domingo, 15 de febrero de 2015

Andalucía de cuento y chirigotas




Érase una vez
una gran región
que tenía por nombre Andalucía,
donde en carnaval
todos los años igual,
los mismos piropos le decían;
la Cenicienta,
la que siempre a sus hermanas
le limpió la casapuerta;
Bella Durmiente,
que durmió cuarenta años
y todavía no está despierta;
Reina Mora
donde el cielo brilla,
eres un sitio para vivir de Campanilla.
Si hubiera trabajo aquí
tú serías el país, País de las Maravillas.
A mí qué más me da,
si luce la Blanca nieve
por las sierras de "Graná",
si tu gente calló
igual que la Sirenita
cuando se quedó sin voz.
Qué más da,
si eres Bella, qué más da,
si a mi Princesa Gitana
le ha tocado la China.
Andaluz,
¡ay, mi Indígena del sur!
todavía en España,
déjame que te recuerde,
nos tachan de flojos
y nos siguen poniendo verdes.






Escúchame niño, atiende enseguida, 
vamos a contarte algo necesario.
Esto va a servirte para toda la vida,
vamos a enseñarte el abecedario.
Con la A aprenderás a amar,
pero sin B no hay beso con el que besar.
Con cariño, calma y corazón
debes dárselo con decisión.
Escaquéate, escapa y evita
a la fémina, fácil, falsa y figurita,
a la gente con guita que te grita,
al hombre del hogar en el que habita
si insulta, si te ignora o si te irrita.
No jures juramentos, no jures jamás,
no seas un kamikaze y un kilo pases de los demás.
Los libros te harán libre,
mima tu material
nunca seas un nini,
ni un niño ñoño al que engañar.
Si has ofendido a otro
pues pídele perdón,
quiere a los que te quieran,
respeta razas y religión.
No seas siempre un santo,
ten tus tonterías,
que de un único uso
se vive la vida.
Tú ponle una X a la hipocresía.
Ya termino, ya acabo en un periquete,
y aprovecha el privilegio de poder ir al colegio
y de no ser un zoquete.



28 de febrero, Día de Andalucía


domingo, 18 de enero de 2015

I AM LORD VOLDEMORT





- Bueno -dijo Ryddle sonriendo-, ¿cómo es que un bebé sin un talento mágico extraordinario derrota al mago más grande de todos los tiempos? ¿Cómo escapaste sin más daño que una cicatriz, mientras que Lord Voldemort perdió sus poderes?

En aquel momento apareció un extraño brillo rojo en su mirada.

- ¿Por qué te preocupa cómo me libré? -dijo Harry despacio-. Voldemort fue posterior a ti.

- Voldemort -dijo Ryddle imperturbable- es mi pasado, mi presente y mi futuro, Harry Potter...

Sacó del bolsillo la varita de Harry y escribió en el aire con ella tres resplandecientes palabras:

TOM SORVOLO RYDDLE

Luego agitó la varita y las letras cambiaron de lugar:

  SOY LORD VOLDEMORT  



J.K. Rowling, Harry Potter y la cámara secreta

lunes, 1 de diciembre de 2014

Alberti nació un 16 de diciembre



Mar del otoño, tienes verdes tus olas
aunque ya debieras
estrellarte en espumas amarillas.

Me gustaría, mar, llegar mañana
a tus riberas y encontrarte
como un bosque caído.




16 de diciembre,

domingo, 16 de noviembre de 2014

Comerte a versos




Te comería a versos.

Mi más sentido bésame. 

Duerme menos y sueña más. 

Volaremos sin movernos. 

A veces, reírse es lo más serio. 

Perdona rápido, agradece lento. 

Estás en mi lista de sueños cumplidos. 

Todos tus pasos son mis alas. 

Que la línea que más cuides sea la de tu sonrisa. 

Lo mejor no ha pasado ni está por venir. Está pasando...


viernes, 31 de octubre de 2014

Ánimas



La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.

Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.

Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.





Hacía ya un buen rato que le dolía la cintura y el cuello. Por enésima vez dirigió su mirada al salpicadero y observó que el reloj no funcionaba. Resopló, un tanto fastidiado, pensando en si podría arreglarse con más o menos trabajo. Finalmente decidió que, aunque a él le jodiera mirar el teléfono cada vez que quisiera saber la hora, la avería costaría mucho más de lo que representaba en sí un simple reloj. Tosió y con un gesto brusco volvió a quitar el aire acondicionado. Se encontraba de un humor de perros, molesto por aquel viaje, molesto por tener que llevar aquel coche, molesto por cada camión que retenía su paso y molesto porque necesitaba una ducha que no podría darse antes de entrevistarse con un cliente al que no se acercaría demasiado por temor a apestarlo. Sacó un cigarrillo del paquete, se lo llevó a la boca y recordó que su novia no quería que fumara en su coche.