotros, es como un retrete atascado. No hacemos más que tirar de la cadena, pero la mierda sube siempre.»

Cristina Relaño Sánchez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida…Desde pequeña había tenido mucho miedo al crecer y a llegar a convertirse en una mujer, tenía miedo de perder todas esas cosas sencillas que tenía la juventud, de no tener únicamente la preocupación de a que puedo jugar hoy o simplemente ser feliz por ver sus dibujos favoritos en la televisión. Quería vivir siempre esas pequeñas cosas, una y otra vez como el cuento de “Nunca jamás”, poder vivir en un mundo donde no creciera y seguir siempre siendo esa niña curiosa.
Pero el tiempo pasaba y ella iba creciendo, un año tras otro se lamentaba de ir dejando lo que había sido y se daba cuenta de que se estaba convirtiendo en otra persona totalmente distinta.
Pero conforme fueron pasando estos años se dio cuenta, de que la vida no es como ella la imaginaba, se dio cuenta de que cada momento que vivamos hay que ser muy felices tengamos cinco, diez, veinte o setenta años, cada uno de esos momento es determinante para nuestra persona y nos hace ser quienes somos.
La vida puede ser de muchas maneras pero ante las cosas malas de la vida esa niña curiosa se dio cuenta de que la vida hay que admitirla, aceptarla, sufrirla, superarla, olvidarla, recordarla de nuevo y reírte.

Lorena Expósito Ayuso dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Hasta que un día vio que el mundo no era como ella pensaba, se creía que todo era muy fácil hasta que su padre murió.. Estaba perdida, sin rumbo y no sabía donde ir así que empezó a leer y cuando leía se le olvidaba todas sus penas.. ahora esa niña aunque tenga dolor por dentro se siente feliz gracias a la lectura.

Álvaro Martínez Ruiz dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... la niña y va sola por la calle,se metió en un callejón para ir a un local con sus amigos.De repente salieron 2 hombres grandes,de un 1´80 centímetros aproximadamente.la secuestraron y se la llevaron a un polígono industrial alas afueras de Madrid.la niña consiguió salir alas 8 años de estar encerrada en un cuarto de 10metros2 cuando salio necesito un psicólogo.Su familia creía que estaba muerta y cuando apareció por su casa lloraron de alegría.Mas tarde a los 3 meses de escaparse del secuestro pillaron a los secuestradores de origen rumano y los encarcelaron para siempre.

Jose Manuel Jurado dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Ella se entero de que había muerto su madre, ella se puso muy triste y se tuvo que ir a casa de su padre. A la semana a su padre le entra un cáncer de pulmón y a la semana muere. Se queda sola y al final ella se muere de la tristeza.

María Plaza dijo...

Erase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que este no la cogiera desprevenida, con este propósito, dedicó sus día y sus noches a devorar libro tras libro, a cada página se daba cuenta que en vez de entender el mundo, lo desconocía aún más, no había relación entre esas fantásticas historias que sus libros reflejaban y su día a día.
¿Cómo era posible? Ella pensaba que no se podía escribir sobre algo desconocido por lo que todos esos autores deberían de haberlas vivido. Su decepción crecía día tras día, año tras año…
Finalmente decidió que ya que era bastante probable que nunca llegase a vivirlas al menos podría inventarlas ella misma y conseguir que otras personas soñaran algún día con llegar a vivirlas.

Cristina Relaño Sánchez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Se llamaba Lucía y tenía doce años. A los ocho años le habían detectado leucemia y desde los diez años cuando su enfermedad empeoró no puedo salir del hospital y su vida cambió limitándose únicamente a las cuatro paredes de su habitación, donde solo cambiaba para ir a la terrible quimioterapia o para ir al comedor donde únicamente respiraba una pena tras otra.
Por esta razón solamente Lucía se sentía a gusto en su habitación donde cada día de la semana se leía un libro, era una manera de evasión de el mundo tan fatídico que la rodeaba y así ella se sentía viva como que su vida eran los libros y cada una de esas páginas, de esos contenidos eran su propia biografía.
Con el último suspiro de vida, Lucía termino sus días diciendo que para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.

Cristina Relaño Sánchez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Ella siempre había sido una chica rebelde a la que no le gustaba para nada estudiar y mucho menos ya leer. Era de las típicas chicas a las que todo le daba igual, no se llevaba bien con sus padres y siempre le gustaba estar rodeada de gente que no le convenía para nada.
Pero un buen día encontró en el sótano de su casa, rebuscando entre las cosas antiguas de su madre un libro y comenzó a leerlo; durante días lo estuvo leyendo una y otra vez y se dio cuenta de que no iba a ningún lado con esa actitud que estaba llevando, que su vida tal y como era en ese momento no tenía ningún sentido. Se dio cuenta de que tener verdadero éxito en la vida es: reír mucho y muchas veces; ganar el respeto de personas inteligentes; gozar del cariño de niños; ganar el reconocimiento de personas cualificadas y saber soportar la traición de falsos amigos; apreciar la belleza; buscar lo mejor en los demás; dejar el mundo un poquito mejor de como lo encontramos y saber que al menos alguien ha vivido mejor gracias a ti.

Sonia Pérez Anta dijo...

Érase una vez una niña que quería entender el mundo a toda costa, para que éste no la cogiera desprevenida, presumía ya de saberlo todo, pero no sabía lo más importante ¿qué era soñar? puesto que lo que conocía acerca de esto era lo que le contaban los demás.
Hasta que empezó a volcarse en los libros, gracias a esto,consiguió esa magia para poder tener sus propios sueños y así se dio cuenta que no siempre se sabe todo, sino que cada día puedes aprender más.

Susana Muñoz Zafra dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Ésta se comía tanto la cabeza pensando el por qué de las cosas, que un día de camino al colegio decidió irse por otro lado ya que quería conocer nuevo mundo y nuevas formas de ver las cosas, cambiando la rutina. De pronto la chica no sabía donde se encontraba y no sabía a donde acudir, por unos instantes se asustó por no saber qué hacer. Empezó a razonar y pensar que conocer cosas nuevas es mejor, pero siempre necesitamos la ayuda de alguien que no vaya guiando y encaminando, y no por sí solos, ya que cuando nacemos todos partimos de cero.

Irene De Pablo Gallego dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Quería estar preparada para todo lo que viniera, bueno o malo. Quería saberlo todo para que la vida no pudiera con ella. Leyó libros, viajó a muchos lugares y supo todo lo que necesitaba; todo menos una cosa...las personas, a las que nunca llegó a conocer. Cada persona es un mundo y para entenderlas se necesitaría más de una vida.

Dulce dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda cosa para que no le pillara desprevenida...
Ésta niña hacía todo lo posible para entender cualquier cosa que pasaba a su alrededor, hasta que un día se dio cuenta de que no le serviría de nada comprenderlo ya que lo comprendas o no el destino siempre te sorprenderá.
A ella le sorprendió dándole un amor inesperado que le enseño a vivir la vida sin preocupaciones y disfrutando cada segundo.

marta martínez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Esta niña hacia todo posible para entender todas las cosas que le pasaban, hasta que se dio cuenta de que el mundo no era como ella pensaba.Ella pensaba que todo era muy fácil y no tenía que preocuparse por nada, pero era al revés.

Luis Carlos Camacho Romero dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
esta niña tan curiosa quería comerse el mundo con tan solo 15 años,la chica iba ha fiestas donde había personas mayores que ella por adelantada empezó a tomar alcohol y drogas,en esa noche no se acordaba de nada lo que había pasado.Pasó un mes donde la chica seguía con esos mismo pensamientos de vivir mundo tan rápido empezó con dolores de cabeza y de barriga y con un mal estado,su madre la llevó al medico y le dieron la mala noticia de que estaba embarazada.Esta niña ahora se arrepiente de todo por culpa de consumir estupefactos,todo por ser tan adelantada.

Anónimo dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... Esta niña era tan miedosa que miraba hacia todos lados y leia histortias para saver mas de todo lo que le rodeaba y nada la cojiera desprevenida

Víctor Ocaña dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida... pero un día descubrió algo que marcó su vida para siempre,al querer saberlo todo muy temprano supo cosas que para su edad no era razonable, y al final su su vida acabó siendo aburrida y sin sentido.

Lucía Samblás Sepúlveda dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida, esta niña solía escuchar los consejos que sus padres le daban, solía leer todos los libros que pudiera, cosa que le encantaba y siempre pensaba mucho las cosas antes de hacerlas, hasta que un día cometió un error por su curiosidad y se dio cuenta de que si nunca se equivoca en nada, jamás aprendería de sus errores y no entendería lo duro que es el mundo y la vida en realidad.

Sergio Poyatos Expósito dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que estaba caminando hacia la papelería para hacer unas fotocopias y comprar unas cosas, mientras llegaba a la calle donde se situaba la papelería se escucho un grito de socorro, pero muy bajo, como si le hubiesen tapado la boca a alguien para que no se oyese el ruido. La niña con un espíritu de heroína decidió investigar esto, entro en el portal donde se escucho el ruido, se oía el ruido de unos tacones, pero como si estuviesen arrastrandose, cada vez se asustaba más, pero continuó, llegó hasta el final del edificio, abrió la puerta delicadamente y vió a un hombre con un saco, del que sobresalían las piernas de lo que parecía una mujer, porque llevaba unos enormes tacones.
El hombre se giró y vió a la niña, ella se cayó por las escaleras por intentar correr de este hombre.
Perdió el conocimiento, y al despertar, estaba con su familia, el hombre resultó ser su tío, estaba colocando en el edificio un nuevo símbolo de la navidad, la mujer de papa noel. Todo quedó en una anecdota que se podria haber evitado siendo menos curiosa.

José Antonio dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender al mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
Esta niña se interesaba por todas las cosas que veía a su alrededor e intentaba comprender el por que de las cosas. Se interesaba por los demás e intentaba arropar a todo el mundo, la niña no quería que nadie de su alrededor estuviera triste por eso ella siempre que podía intentaba sacar una sonrisa al que estuviera triste.Ella miraba mucho por los demás pero no se daba cuenta que nadie le devolvía el favor que ella les había echo cuándo al estar ella triste, nadie le intentaba sacar esa sonrisa que solo ella era capaz de sacar al que mas lo necesitaba.

Sandra Camacho Del Moral dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida. Esta niña era la típica que sonreía mientras por dentro se quería morir. La que nunca le contaba sus problemas a nadie para no preocupar y solo su almohada sabia todo lo que le atormentaba. Era la típica niña a la que discriminaban porque le gustaba leer en vez de emborracharse en las fiestas. Ella sentía que su peor enemiga era ella misma hasta que alguien se enamoro de su infierno y le hizo comprender que no importa nada lo que el resto diga, que lo importante en la vida es sentirse bien y aceptarse ya que es la única forma de avanzar. Ahora sonríe de verdad y aprovecha lo que le ofrece la vida.

Emilio Sánchez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa, que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cogiera desprevenida...
A esta niña le encantaba estar todo el día de fiesta y con sus amigas,la niña no obedecía nunca a sus padres,tampoco estudiaba,por lo tanto sus padres le castigaron sin salir y sin poder coger el ordenador y el móvil,así que ella se dio cuenta de que no podía seguir así,y vio que la vida no era tan fácil como ella pensaba.

Ana Pérez Martínez dijo...

Érase una vez una niña muy curiosa,que quería entender el mundo a toda costa para que éste no la cojiera desprevenida.Ella estudiaba demasiado para que nunca nadie la engañara.A la niña le encantaba leer,era aficionada a la lectura,le gustaban tanto los libros de acción como los de historia,porque ella decía que la cuestión era aprender.Al cabo del tiempo la niña se hizo mayor,y seguía leyendo libros,pero un día se paró a pensar y comprendió que no por mucho leer y estudiar puedes saber más de la vida.