lunes, 31 de mayo de 2010

Mientras existan sobre la tierra miseria e ignorancia, libros como éste no serán inútiles




Cuentan que cuando París en el año 1848 se encontraba en pleno proceso revolucionario y los incendios enrojecían con sus llamas el cielo de la ciudad, sucedió este hecho.
Hombres del pueblo, que al mismo tiempo que defendían sus ideales procuraban enriquecerse saqueando las mansiones, entraron en la casa del escritor Víctor Hugo.
Pasaron de una habitación a otra, llevándose lo que había de valor y destrozando el resto.
Llegaron hasta su despacho, lugar en donde el escritor había dado vida a tantos personajes, y se quedaron en silencio.
Sobre el escritorio sólamente hallaron papeles esparcidos y en desorden que, con curiosidad, examina el jefe del grupo.
Éste empieza a leer los manuscritos con dificultad. Al rato se dirige a sus compañeros y les dice:
– ¡Bah!, sólo son partes de una novela -y en su voz se notaba la decepción.
– ¿Y cómo se llama? -le preguntan.
Los Miserables - les contestó con desprecio, arrojando los papeles por el suelo y ordenando la retirada.


  


Victor Hugo, Les Misérables







Les Misérables. El Musical




Les Misérables. Miniserie (2000)